Van Gogh, a las puertas de la eternidad

Van Gogh, a las puertas de la eternidad

Van Gogh, a las puertas de la eternidad

4 Stars

Summary

El pintor holandés post-impresionista, Van Gogh (Willem Dafoe), se mudó en 1886 a Francia, donde vivió un tiempo conociendo a miembros de la vanguardia incluyendo a Paul Gauguin (Oscar Isaac). Una época en la que pintó las obras maestras espectaculares que son reconocibles en todo el mundo hoy en día.

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Volvemos a reencontrarnos con el pintor impresionista más famoso del mundo en la pantalla grande, en este caso en una obra dirigida por Julian Schnabel que nos llevará por una de las épocas más prolíficas de Van Gogh y que, entre otras cosas, le costó su salud mental.

'Van Gogh, a las puertas de la eternidad' se ha estrenado este año en todo el mundo pero conocemos que su producción terminó hace más de un año. Cabe destacar, como hecho y no como hito, que su director es pintor profesional, lo que hace que esta obra adquiera más significado después de su visionado.

Schnabel no ha pretendido contar nada nuevo de Van Gogh, en mi opinión tan sólo ha querido intentar reflejar cómo se ve la realidad a través de los ojos de un pintor, en este caso, de un pintor cuya mente estuvo más atormentada que aliviada en vida. Aún así al final de la película nos hace ver que, la excusa para justificar su motivación por haber elegido a este clásico fue que, durante 2016, se descubrieron una gran cantidad de dibujos realizados por él y guardados en un libro de cuentas durante su época en Francia que se mantuvo sin tocar en una estantería  hasta este siglo.

 

A través de los colores amarillentos y anaranjados propios de obras como 'Los Girasoles', el director nos lleva desde la soledad del artista hasta sus relaciones más cercanas con otros pintores conocidos como Paul Gauguin (Oscar Isaac) o el trato con su hermano, el cual hacía de padre y de amigo a la vez. Es en este relato cuando descubrimos que Theo Van Gogh (Rupert Friend) fue el gran apoyo de Vincent durante toda su vida a pesar de que, durante la mayor parte de esta, vivieran separados.

No tardamos en descubrir que esta es una obra de forma y no de fondo, pero nunca se afirmó que la intención fuera otra. Durante largas escenas de silencio la película dice más que en sus diálogos, intenta que nos metamos dentro del cerebro del creador y sepamos que la belleza, la angustia y la necesidad eran las principales razones que llevaban a Van Gogh a la creación de sus cuadros, por el mismo motivo por el que que la naturaleza era la verdadera y gran inspiración para sus obras. Gracias a los colores y a los expresivos juegos de cámara nos consiguen trasladar desde las amplias llanuras verdes de Francia hasta el interior de la diminuta (y famosa) habitación en la que se hospedó el pintor durante tanto tiempo.

 

Además, si se va a hablar de esta película nunca es pronto para mencionar a Willem Dafoe, actor que interpreta a Vincent Van Gogh y que, sin duda, se lleva el protagonismo sobre todo lo demás. No es ningún secreto decir que interpreta a un personaje al que supera en más de 25 años de edad, pero ccon la misma naturalidad hace que no te acuerdes de ello en ningún momento. Parece que Dafoe ha vivido durante un tiempo bajo la piel del artista y ha querido enseñárselo al mundo, no es sólo que durante su caracterización con el pelo rojo tuviera un gran parecido al famoso retrato, sino que parecía que los sentimientos de confusión, tormento, alegría y tristeza nacían de él mismo por los mismos motivos por los que nacieron hace más de un siglo dentro de Van Gogh, la utilización de un gran número de primeros planos demuestra que el director nunca dudó de las capacidades del actor.

Cabe destacar también una de las interpretaciones más esperadas por la crítica, no es de otro sino del carismático Mads Mikkelsen, quien interpreta a un cura que sólo aparece en una escena en un lugar...muy importante para el pintor. Durante esta escena, ambos mantienen una conversación muy lúcida con él sobre el sentido del arte y en concreto de sus obras. Escena que da que hablar y propone una reflexión al espectador sobre la objetividad y subjetividad a la hora del visionado de una creación.

 

Como ya anunciábamos al comienzo de la crítica, es evidente que el hecho de que el director se dedique profesionalmente a la pintura ofrece un mayor cuidado a la hora de la forma frente al fondo, pero insistimos en que no tiene que significar algo negativo. Es una cinta para el disfrute personal ante colores, sensaciones y sentimientos que te ofrece la estética y la interpretación de grandes profesionales. Además, no de cualquier persona, sino de Vincent Van Gogh, de quien te pondrás al día si no conoces la historia de sus últimos años.

Casi dos horas que disfrutarás frente a una pantalla grande sin más propósito que disfrutar de las vistas.

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María Buenaposada Casado

Cuando descrubrí que había vida más allá de UPA Dance el mundo se abrió ante mis ojos y la puerta de mi habitación se cerró. Fiel consumidora de todo tipo de series y películas a cualquier hora del día, si tienes una conversación conmigo probablemente te toque oír alguna referencia de Friends o de cualquier título de David Fincher. Ya no hay vuelta atrás.

About María Buenaposada Casado

Cuando descrubrí que había vida más allá de UPA Dance el mundo se abrió ante mis ojos y la puerta de mi habitación se cerró. Fiel consumidora de todo tipo de series y películas a cualquier hora del día, si tienes una conversación conmigo probablemente te toque oír alguna referencia de Friends o de cualquier título de David Fincher. Ya no hay vuelta atrás.