Un gallo para Esculapio: sobre traiciones y riñas

Si hay un país que se ha mencionado últimamente en las televisiones españolas ese es Argentina. Con el Santiago Bernabeu acogiendo la final de la Copa Libertadores entre el Boca Juniors y el River Plate, parece que nuestra relación con este país latinoaméricano está más presente que nunca. Por eso este mes en nuestra sección Series del Mundo os vamos a hablar de una serie argentina que consiguió ni más ni menos que tres nominaciones a los Premios Platino 2018 y que acaba de finalizar su segunda temporada. Hoy os hablamos de 'Un gallo para Esculapio'.

La historia de 'Un gallo para Esculapio' comienza cuando Nelson (Peter Lanzani) llega a Buenos Aires procedente de Misiones con su gallo de peleas, Van Dan, para encontrarse con su hermano. Sin embargo, cuando este no aparece en la estación de autobuses Nelson comenzará una búsqueda incansable por toda la ciudad que le harán adentrarse en una banda criminal liderada por Chelo Esculapio (Luis Brandoni). El joven sospecha que Esculapio, que también es gallero, está detrás de la desaparición de su hermano, pero todo es mucho más turbio de lo que piensa.

Esta es la premisa con la que arranca esta serie argentina de nueve episodios en su primera temporada (más otros seis que tiene la recién estrenada segunda temporada). Explicada así podría parecerse a una de esas tantas otras series de mafia que se dan alrededor del mundo y que -para que vamos a negarlo- ya he comentado en esta sección (la italiana Gomorra, la rumana Umbre o la alemana 4 Blocks). Pero 'Un gallo para Esculapio' tiene una serie de características que la hacen única en su estilo.

El fundamental es que no vamos a ver la típica evolución del chico joven e inocente que acaba convirtiéndose en el hombre más temible de Buenos Aires. Nelson no pasa por un proceso de blanco a negro como ocurre en la mayoría de las series sobre la mafia y apenas tiene situaciones que le empujen a ese límite. Sin embargo lo que Bruno Stagnaro (creador de la serie) ha conseguido es crear a un personaje aparentemente bueno a primera vista, pero lleno de matices grises. El gran trabajo de Lanzani (que le supuso la nominación al Platino) nos presenta a un protagonista con el que es fácil empatizar, pero no tardaremos mucho tiempo en darnos cuenta que quizás es mejor mantenernos al margen.

Además, la oscuridad de Nelson casi siempre sale a la luz cuando se mezclan los celos y el alcohol. Celos por la que fue antigua pareja de su hermano y madre de su hijo, Estela (Eleonora Wexler), una mujer que descubre a Nelson al mismo tiempo que los espectadores. Es por eso, por esa inocencia y desconfianza con la que se acerca a Nelson, por lo que su personaje es uno de los que más simpatía creará entre la audiencia.

Porque obviamente tampoco Chelo gozará de nuestra completa simpatía. Su personaje si responde más al prototípico jefe de banda, aparentemente implacable, pero tras el que descubrimos muchísimos problemas personales. Su relación con su hijo Loquillo (Ariel Staltari) es de lo más tortuosa, al igual que la que mantiene con su mujer Nancy (Julieta Ortega) o con su hijo pequeño con el que prácticamente no se relaciona. Por si todo esto fuera poco, parece que Chelo está perdiendo la memoria y ante tal temor vemos a un hombre frágil pero también implacable, pues el miedo que tiene por el futuro de su banda lo hace aún más peligroso.

El segundo aspecto más innovador de la serie es cómo se trata el concepto de la familia. En estas series o bien se ensalza la familia de sangre o bien la familia escogida, pero en 'Un gallo para Esculapio' no se hace ni lo uno ni lo otro. Si Chelo no mantiene una buena relación con sus hijos y su mujer, también veremos que la nueva situación de Nelson le hará descubrir cosas sobre su hermano que le pondrán en una situación muy complicada contra él. Pero tampoco la "familia que se elige", es decir los amigos y colaboradores de la banda de Chelo, son hombres dignos de confianza.

 'Un gallo para Esculapio' se acerca a veces más al thriller policial que a las series de mafias europeas. Al final la serie habla de traiciones y mentiras, aquellas que nos contamos a nosotros mismos y las que les contamos al resto, algunas por su bien y otras por el nuestro. Y mientras Chelo y Nelson alejan a todo el mundo de su alrededor, ambos se encontrarán para realizar un último viaje: solos, pero acompañados . Todo esto en la Buenos Aires más sucia y polvorienta, la que tiene su propio vocabulario, la que trata de subsistir como puede, pero también la que tiene la mejor luz del mundo. Porque sí, 'Un gallo para Esculapio' tiene los mejores planos de gallos que veréis en la televisión.

The following two tabs change content below.

Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

About Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.