The Politician 1×01: Piloto

The Politician

The Politician

3.5 Stars

Summary

Payton Hobart (Ben Platt) es un joven y ambicioso millonario con el sueño claro de convertirse en presidente de Estados Unidos. Para ello, considera que el primer paso es convertirse en el presidente del consejo estudiantil del instituto.

Coder Credit

Ryan Murphy aterriza en Netflix, su nuevo hogar desde que la plataforma le firmara un grueso cheque para que trabajara con ellos en exclusividad los próximos cinco años, exceptuando las series que ya tuviera en marcha.

Los millones de dólares del contrato no han coartado un ápice su libertad creativa ya que "The Politician" es el epítome de todo lo que representa Ryan Murphy. Un batido bien cargado de todos sus ingredientes clásicos elevados a la enésima potencia en lo que parece que al inocente batido lo hayan cargado con un poco de pastillote, como dirían en "Paquita Salas".

Desmelenada y colorista sátira sin piedad sobre la ambición desmedida de un joven que ha nacido con todos los privilegios y está convencido que esto le marca por derecho un sendero de gloria hasta llegar a la presidencia de los Estados Unidos, su gran objetivo.

El susodicho es Payton Hobart, un excelente Ben Platt que tras sus papeles secundarios y su triunfo en Broadway con el musical "Dear Evan Hansen" ha encontrado la horma de su zapato con esta propuesta que explota todo su potencial, busca desesperadamente convertirse en el presidente del consejo estudiantil de su elitista instituto en Santa Barbara. Junto a su equipo de despiadados asesores, hará gala de todas las artimañas posibles para conseguir su sueño, aunque para ello tenga que pasar por encima de la única persona que le ha importadoalguna vez, su rival (y algo más) River (David Corensweet).

Finge hasta que lo consigas

La campaña presidencial no es más que un pretexto para sacar las vergüenzas de un microclima social en el que el lujo desmedido unido a una falta de problemas reales da lugar a una inevitable frivolidad e insatisfacción crónicas. Este sentimiento se intensifica entre los más jóvenes, una generación que ha nacido con el móvil entre las manos y una cámara enfocándoles cada día de su vida y que viven en un reality continuo de sus propias vidas.

En la pasada gala de los Emmys, Kim Kardashian y Kendal Jenner vivieron un momento de bochorno cuando les tocó presentar el premio al mejor reality seriado. El gag que les habían escrito ironizaba sobre la idea de que ellas conocen bien esa categoría, ya que han retransmitido su vida desde hace años. Cuando dijeron que habían mostrado su vida sin trampa ni cartón, con naturalidad y sin guion alguno el público empezó a reírse de ellas, reacción que les desconcertó pues en su universo y en sus cabezas lo que decían era verdad, y no había lugar a la ironía.

Finge hasta que lo consigas (Fake it till you make it) es un dicho muy popular en Estados Unidos y entre los coaches de taza de unicornio. Sonríe hasta que te salga natural, adopta una pose de poder para que te dé seguridad, pon una persona a tu lado que te dé una buena imagen y quizá se te pegue algo. Finge que eres todo eso que se supone que debes ser, aunque gastes todas tus energías en ello y te olvides de quien eres por el camino. Esto es lo que le pasa a nuestro protagonista y en mayor o menor medida a cada personaje de la serie.

Poco a poco veremos que no todo es lo que parece y que en ese instituto heredero de Wisteria Lane se cuecen habas en una olla que está a punto de estallar. A destacar el sentido del humor de Gwyneth Paltrow al interpretar a una parodia de sí misma, una mujer hermosísima y de buena familia que pasa sus horas muertas cultivando rosas y pintando acuarelas de niños huérfanos sirios. El resto del atractivo reparto cumple con las directrices de unas interpretaciones excesivas y para muchos seguro que sobreactuadas, pero totalmente intencionadas. No perdáis de vista a Zoey Deutch, prometedora actriz que llena de luz cada proyecto en el que sale y que con su jugoso personaje de Infinity Jackson se convertirá en la revelación de la serie.

Solo Ryan Murphy y su equipo podrían reírse de la corrección política como lo hace esta serie. Porque nadie más que él en la industria ha hecho tanto por las minorías y el colectivo LGTBI, tanto que ha llenado sus repartos con intérpretes que abarcan todo el rango de la sexualidad y el género sin que eso forme parte de la trama, y además reírse de los clichés y de la hipocresía. Así que la locura y excesiva mala leche que desprende el capítulo se beben con agrado y dan ganas de seguir descubriendo más.

         
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.