‘The Minister’, política y enfermedades mentales desde otro punto de vista

Este mes en nuestra sección de series del mundo nos trasladamos a Islandia para hablaros de un drama que nos aporta una visión diferente del ambiente político, y cuya trama y personajes no nos van a dejar indiferentes. En nuestro país podemos ver los ocho episodios que componen la temporada a través de AMC España.

Estrenada en 2020, The Minister sigue los pasos de Benedikt Rikardsson, al que da vida Ólafur Darri Ólafsson (Trapped, NOS4A2), el entrañable candidato del partido de la Independencia de Islandia a Primer Ministro en las elecciones que se celebrarán en las próximas semanas. Desde el principio vemos que Benedikt difiere mucho del resto de políticos, es un hombre cercano, afable, interesado por los demás, con un optimismo que hace imposible no encariñarse con él, y con unas ganas enormes de hacer cambios en el país.

Todo comienza con el debate entre los candidatos de los partidos principales, donde cada uno expone los motivos por los que los ciudadanos deberían votarlos y es cuando nuestro protagonista da un golpe en la mesa anunciando que planea hacer una coalición con uno de los partidos cuya ideología es opuesta a la del suyo, y además asegura que sólo asumirá el poder si el índice de participación en las elecciones es de un 90%.

Ya con esta escena inicial nos queda muy claro que Benedikt no es un político más, a veces peca de ingenuo pero su forma de ser se gana la simpatía de los votantes y así acabará siendo nombrado Primer Ministro, dando lugar a un carrusel de emociones que nos dejarán sorprendidos en más de una ocasión. No hace falta avanzar mucho en la temporada para que los guionistas nos vayan dando pinceladas que evidencian que a Benedikt le sucede algo.

Acompaña al protagonista su mujer Steinnun (Anita Briem), quien apoya a Benedikt por completo y es su mayor aliada tanto como su consejera como poniendo a su sitio a aquellos otros miembros del partido que intentan boicotear a su marido a sus espaldas. También hay que destacar a Hrefna (Þuríður Blær Jóhannsdóttir), quien comienza la serie siendo una de los miembros destacados de la centralita del partido, pero su dedicación por el trabajo y su inquebrantable fe en todo lo bueno que puede hacer el nuevo Primer Ministro, la llevarán a obtener el puesto de ayudante. Hrefna está casada con Grímur (Thor Kristjansson), un prometedor miembro del partido, con un gran futuro por delante y amigo de Benedikt. Ellos tres serán los que cobren más importancia entre la gran cantidad de políticos, periodistas, asesores y demás personajes que veremos en la serie.

La temporada se puede separar en dos partes bien diferenciadas, la primera nos enseña la llegada al poder de Benedikt, sus ideas revolucionarias y poco convencionales con el objetivo de hacer las cosas bien. Y es que el hombre quiere saber la opinión de los demás, y no duda en lanzar una campaña a través de twitter para que los islandeses opinen qué temas deberían tratar los gobernantes. Es de esperar que muchos compañeros del partido no estén para nada de acuerdo con la forma de hacer las cosas de su líder, manifestarán sus quejas e intentarán sabotearlo en más de una ocasión, pero Benedikt goza de una popularidad envidiable y no se rinde para hacer lo que considera correcto.

Mientras tanto, la segunda parte de The Minister nos muestra una cara muy diferente, con Benedikt estando cada vez más fuera de control, tomando decisiones temerarias e incluso ilegales sin consultar antes con sus asesores. La enfermedad que sufre va haciendo aparición y su entorno comienza a ser consciente de que necesita ayuda antes de que sea demasiado tarde.

La actuación de Ólafsson es absolutamente brillante y para quitarse el sombrero. Consigue que nos pongamos de su parte desde el principio, que queramos que gane las elecciones y nos alegremos por cada cosa buena que le sucede. Pero cuando las cosas comienzan a torcerse y Benedikt se separa cada vez más de la realidad, Ólafsson nos ofrece una interpretación que desgarra el corazón, es fascinante ver como ese hombre alegre y bonachón que conocimos pasa a ser alguien muy diferente y el actor borda cada una de estas facetas.

No se queda atrás Briem, ya que su Steinnun tiene que hacer frente a la enfermedad de su marido. Es un personaje muy interesante y que mueve muchos hilos en la sombra para proteger el estatus de Benedikt, pero las circunstancias son cada vez peores y la mujer se verá escasa de apoyos a los que recurrir para seguir peleando por su familia. Aunque es Jóhannsdóttir en su papel de Hrefna la que roba toda la atención con su historia. Entre los problemas matrimoniales, el cuidado de su hijo y su nuevo puesto, la mujer nos va a mostrar tanto su lado más vulnerable como el más fiero y luchador para defender sus ideales.

El equipo formado por Benedikt y Hrefna en la primera parte de la temporada es maravilloso, la mujer cree en el Primer Ministro y en lo que quiere hacer, y se convierte en una parte imprescindible de cada éxito político mientras lidia con la prensa y con las actuaciones inesperadas de su jefe a las que rápidamente debe buscar solución antes de que el resto del partido se les eche encima. Será, por tanto, una de las más afectadas cuando Benedikt comienza a acusar el estrés del puesto y la enfermedad mental que sufre provoca cambios en su personalidad y en su forma de comportarse con los demás.

El personaje de Grímur será el que dé más vaivenes y pase de generarnos simpatía a caernos mal, y a que no sepamos por dónde va a salir, consecuencia directa de su gran ambición política y lo mucho que desea tener más poder del que le proporciona su puesto actual.

The Minister es una serie bastante completa, no hace falta ser un fanático de las series de esta temática para disfrutarla ya que pese a que se sitúa en un marco totalmente político, son los personajes los que nos interesan más. Además es muy interesante ver el funcionamiento de la clase política en Islandia y compararla con la nuestra, es bastante curioso ver que aunque formen parte de ideologías distintas, hay un respeto entre los candidatos que aquí no vemos.

También es muy curioso ver el tratamiento de las enfermedades mentales desde este prisma, donde la persona más poderosa de un país padece una de estas enfermedades y cómo todo su entorno trabaja para protegerlo y tratar de ayudarlo. Si os gustan las series con una trama diferente, profundas, con buenas interpretaciones y que hacen pensar, no os podéis perder The Minister.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.