The Walking Dead 9×05: What Comes After

The Walking Dead 9x05: What Comes After

The Walking Dead 9x05: What Comes After

Series: The Walking Dead

4.5 Stars

Summary

Un agónico Rick trata de alejar la horda de caminantes de las comunidades. Maggie llega a Alexandria para ver a Negan y llevar a cabo su venganza.

Coder Credit

Llegó el momento de decir adiós. Tenía que suceder. Sabíamos que Rick Grimes nos dejaba. Hemos tenido meses para prepararnos, para elucubrar cómo sería ese final y para soñar miles de escenarios posibles, desde los más oscuros y terribles hasta los más amables. Por si eso no hubiera sido suficiente, los episodios anteriores han ido haciendo un homenaje al personaje principal, como si al hacerlo mitigasen el dolor inminente de la pérdida. A pesar de todo, NADA podía prepararnos para ESTE final.

En el episodio anterior, habíamos dejado a Rick en una situación que auguraba un funesto final. Lejos de los suyos, rodeado de caminantes y malherido. Hasta hace una semana no se me ocurría un final peor para el sheriff Grimes. Mi mente era incapaz de concebir una muerte en solitario como la que parecía estar destinada a Rick. Él, el hombre que una y otra vez nos sorprendía tirando de un grupo de supervivientes que de no ser por él hubiera perecido sin remedio hace ya tiempo. Su fuerza, no solo física sino de carácter y su obcecación a vivir a pesar de todo y de todos ha influido no solo en las aventuras de los que le rodeaban sino en los propios personajes que le rodeaban. De no ser por Rick, Carol habría perecido hace ya mucho tiempo, no se habría convertido en lo que es hoy, por ejemplo. Por eso, una muerte en solitario, sin testigos, sin amigos que le dieran palabras de consuelo en su último viaje me rechinaba. Rick merece más.

Tras el episodio de la muerte de Carl, uno de los más tristes y hermosos que nos ha dado la serie, me imaginaba algo similar para su padre. Rick no puede marcharse sin que su muerte signifique algo. Como si fuese un personaje más y su vida hasta ahora no fuera más que un accidente argumental. Hasta ahora Rick era la historia que vertebraba toda esta serie, le pese a quien le pese. Y la propia serie es muy consciente de ello. Por eso todo el episodio ha sido no solo un homenaje al personaje sino un recorrido por los momentos más trascendentales de Rick Grimes. A lo largo del episodio, vemos, por última vez, a Rick Grimes enfrentarse a su propia mortalidad, desafiante hasta el final, empecinado en no perecer hasta haberse asegurado de que todo el mundo está a salvo. Un héroe hasta el final.

Ha sido angustioso ver cómo la vida se le escapaba a Rick Grimes. Desde esa primera escena del capítulo, en la que veíamos a Rick de nuevo en ese hospital donde dio comienzo LA historia. Rick vuelve a esa habitación, a esos pasillos destartalados y vuelve a preguntarse qué hace allí. Abre la puerta, esa que dice “No abrir. Muerte fuera” ( a diferencia de la original de la cafetería que decía “No abrir. Muerte dentro”) y una bandada de pájaros que se convierte en helicópteros se acercan hasta donde está él. Al mismo tiempo escucha una voz que le dice “Despierta”. Es entonces cuando Rick se percata de la delicada situación en la que se encuentra. Los caminantes cada vez están más cerca. Tiene que hacer algo si quiere tener alguna oportunidad. Con ayuda de su cinturón logra liberarse (muy dolorosamente) del hierro que lo atraviesa. Sube al caballo y trata de dirigir a la horda de caminantes lejos de las comunidades.

A partir de aquí, el episodio es un agónico paseo que intercala secuencias oníricas con lo que está viviendo Rick. Su mantra es alejar a la horda. Que todos estén seguros. En lugar de huir y tratar de buscar ayuda, Rick vuelve a erigirse como el protector, el líder que se olvida de sí mismo anteponiendo al resto. Al mismo tiempo, vemos a Jadis hablar por el walkie-talkie con su misterioso interlocutor que le pregunta si está lista para la extracción, si tiene listo a su “A” y su ubicación exacta. Jadis miente con respecto a su “A” y da las coordenadas para que puedan encontrarla. Antes de ir a su encuentro, la voz advierte que no permitirán ningún truco.

Rick guía a la horda por la carretera. Está perdiendo mucha sangre y la conciencia comienza a fallarle. Tiene que hacer algo o se desmayará en cualquier momento y todos sus esfuerzos habrán sido en vano. Ve un buzón y un camino que se desvía de la carretera. Decide seguirlo adelantándose a la horda hasta llegar a una cabaña de caza abandonada donde encuentra a dos cadáveres. Curiosamente son dos cadáveres humanos, no caminantes (?). Se hace un vendaje improvisado con unas sábanas y se desvanece. Su sueño le lleva a liderar la horda a la ciudad, a Atlanta. Allí se encuentra con Shane.

Los dos amigos mantienen una charla como las que solían tener antes. Sentados en el interior del coche de policía, comiendo una hamburguesa y patatas fritas les vemos bromear como dos buenos amigos. Shane le pregunta por su pequeña. Rick le dice que está buscando a su familia, como ya hiciera en aquellos primeros episodios de la serie y pide perdón a Shane por lo que le hizo, por haber sido responsable de su muerte. Ambos ríen y Shane le dice que él habría hecho lo mismo. Que todo lo que ha hecho, esa fuerza, esa rabia que lo embarga en los momentos clave, proviene en cierta forma de él y que, una vez más, tiene que encontrarla. Sin despedidas, Shane le dice a Rick que despierte. Cuando Rick vuelve al mundo real se encuentra con que los caminantes están empezando a entrar en la cabaña. Tiene que salir a toda prisa abriendo un agujero en la pared y escabulléndose por él como puede.

En Alexandria, Michonne trabaja ajena a lo que le está ocurriendo a Rick. De pronto, le avisan de que Maggie está en la comunidad y que ha pedido que la lleven hasta Negan. Michonne sabe lo que eso significa y trata de llegar hasta ella antes de que haga algo de lo que se pueda arrepentir. Logra interceptarla en la puerta. Maggie le pide la llave y le dice que no puede más con toda esta situación. Negan debe morir. Michonne se niega a dejarla entrar pero Maggie la persuade diciendo que si la historia fuese al revés y Rick el que hubiera muerto a manos de Negan sería Michonne la que buscaría venganza. La empatía de Michonne hace que, al final, termine claudicando y le entrega la llave a Maggie. Ha llegado la hora de saldar cuentas.

Negan recibe a Maggie diciéndole “Michonne tiene la espada pero tú tienes el fuego”. Inmediatamente después, la provoca recordándole la muerte de Glenn. Le dice lo mucho que disfrutó matando a su marido. Está provoncándola y Maggie es consciente de ello. Por un momento parece que, por fin, Maggie obtendrá la venganza que desea. Pero antes, Maggie le pide que se muestre a la luz. Quiere verle antes de asestarle el golpe definitivo. Cuando por fin ve a Negan se encuentra con un hombre desquiciado, una sombra de lo que fue. Puede sentir que el castigo impuesto por Rick es peor para Negan que la propia muerte. Negan le suplica que le maté, de esa forma podrá volver a estar con su esposa, Lucille. Pero Maggie ha venido a acabar con Negan y éste no se encuentra en el hombre que tiene delante. Vuelve a encerrarle en su celda y se marcha. Al regresar junto a Michonne reciben la noticia de que ha pasado algo en el Campamento. Rápidamente cogen sus armas y se dirigen hacia allí.

Mientras tanto, Rick continúa su marcha a duras penas a lomos de su caballo. Vuelve a desmayarse y esta vez vuelve a la granja de Hershel. Juntos observan el atardecer. Rick se disculpa con él por la muerte de Beth y por todas las pérdidas que ha tenido que sufrir Maggie. Hershel por su parte le dice que está orgulloso de su nieto. Rick le confiesa que está cansado y vuelve a desmayarse. Esta vez le vemos de vuelta al hospital, abriendo la puerta que anuncia que la muerte está fuera. Rick la abre y sale a un mundo en el que solo hay cadáveres en el suelo. Allí se encuentra con Sasha que le dice que no tiene que buscar a su familia porque nunca la ha perdido. Le hace entender que las personas se intercambian unas por otras, cada una de ellas jugando su papel en la vida y dejando su propia huella en el resto. De ese modo, nunca es el final absoluto de nadie porque nunca mueren del todo. Su impronta en el resto permanece.

Esta vez, cuando despierta se encuentra en medio del Campamento. El lugar está devastado por los caminantes. Rick está muy debilitado por la pérdida de sangre. Se hace con su revólver y empieza a disparar a los caminantes que se le acercan. A duras penas se pone en pie. Quiere tratar de guiar a la horda hacia el puente a ver si con el peso cede bajo sus pies y así poner fin a la amenaza. En ese momento aparecen sus amigos para rescatarlo. Casi como un milagro. Mientras el resto lucha, Michonne se queda a su lado. Le dice que se enamoró de él porque era un luchador y que ahora tiene que luchar por ella. Rick sonríe y le dice que ella es su familia, que la ha encontrado. Se besan y Rick despierta de nuevo.

A Rick apenas le quedan fuerzas para seguir adelante y cruzar el puente. Parece que todo está perdido. De pronto, una flecha atraviesa a un caminante que se disponía a atacar. Rick mira a la orilla del río y se encuentra con Daryl. El resto llega tras él y tratan de llegar al puente para ayudar a Rick. Éste les hace una señal con la mano como diciendo que lo dejen. Es consciente de que este es su final. Daryl se queda en la orilla protegiendo a su amigo desde lejos, comprándole algo de tiempo para que pueda llevar a cabo su plan. Rick cruza el puente seguido por la horda pero el puente no cede. Todo este esfuerzo para nada. Entre los pies de los caminantes ve cartuchos de dinamita. Por última vez, saca su revólver, apunta a la dinamita y dispara haciendo volar el puente. Desde la lejanía, su amigos, su gente, asiste al terrible final de Rick Grimes. Maggie trata de contener a una Michonne rota en dos por el dolor mientras que Daryl se aleja, solo, internándose en el bosque para llorar la pérdida de su hermano.

Mientras tanto, Jadis observa desde lejos el humo de la explosión preguntándose qué ha pasado. Ve cómo el río arrastra cuerpos de caminantes y de pronto, en la orilla, ve el cuerpo de Rick al que le queda aún un hilo de vida. El helicóptero está llegado. Jadis vuelve a coger su walkie-talkie y habla con el helicóptero diciendo que tiene un “B”, que se trata de un buen amigo que está herido y les pide ayuda para salvarlo. Cuando Rick despierta de nuevo, se encuentra con el rostro de Jadis que le dice que no se preocupe, que está a salvo. Ambos se alejan en el helicóptero.

Pasa el tiempo y vemos a un grupo de personas que tratan de huir de un grupo de caminantes. Se enfrentan como pueden a ellos. Unos disparos procedentes del bosque les auxilian y les proporcionan una salida segura. Corren hacia ellos y se topan con una niña que enfunda su pistola. A su espalda una katana. Antes de presentarse, la niña coge su sombrero del suelo, se lo pone y dice ser “Judith. Judith Grimes”.

Al final, el capítulo que debía despedir a Rick Grimes no ha sido tal. El propio Scott Gimple reconoció, horas después, que aún queda mucha historia por contar para Rick Grimes y que lo harán en una serie de tres películas. Las lágrimas vertidas por Rick eran innecesarias. La serie ha dejado la puerta abierta para que el personaje vuelva. Al margen de la historia que puedan contar las películas, he de confesar que me gustaría que, al final, Rick volviese con los suyos, donde debe estar. Claro que todo este tiempo transcurrido afectará a la historia. Mi mente no concibe un Rick que acepte tan de buena gana estar lejos de los suyos cuando le hemos visto agonizar, literalmente, por tratar de preservar a su familia y a sus amigos a toda costa. Me chirría el que esté lejos de su gente a menos que haya algún impedimento real. ¿Amnesia? ¿Cadenas y esclavitud? ¿Muerte por tétanos?

En el adiós de Rick se ha echado en falta la aparición de algunos personajes. La presencia de Shane y Hershel en sus ensoñaciones al borde de la muerte tenían sentido. De alguna manera estos personajes han contribuido a convertir a Rick en el hombre que es hoy. Uno con sus desafíos constantes, llevándole siempre a cruzar sus propios límites movido por la lealtad a su gente, llegando a cruzar las líneas rojas autoimpuestas si eso justificaba un bien mayor; el otro por construir la brújula moral del personaje, el hombre de familia que se dio hasta el último momento a los suyos. Por eso me chocó la aparición de Sasha. Tenía sentido que en esos últimos momentos de Rick apareciera Lori, Glenn o Carl, personajes que verdaderamente tocaron a Rick y cuya influencia se nota incluso hoy. Pero ¿Sasha? Su último sacrificio no fue más que una venganza, algo contra lo que Rick se ha revuelto en más de una ocasión por muy bien que les viniera esa venganza en su momento. No, Sasha no tenía cabida en este episodio.

Lo cierto es que se abre un antes y un después para la serie. Nada volverá a ser como antes. Reconozco que la aparición final de Judith ha hecho que quiera ver qué pasará ahora. Nunca he ocultado mi predilección por el personaje de Rick. Hasta en sus peores momentos seguía pareciéndome el personaje más fascinante. Los que me conocen bien tenían este día marcado en su calendario como el día en que probablemente dejase de ver la serie de una vez por todas. Pero la llegada de Judith, digna sucesora de su padre, hace que me plantee quedarme un poquito más en este mundo postapocalíptico. Los límites de Rick Grimes eran desconocidos. Nunca dejó de sorprendernos. ¿Cuáles serán los de Judith Grimes? Me muero por descubrirlo.

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

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