The Good Doctor, el médico entrañable

La nueva serie de la ABC, que en España podemos ver en AXN, se ha convertido en uno de los grandes éxitos de la temporada 2017/2018, siendo uno de los programas más vistos y, según los datos, el estreno de serie dramática con más audiencia de la cadena en los últimos años. ¿A qué es debido este éxito? ¿Merece la pena echarle un vistazo? ¿Es la nueva House como algunos afirman? Os lo contamos sin spoilers.

Vamos a empezar respondiendo a la última pregunta, no, no es la nueva House porque no se parecen en nada. Bueno, solo en que los protagonistas son médicos, los dos son brillantes y les cuesta relacionarse con los demás, pero ya está: ahí se acaba el parecido.

“The Good Doctor” es un remake de la serie surcoreana del mismo nombre, su protagonista es un médico residente del departamento de cirugía que sufre autismo y el síndrome de Savant. Mientras que lo primero le dificulta su comunicación con los que lo rodean, la segunda condición lo convierten en alguien extremadamente inteligente y con una memoria prodigiosa.

No se parecen demasiado

Para los fans de Greg House no es difícil ver las diferencias, el doctor House era el líder de un equipo médico, elegía al paciente cuyos síntomas le parecían más interesantes, su afición por incordiar a los demás era a propósito y era quien resolvía el caso médico en la mayoría de episodios.

Por otro lado tenemos al joven Shaun Murphy, un residente que está a las órdenes de otro médico, que tiene que hacer lo que se le dice porque es un aprendiz, si se comporta mal con sus compañeros u otras personas nunca será a sabiendas sino porque está aprendiendo a relacionarse y, aunque cueste creerlo, no es quien salva el día en cada capítulo.

¿Y qué ocurre con las resoluciones a los casos? Shaun es muy inteligente, eso ya lo hemos dicho, pero no es el único. Veremos que puede aportar ideas muy buenas y a veces acierta pero otras se equivoca, y sus compañeros no se quedan atrás, son muy válidos y capaces, siendo ellos los que salvan a los pacientes en bastantes ocasiones. Y esto es lo que le da más vida a la serie, no todo gira alrededor del protagonista sino que hay más tramas y subtramas en cada capítulo, algo que la diferencia notablemente de House.

En ambas series encontramos otros personajes que acompañan al protagonista, pero mientras que en la serie protagonizada por Hugh Laurie, todos parecían bailar al compás del médico sarcástico, en “The Good Doctor” nadie sigue ni aguarda a lo que pueda decir Shaun para actuar, sino que es éste el que tiene que esperar a que sus superiores repartan el trabajo, tiene que seguir unas reglas que no quiere romper porque su única finalidad es convertirse en un buen cirujano.

Al joven doctor le cuesta encajar en su nuevo empleo

No es un personaje ególatra que se cree superior a los demás, ni compite con ellos por llevar la razón. Esto no quiere decir que se calle si piensa que cualquier otro de sus compañeros está metiendo la pata, Shaun es demasiado honesto y no sabe mentir, si cree que un procedimiento es una mala idea lo dirá, pero acatará lo que le ordenen porque es consciente de sus limitaciones y de su puesto como médico residente.

Aunque la serie cuenta con un variado reparto, obviamente el que goza de mayor tiempo en pantalla es Shaun al que interpreta magistralmente Freddie Highmore, tanto que incluso obtuvo una nominación a los Globos de Oro como mejor actor de drama. Muchos lo descubren ahora aunque el intérprete británico lleva actuando desde que era un niño, y seguramente recordaréis sus papeles en “Descubriendo Nunca Jamás” o en “Charlie y la Fábrica de Chocolate”, pero si queréis ver algo más reciente y donde también borda el papel, no podéis perderos la serie “Bates Motel”, donde da vida al joven Norman Bates.

Shaun es un chico con problemas, eso lo sabemos desde el minuto uno, pero según vamos viendo más es imposible no encariñarse de él, de su inocencia, su forma de ver el mundo, sus preguntas inoportunas o sus comentarios a destiempo que nos sacan una sonrisa cuando estamos en mitad de una escena dramática. Estamos ante un personaje muy especial y solo por eso bien vale la pena ver la serie, pero también iremos conociendo mejor al resto y todos nos acaban cautivando antes o después.

El protagonista nos enamora y lo queremos mucho, nos reímos, sufrimos y lloramos con él, nos alegramos de cada avance que da, por pequeño que sea. Porque lo que para otra persona es tan natural como saludar a un vecino, para él es un mundo, así que ir viendo su progresión, aunque sea lenta, nos hace sentir orgullosos.

Iremos viendo sus esfuerzos para relacionarse con los demás

“The Good Doctor” no es una serie médica al uso y eso es porque se centran más en los personajes, su forma de ser y sus vidas. Los casos son una parte importante de cada episodio, pero no estamos ante el típico caso de “creemos que se trata de X enfermedad y luego después de cinco pruebas distintas descubrimos que es Y”. En algún episodio sí podemos encontrarnos en esa situación, pero siendo un equipo de cirujanos a los que les entregan casos donde ya se sabe más o menos lo que sucede, la cosa cambia.

Si os gustan las series médicas bien hechas, con buenas interpretaciones y personajes muy humanos, “The Good Doctor” es para vosotros. La primera temporada tiene un inicio muy prometedor que va mejorando aún más con el paso de los episodios, casos interesantes, tramas bien hiladas y un protagonista que es capaz de sorprendernos en el momento menos esperado. ¿Qué más podemos pedir de una serie que no procede de las poderosas Netflix o HBO?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.