The Looming Tower 1×01: Now It Begins…

The Looming Tower 1x01: Now It Begins...

The Looming Tower 1x01: Now It Begins...

Series: The Looming Tower

4 Stars

Summary

Basada en el libro ganador de un Pulitzer del mismo nombre, la serie se remonta a 1998 para narrar los acontecimientos que desembocaron en el ataque terrorista del 11-S.

Coder Credit

He de reconocer que cuando me hablaron de "The Looming Tower" no se me  ocurrió asociar el título con el libro "La torre elevada", ensayo que leí hace ya unos cuantos años y que le reportó a su autor un Pulitzer. En sus páginas Lawrence Wright desgrana a modo de crónica todos y cada uno de los eventos que llevaron a la caída de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. La serie, lo que pretende, es condensar las casi 600 páginas que componen el libro en unos 10 episodios que acerquen al espectador una historia densa y que adquiere tintes de novela negra en algunos momentos.He de reconocer que el esfuerzo que ha hecho Hulu por traer esta historia a la pequeña pantalla ha tenido un resultado más que satisfactorio. Lejos de centrarse en el drama de los propios personajes, la serie trata de contarnos la historia casi casi como si se tratara de un documental. Todo el drama ajeno a la propia historia queda a un lado y solo nos muestran pequeñas pinceladas que sirvan para profundizar en sus personajes . La serie tiene lo justo para no ser tan aséptica como una serie documental y sin entrar  en el dramatismo propio de otras series como "Homeland" o "24".

Si la serie logra esto es precisamente por quiénes son sus responsables. El propio autor del libro, Lawrence Wright, pone su firma a esta serie asegurándose de que la fidelidad con la historia original no se pierda por el camino. Además, le acompañan en esta aventura Dan Futterman guionista de obras como "Capote" y Alex Gibney un prestigioso documentalista que ha ganado numerosos premios dentro de su género. La serie coge lo mejor de cada uno de los estilos que representan sus máximos responsables y se sirve de eso para presentarnos una historia sólida, que trata de huir del aire triunfalista propio de la producción estadounidense cuando aborda historias que se basan en ataques terroristas y se limita a contarnos qué fue lo que pasó y cómo se llegó a esa fatídica mañana del 11 de septiembre.

Sin embargo, tal y como la propia serie advierte al inicio de cada episodio, algunos personajes, caracterizaciones, lugares diálogos y situaciones son ficticias para efectos dramáticos. Aún así, la esencia de la historia está ahí. Estos cambios no son más que mecanismos para mantener al espectador enganchado y que no se pierda en un mar de nombres y lugares del mundo. Al final, lo que propone "The Looming Tower" es que nos preguntemos si el 11-S pudo haberse evitado.

Para ello la serie se remonta a 1998. La sociedad norteamericana vive pendiente del escándalo que envuelve a su Presidente con una joven becaria. Los medios se ensañan con las connotaciones sexuales del escándalo y todos viven pendientes de las declaraciones de una jovencísima Mónica Lewinsky que amenaza con hacer tambalear la administración Clinton. Mientras tanto, la CIA y el FBI se ven envueltos en una especie de guerra entre agencias en donde la CIA se niega a compartir información acerca de actividades terroristas de Al-Qaeda con el FBI a pesar de que las leyes estadounidenses le obligan a ello.

John O´Neill, un excelente Jeff Daniels, es el líder del escuadrón I-49 del FBI de Nueva York, un grupo especializado en identificar amenazas procedentes de terroristas islámicos y que sigue muy de cerca los pasos de Osama Bin Laden, líder de Al-Qaeda y cuya influencia ha ido creciendo en Oriente Medio. Su mano derecha es Robert Chesney (Bill Camp) un obstinado investigador que no duda en seguir una pista hasta el final y el joven Ali Souffan (Tahar Rahim) un nuevo agente del FBI de procedencia libanesa y de los pocos que hablan árabe en la agencia. La participación de Souffan será clave en las investigaciones del FBI y junto a él seremos capaces de ver los recelos que despertaba su procedencia y su presencia en la agencia.

Martin Schmidt (Peter Saarsgard) es la otra cara de esta guerra entre agencias. El director de la CIA y su equipo especializado en la Estación Alec se resisten a compartir la información obtenida en sus investigaciones con el FBI. Detrás de esta decisión no parece haber intereses políticos. Más bien su empecinamiento parece obedecer a un verdadero sentimiento patriótico que lleva al director de la CIA a guardarse para sí y los suyos información como el enclave de células conocidas a lo largo y ancho del mundo. Y es que las formas de O´Neill, que cree que la clave para la seguridad es encerrar a todo el mundo entre rejas, chocan con las maneras más políticas de Schmidt que pretende observar desde la distancia interviniendo solo cuando es necesario y que no duda en negociar con quien sea si eso le lleva a saber quién está detrás de todas y cada una de las células terroristas y cómo acabar con los que verdaderamente mueven los hilos.

A lo largo de la serie iremos viendo cómo las diferencias entre ambos hombres y sus respectivas agencias se van acrecentando. El estilo con el que cada uno de ellos maneja sus respectivas agencias y la forma en la que cada uno de ellos sortea las trabas burocráticas con las que se encuentran marcarán, no solo la relación entre ambas agencias, sino también el devenir de los acontecimientos. La serie, dentro de su visión casi aséptica del documental, se permite el lujo de mostrarnos pequeños detalles que humanizan a los personajes y que nos hacen ponerlos en un contexto más real, no como superhéroes americanos cuyo patriotismo les salva de todo. Momentos como la primera cita de Souffan con una chica en un restaurante en el que se siente como en casa o los devaneos amorosos y simpáticos de O´Neill (que siempre utiliza la misma frase con sus chicas "¿No es esa nuestra canción?" cuando la canción es diferente con cada una de ellas) nos hace verles más reales.

Al mismo tiempo, la serie nos muestra los mecanismos utilizados por Al-Qaeda y se sirve de imágenes y vídeos del propio Bin Laden para profundizar en unos acontecimientos que todos conocemos pero de los que parece que sabemos más bien poco.

Si algo hay que reprocharle a "The Looming Tower" es la ausencia casi total de mujeres. Su papel se limita a ser muy secundario: la novia, la amante, la mujer, la madre, la secretaria... Todos ellos estereotipados hasta el límite. Incluso las mujeres que forman parte de las agencias son segundonas que se limitan a estar ahí o a transmitir información. Ya que se han tomado la molestia de dramatizar ciertos aspectos de esta historia e incluso han creado personajes para contarla ¿por qué no incluir una mujer entre ellos? Si algo está demostrando la ficción en estos tiempos es que las historias contadas por personajes femeninos son tanto o más poderosas que aquellas que son contadas por un hombre. En ese sentido, la serie flojea y hasta da cierta rabia verla por muy interesante que sea la historia que nos plantea.

Lo mejor de esta serie es su narración. Al evitar posicionarse a favor de unos u otros, la serie permite al espectador formarse una idea propia. Sirve como una ventana con la que volver a revisitar al pasado y tal vez permita al espectador tener una visión más crítica acerca de uno de los sucesos que han cambiado la historia geopolítica del mundo. Lamentablemnte, una visión en la que la mujer, una vez más, es una simple espectadora.

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal