Tinieblas y Amanecer: lazos de sangre en la Revolución

La sección de Series del Mundo de este mes nos traslada a Rusia para hablar de esta interesante historia basada en la trilogía escrita por el escritor Alekséi Tolstói. Con motivo del centenario de la Revolución Rusa, la cadena NTV produjo en 2017 esta mini serie de doce capítulos que podemos ver en Netflix. Un vistazo más de cerca a los convulsos años que condujeron al cambio radical de gobierno en el país pero visto desde los ojos de dos hermanas cuyas vidas no volverán a ser las mismas.

Todos hemos oído hablar de la Revolución Rusa que significó el fin del mandato de los zares para dar lugar a una nueva forma de gobierno. Pero además de las revueltas, el fin de los Romanov, la llegada de Lenin al poder y la creación de la Unión Soviética, esos duros años de guerra y violencia ocasionaron la lucha por la supervivencia en la población que veía como la vida se volvía más dura, y ahí es donde entra directamente 'Tinieblas y Amanecer'.

La serie no actúa como un documental aunque sí que nos mostrará varios de los momentos clave de estos años, porque se centrará principalmente en la vida de Dasha y Katya Bulavina, interpretadas respectivamente por Anna Chipovskaya y Yuliya Snigir, dos hermanas aristócratas muy unidas y con vidas muy diferentes. Katya es unos años mayor que su hermana, ya está casada y vive en San Petersburgo con su marido, acoge a Dasha cuando esta llega a la ciudad desde la pequeña localidad de donde ambas proceden para empezar a estudiar en la universidad. Corre el año 1914 y la vida parece fácil para ellas pero está a punto de estallar la Primera Guerra Mundial y todo va a cambiar.

 

La joven Dasha enseguida se enamora de todo lo que la gran ciudad tiene que ofrecerle y conocerá a un grupo variado de personajes, desde poetas a actores, que enriquecerán su estancia. Allí conocerá también a Iván Ilich Telegin (Leonid Bichevin) un ingeniero de los astilleros que se convertirá en su gran amor. Y es que aparte de guerra y desgracias, la serie nos presenta dos grandes romances, el de cada una de las hermanas Bulavina con dos hombres que acabarán siendo llamados al frente.

A través de ellas veremos como van cambiando las cosas en la sociedad, pero también admiraremos su fortaleza y su independencia: no son dos damiselas que se quedan a esperar el regreso de sus amados mientras se lamentan por su suerte. Son dos mujeres extraordinarias que no se quedan quietas, como vemos en Dasha que comienza a trabajar en un hospital como enfermera para ayudar como pueda. En las calles de la ciudad vemos como aumentan los robos y la inseguridad, y como cada vez las clases altas están más en el punto de mira.

Los hombres, y las mujeres que se han atrevido a ir al frente como enfermeras, combaten en una guerra que poco a poco se convierte en un estallido de la Revolución, con los soldados culpando a su gobierno de haberlos mandado a morir y que se despreocupa de ellos. Las escenas de combate son cruentas y a veces duras, no evitan reflejar la crudeza de los conflictos armados. Los tonos de la fotografía se van volviendo cada vez más oscuros para encajar con el cambio de la situación, marcando un cambio brutal con toda la luz y belleza que veíamos al inicio de la serie.

Pero tal y como Dasha se pregunta en un momento de la serie: “¿Es posible ser feliz en tiempos de guerra?” Pese a que los tiempos que corren son complicados y cada vez más difíciles para ellas, las hermanas son un apoyo constante la una para la otra y junto a los reencuentros con sus esposos en los breves permisos que consiguen, hacen que puedan sacar una sonrisa incluso cuando todo deberían ser motivos para llorar.

 

Tras la Guerra Mundial llegará la Guerra Civil Rusa con dos bandos bien marcados, el Ejército Rojo que quiere el cambio y el Blanco que apoya la continuidad del zar. Los distintos personajes acaban formando parte de un bando u otro, algunos por ideología, otros porque se ven obligados por las circunstancias pero los lazos permanecen ahí y es interesante ver los conflictos que surgen cuando personas que se conocen y se aprecian pasan a ser enemigas de la noche a la mañana.

Pero la serie no se centra solo en Dasha, Katya y su familia. Hay una serie de personajes secundarios cuyas vidas irán dando cambios radicales según la guerra vaya haciendo estragos en la gente. Personajes como Liza (Svetlana Khodchenkova) o Aleksei (Aleksandr Yatsenko) que en un principio formaron parte de la vida de las hermanas, irán adaptándose como puedan a la nueva situación. Al final el objetivo es sobrevivir y cada uno lo intenta con los medios que tiene a su alcance.

 

'Tinieblas y Amanecer' es una serie que encaja en varios perfiles, es un drama histórico pero también es una historia de amor, no solo romántico sino también fraternal, pero además tiene un conjunto de pequeñas historias dentro de la trama general que nos muestra distintos puntos de vista de la Revolución. Se agradecen esas pausas de la historia principal para conocer nuevos personajes que aportan otro punto de vista a lo que sucede, al final toda guerra tiene víctimas inocentes que, independientemente del bando al que pertenecieran si es que formaban parte del alguno, no se merecen las cosas que les suceden.

Pero lo que sin duda nos enamora de la serie son ellas, Dasha y Katya, esas dos hermanas que no tienen miedo a nada y harán lo que sea necesario para volver a reunirse con sus seres queridos, que lucharán contra quien se interponga en su camino y no dejarán que su condición de mujeres impida que expresen sus opiniones y se planten ante cualquier comportamiento que no les parezca justo. ¿Os animáis a conocerlas?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.