The Good Doctor 5×05: Crazytown

The Good Doctor 5x05: Crazytown

The Good Doctor 5x05: Crazytown

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Dos nuevos pacientes llegan al hospital y harán que algunos de los médicos se replanteen varios aspectos de su vida. Por otro lado, Shaun intenta mejorar la opinión que tienen de él los enfermos y sus familias

Coder Credit

La quinta temporada de The Good Doctor remonta gracias al episodio de esta semana. Estamos ante un gran capítulo con varios frentes abiertos y donde las tramas personales de Shaun, Park y Lim van a cobrar más importancia, sin dejar de lado la nueva situación en el hospital y hacer una ligera crítica a los crímenes de odio. Análisis con SPOILERS a continuación.

Nada más dar comienzo el capítulo ya sabemos que algo malo va a suceder. Una reunión del departamento de cirugía con Salen para hablar de cómo van las cosas es el detonante para que los distintos personajes conozcan las puntuaciones que les han dado los pacientes (a los que se refieren cada vez con mayor frecuencia como clientes). Obviamente hay algunos piques amistosos entre el equipo, pero el hecho de que Shaun tenga la valoración más baja hace que el médico se empiece a obsesionar con mejorar esta puntuación, y aquí empiezan los problemas.

Lea cree que puede hablar con Salen para mejorar el sistema de los algoritmos, pero Shaun lo ve como un reto para mejorar sus habilidades sociales. Hay que admirar que el joven médico quiera aprender a tratar mejor a los pacientes pero alguien debería haberle dicho que no es algo que se puede hacer en un par de días. Shaun decide practicar a modo de ensayo/error con su nuevo paciente y su hija.

Debería ser evidente que los sistemas de puntuación estándar no son válidos para todo el mundo, y hay que tener en consideración más aspectos y no solo las habilidades sociales. Por ejemplo, vemos que Morgan tiene unas puntuaciones altísimas y los pacientes están contentos con ella, para la mujer es fácil porque solo tiene que fingir preocupación y ser amable y quizá habría sido más fácil que hubiera sido Morgan la encargada de ayudar a Shaun en vez de dejar que vaya probando distintos métodos.

 

El paciente de Park, Jordan y Shaun es un hombre asiático que ha sido víctima de un delito de odio, algo que lamentablemente ocurre muy a menudo, la hija del paciente quiere que su padre lo denuncie a la policía y esto será un punto constante de conflicto entre ambos. Lo que en un principio era una mandíbula rota y varias contusiones, se convierte en algo más grave cuando el hombre empieza a sufrir pequeños ataques. Tras descartar que sean problemas de corazón, acaban descubriendo que el paciente tiene un tumor en el cerebro, a primera vista inoperable y que acabará con su vida en un año.

Shaun se obsesiona por encontrar una solución y así poder contentar a padre e hija, y esto nos da pena. Nos gusta el Shaun que quiere encontrar remedios porque es incapaz de rendirse y porque cree que puede hacer algo para ayudar, y no que se lo tome tan en serio porque quiere agradar. Esto es algo de lo que Lea se da cuenta y acaba diciéndole a su prometido que si sólo actúa tratando de caer bien, acabará desquiciado y parece que el mensaje cala en Shaun aunque no lo suficiente porque adapta este discurso para la hija de su paciente, siendo bastante brusco con ella.

Y sí, Shaun logra que la chica dé su visto bueno para operar al padre y salvar su vida, pero la valoración que hace de nuestro protagonista no es nada buena. Y aquí las cosas se terminan de torcer que Lea decide borrar dicha valoración para que no entre en el sistema: ya nos tememos las consecuencias que seguramente vendrán, no solo por parte de Salen sino del propio Shaun.

Lea actuó con la mejor de las intenciones creyendo que ayudaba pero encima se encuentra con que Shaun está feliz porque no ha recibido una mala nota y nadie le ha dicho que actuó de modo raro, algo que la hija del paciente sí puso en su puntuación. No sabemos cómo reaccionará el médico al descubrir que su novia no le ha contado la verdad.

 

El otro caso médico ha causado un gran impacto en la doctora Lim y supone la confirmación de la marcha de Osvaldo Benavides como Mateo Rendón. Hace una semana que salieron las noticias de que el actor abandonaba The Good Doctor, algo que sorprendió a los fans ya que había sido anunciado como miembro del reparto regular el pasado verano, pero parece ser que los guionistas ya tenían prevista esta marcha desde el principio.

Nos enteramos que Mateo está en Guatemala de misión humanitaria porque Salen le pregunta a Lim por él, resulta que Mateo es el que tiene mejores puntuaciones de todo el equipo y a la dueña del hospital no le gusta que el hombre se vaya cuando le viene en gana sin avisar previamente. Lim la ignora todo lo que puede aunque ella misma empieza a estar molesta por el hecho de que su novio se haya marchado y no sepa cuándo va a regresar. Para colmo, su nueva paciente viene procedente de Guatemala por petición de Mateo y además descubrimos que es una ex novia suya.

Lim hablará mucho con su nueva paciente y así irá sabiendo más cosas sobre su novio y lo que puede esperar de él. Sí, Mateo es un buen hombre y se involucra mucho con los demás, pero como queda muy claro: siempre hay algún lugar donde lo necesitan y se marcha sin mirar atrás. Lim está dispuesta a aguantar e incluso a desafiar a Salen con tal de mantener lo que tiene con Mateo, pero Asher le dice justo lo que necesita oír: no tiene que darle prioridad ni arriesgar su forma de vida por alguien que no haría lo mismo. La dinámica entre la jefa de cirugía y el residente de segundo año ha sido maravillosa y espero poder ver más de ellos en adelante.

El punto y final para la relación de Lim y Mateo llega cuando la doctora descubre que su novio ha hablado esa misma mañana con la paciente, pero no se ha dignado a contestar sus mensajes de texto cuando lleva días sin saber de él. Supone un batacazo tremendo para Audrey Lim, quien estaba mucho mejor tras haber sufrido la muerte de Melendez primero y todo el estrés postraumático por la pandemia del COVID, tan solo esperamos que se pueda sobreponer de este golpe y demuestre que tiene mucho por ofrecer.

 

Por otro lado hemos visto los primeros problemas serios entre Morgan y Park que parecen conducir a una ruptura, a no ser que encuentren una solución. La mujer ha obtenido muy buenas calificaciones por parte de sus pacientes e insiste en que su novio debe hacer algo para mejorar las suyas, ya que le sorprende que este no le dé ninguna importancia y pase bastante del tema.

Morgan es muy ambiciosa y cree que Park está infravalorado, motivo por el que le da consejos para conseguir mejores puntuaciones, y es al final cuando el hombre confiesa que es feliz tal y como está, que ya tuvo mucha presión cuando era policía y ahora no necesita nada más. La cosa podría haber quedado ahí pero es cuando el hombre suelta la bomba: ¿será suficiente para su novia? Ella nunca está conforme y siempre aspira a más, por lo que cree que su relación no tiene un futuro prometedor.

La pareja lleva sorteando sus diferencias desde casi el principio, hay que recordar que cuando solo eran amigos con privilegios fue Morgan quien cortó la relación porque sabía que Park quería algo más y ella no. Después decidieron darse una oportunidad y les iba bastante bien pese a que había pequeños problemas que suponían todo un desafío como la dificultad de la mujer para mostrarse tal y como es o el tema de los hijos. Ahora un nuevo bache está en su camino y parece que es lo suficientemente grave para que Park se dé cuenta que podría ser el final para ellos.

 

Por último hemos visto a Andrews enfrentándose a Lim por la paciente que ha llegado derivada por Mateo. El hombre le dice que está poniendo en riesgo al departamento y no está dispuesto a dejar que eso pase, por lo que traslada a la paciente a otro hospital para así no ocasionar más gastos y que Salen no tome represalias. No sabemos muy bien cómo acabará todo esto, pero ver que Andrews y Salen deciden salir a cenar juntos en pan cita nos ha dejado aún más descolocados.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.