The Good Doctor 5×03: Measure of Intelligence

The Good Doctor 5x03: Measure of Intelligence

The Good Doctor 5x03: Measure of Intelligence

Series: The Good Doctor

3.5 Stars

Summary

El departamento de cirugía tiene que lidiar con Salen y sus decisiones mientras buscan soluciones para dos pacientes con problemas graves. Por otro lado, Lea tiene dudas sobre si la madre de Shaun debería ir a la boda o no.

Coder Credit

Llega el tercer capítulo de la temporada y si el nuevo personaje ya nos resultaba irritante, nos toca armarnos de paciencia para no apagar la televisión cada vez que aparece en pantalla. No sabemos cuánto alargarán la trama los guionistas, pero esperamos que las cosas mejoren pronto o vamos a temer por la salud mental tanto de los protagonistas como de los espectadores, Análisis con Spoilers a continuación.

La semana pasada asistimos a los primeros cambios en el hospital con la llegada de Salen. Tal vez creíamos que con un poco de tiempo la situación se reajustaría y la nueva dueña del hospital sería más comprensiva, pero en cada situación en la que interviene nos queda claro que lo único que le importa es hacer dinero. Veremos que entre el equipo sanitario hay división de opiniones, pero en general la mayoría de ellos no están contentos con su nueva jefa y su forma de entender el funcionamiento del hospital, pero nadie se atreve a ir directamente a enfrentarse a ella.

Es Shaun quien quiere plantarle cara para quejarse de asuntos más triviales, como los nuevos uniformes, el jabón o el secador de manos. Lea teme que su prometido acabe metido en un lío y le propone que hable primero con sus compañeros para ver qué opinan ellos, y Shaun lo intenta durante un tiempo pero no puede soportar el tacto de su uniforme, ni el ruido que hacen los secadores y acaba yendo en busca de Salen para gritarle que todo lo que está haciendo está mal.

Lea intenta frenarlo pero el cirujano no va a claudicar y le expondrá a su jefa todo lo que le molesta de las nuevas cosas. Salen lo escucha con atención y se muestra compasiva con él, achaca su reacción al hecho de que es autista y acepta que vuelva a usar sus antiguas batas, además de volver a poner el jabón antiguo y las toallas de papel en las zonas donde Shaun trabaja. Podríamos pensar que es un buen gesto (EL ÚNICO) por parte de Salen, pero cuando llegamos al final del episodio no podemos más que incrementar nuestra rabia hacia la mujer: que se ha atrevido a utilizar la imagen de Shaun para publicitar el hospital. Ya veremos qué opina nuestro protagonista cuando lo descubra.

 

Pero Salen también ha estado presente en los dos casos médicos, y no para bien. Está claro que cuando los médicos quieren someter a un paciente (me niego a llamarlos clientes por mucho que se empeñe Salen) a un determinado tratamiento u operación, tienen que tener el visto bueno del seguro y del hospital, motivo por el que siempre que es algo que se sale de lo normal, acuden a Lim, a Aaron o incluso a la junta directiva. Pero ahora TODO tiene que pasar por Salen, quien no tiene conocimiento alguno de medicina y solo busca abaratar costes.

Cuando Shaun, Lim, Asher y Jordan tienen a un paciente que se ha destrozado la cara tras un terrible accidente en bicicleta, rápidamente llegan a la conclusión de que el hombre necesita una triple cirugía para poder arreglarle el rostro. ¿La reacción de Salen? Ni hablar, su seguro no lo cubrirá y no merece su ayuda porque en vez de invertir en un seguro mejor prefirió gastarse el dinero en otras cosas. ¿EN SERIO?

Veremos un continuo tiro y afloja entre los personajes, tratando de encontrar una solución que resulte más económica y que reciba luz verde por parte de su jefa, mientras que Lim irá a pedir consejo Aaron, lo que provocará que Salen se enfade aún más cuando se entere.

 

Pero Andrews, Park y Mateo también van a tener problemas por una situación similar. Una paciente llega a consulta porque le van a retirar un implante experimental que le estaba evitando tener una gran cantidad de convulsiones, la mujer tiene miedo de volver a la situación anterior y no poder llevar una vida normal, por lo que el equipo trata de encontrar una solución. Mateo tiene una idea que el propio Andrews considera brillante, la única pega es que es bastante peligrosa y es por eso que Salen les impide llevarla a cabo. ¿Su motivo? Que teme que la operación salga mal y el hospital reciba una demanda.

Mientras que Park y Mateo están que se suben por las paredes incapaces de creer lo que está pasando, Andrews está más acostumbrado a tratar con este tipo de cosas y propone una prueba que les dé un imagen mejor de la situación y así rebajar la peligrosidad. Nunca sabemos por donde va a salir el antiguo jefe del departamento, es cierto que podría ser aliado de Salen y así ganar de cara a futuras promociones, pero el hombre es leal a sus principios como médico y logrará que la mujer acceda a la operación, aunque sea a costa de rebajarse.

Finalmente los dos pacientes se someterán a la cirugía que necesitan con bastante éxito, los médicos tienen que saborear la victoria porque no sabemos qué les deparará el futuro y cada vez que necesiten hacer alguna intervención más complicada, van a tener que vendérselo muy bien a Salen para que les permita llevarla a cabo.

 

Aaron Glassman es la figura en la que todos buscan consejo y apoyo. Veremos que Shaun, Lim, Andrews e incluso Lea irán a visitarlo en diferentes momentos para compartir sus dudas y, sobre todo, esperar que el hombre haga algo para ayudar con la situación. Pero Aaron prefiere estar al margen y dedicarse a diferentes hobbies con los que intenta distraerse, pero no parece que tenga mucho éxito e incluso Shaun le recrimina que se rinda cuando él ama su trabajo.

Aparte de las tramas complicadas del hospital, también ha habido problemas personales. En primer lugar, Lea descubre que Shaun planea invitar a su madre a la boda y a la mujer no termina de hacerle gracia la idea. Es comprensible puesto que la relación entre Shaun y su madre no ha sido precisamente ideal, Lea cree que tienen mucho que trabajar aún e invitarla a la boda puede acabar siendo un desastre. La mujer lo consultará primero con sus amigas, quienes la animan a hablar con Shaun del tema, y por último irá a ver a Aaron que insiste en no implicarse.

Será al final del episodio cuando la pareja hable y descubramos que Shaun tampoco tenía un interés especial en invitar a su madre, y simplemente lo iba a hacer porque era lo que decían los libros sobre planificación de bodas que ha leído. Los dos deciden no invitarla y así asegurar que puedan disfrutar de su día con las personas que realmente forman parte de su vida.

También hemos podido ver que la relación de Morgan y Park evoluciona, pese a los miedos de la doctora a mostrarse muy natural por si su novio la rechaza. Y por último hemos visto flaquear la amistad de Jordan y Asher por la religión, las cosas podrían haberse puesto muy feas pero Lim interviene a tiempo de hacer que los dos residentes recapaciten y dejen de pelear.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.