This Is Us 3×15: The Waiting Room

The Waiting Room

The Waiting Room

Series: This Is Us

4.5 Stars

Coder Credit

La semana pasada 'This Is Us' nos dejó expectantes por conocer el futuro del bebé de Kate, así que los creadores, probablemente para alargar nuestro sufrimiento, nos han hecho esperar hasta los últimos minutos del episodio para saber qué ha ocurrido.

También cabe destacar, quizás en este caso para que no nos sintamos solos, el hecho de que sin duda hemos estado acompañados durante todo el capítulo, en este caso por la familia Pearson al completo, la cual no se ha movido de la sala de espera del hospital (de ahí el título del episodio) durante más de 24 horas.

La duración del episodio ha resultado ser unos 40 minutos aunque...algo diferentes. El escenario ha sido el mismo todo el tiempo y ha ocurrido el que sin duda es el fenómeno más extraño: hemos podido ver a la familia junta (que no unida) en todo momento. Aunque, por supuesto, esto no ha sido buena noticia para todo el mundo. Las discusiones y peleas entre hermanos han sido constantes.

 

Hemos visto como Kevin se ha sentido culpable desde el primer momento por haber estado bebido cuando su hermana necesitaba su ayuda, y a pesar de que sabíamos que no quería alarmar a nadie más, no tardamos en adivinar que Toby se lo había contado a todos, por lo que mientras se encontraban en la sala de espera Kevin no dudo en anunciarlo de forma oficial, a toda la familia. Por su lado, Zoe está más preocupada que nadie, y el principal problema es que no tiene que ver con el alcohol, sino con el hecho de que le haya mentido, y así se lo explica a su prima Beth, ¿quién le dice que no ha ocurrido más veces?

Kevin intenta disuadirla de esa idea, le promete que ha sido algo puntual pero, honestamente, eso es algo difícil de creer cuando tanto el espectador como Zoe nos enteramos de que la botella de agua de la que ha estado bebiendo durante las últimas horas, no contiene agua sino vodka.

Rebecca y Miguel, por su lado, intentan mantenerse ajenos a las discusiones y tranquilizar al grupo. Miguel les propone un juego conjunto e intenta aliviar la tensión que se respira en el ambiente, como en otros capítulos ese intenta ser siempre su cometido aunque en muchas (casi todas) ocasiones no se lleve el crédito por el esfuerzo.

 

Por otro lado, Rebecca se mantiene durante la mayor parte del capítulo algo ida, sus intervenciones no tienen mucho sentido y continuamente parece estar fijandose en detalles insignificantes de la sala donde se encuentran, no es hasta el final cuando nos damos cuenta de lo que está pasando realmente. Cuando las discusiones llegan a un punto muerto, especialmente entre Kevin y Randall que no paran de atacarse el uno al otro, Rebeca se pone en pie y les hace callar. Ha intentado pasar desapercibida, no contribuir en las peleas para no llamar la atención y no dar su opinión para no provocar más conflictos, pero ha llegado a su límite. Tantas horas en la sala de espera no hacen más que recordarle a la noche en la que Jack murió y finalmente necesita desahogarse. Resulta una escena muy emotiva pero necesaria, las discusiones entre los dos hermanos comenzaban a resultar irritantes.

Además, cabe destacar el anuncio de una nueva noticia: Rebecca y Miguel pretenden mudarse a Los Ángeles para estar más cerca de Kate y su recién nacido cuando necesiten ayuda. Todo esto continúa añadiendo ladrillos a la inestabilidad actual de la familia y nos hace dudar de cómo va a acabar todo esto.

Las horas pasan, los nervios continuan a flor de piel y por si fuera poco, Randall y Beth también tienen que arreglar sus diferencias. Como vimos  en el capítulo anterior, Randall dio a entender que no veía necesario que Beth diera clases de ballet dado que sus nuevos horarios como concejal no le permitían estar en casa y entonces, ¿quién cuidaría de las niñas? 

 

Evidentemente esto nos resultó chocante para todos, por lo que para Beth no fue menos. A pesar de ello vemos como Randall va siendo consciente según va avanzando el capítulo de lo egoísta que ha resultado la propuesta y termina arrepintiéndose. Diríamos que probablemente ha sido la controversia más leve de todo el capítulo y, aún así, casi se lleva un matrimonio por delante.

Finalmente, tras horas de espera, desesperación y exaltación, el médico sale a informar a los familiares. Nuestros corazones aumentan el número de palpitaciones por minuto. El niño y la madre se encuentran bien pero, efectivamente, él es muy prematuro y necesitará estar en la incubadora durante al menos 3 meses, con todos los riesgos que eso conlleva...

Es en ese momento cuando la escena nos lleva a la sala de los neonatos donde vemos a Kate sana y salva junto a Toby, quienes lentamente se acercan a una incubadora. Pese a la dificultad de representar una situación como esta, los creadores de la serie nos enseñan a un diminuto bebé rodeado de cables y nuestro corazón se nos vuelve a encoger un poquito. Es aquí cuando nos inunda la emoción y los padres del pequeño se ponen a hablar al rededor de su pequeña camita. Ninguno de ellos quería determinar un nombre sin antes verle la cara pero cuando finalmente Kate conoció a su hijo, no dudó ningún momento en que su nombre sería Jack, y ahí por fin todos lloramos.

 

Tras un capítulo lleno de tensión, emociones y nuevas sorpresas no sabemos qué esperarnos para el siguiente, pero lo que está claro es que no nos va a resultar especialmente...placentero.

Pd: Madison, la mejor amiga de Kate, merece más minutos en escena y más cariño por parte del resto de personajes, al fin y al cabo siempre es la que está ahí para Kate y de una manera u otra termina ninguneada.

     
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María Buenaposada Casado

Cuando descrubrí que había vida más allá de UPA Dance el mundo se abrió ante mis ojos y la puerta de mi habitación se cerró. Fiel consumidora de todo tipo de series y películas a cualquier hora del día, si tienes una conversación conmigo probablemente te toque oír alguna referencia de Friends o de cualquier título de David Fincher. Ya no hay vuelta atrás.

About María Buenaposada Casado

Cuando descrubrí que había vida más allá de UPA Dance el mundo se abrió ante mis ojos y la puerta de mi habitación se cerró. Fiel consumidora de todo tipo de series y películas a cualquier hora del día, si tienes una conversación conmigo probablemente te toque oír alguna referencia de Friends o de cualquier título de David Fincher. Ya no hay vuelta atrás.