The Good Doctor 5×02: Piece of Cake

The Good Doctor 5x02: Piece of Cake

The Good Doctor 5x02: Piece of Cake

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

El equipo trata de ajustarse a los cambios en el hospital a la vez que intentan salvar a tres pacientes con un pronóstico complicado.

Coder Credit

El episodio de la semana pasada nos avisó que se avecinaban cambios importantes en la serie y no hemos tenido que esperar mucho para empezar a sufrirlos. Esta semana veremos como nuestros protagonistas afrontan la nueva situación, algunos con más entusiasmo que otros, pero tanto ellos como nosotros no podemos más que sentirnos frustrados por el nuevo personaje y todo lo que su llegada está suponiendo. A partir de aquí, podéis leer nuestro análisis con SPOILERS.

El aterrizaje de Salen Morrison (Rachel Bay Jones) en The Good Doctor ha sido un torbellino imposible de controlar. La mujer llegó en el anterior capítulo y en este ya estamos viendo todos los cambios y problemas que está causando en el hospital. Es evidente que cuando una nueva persona toma el mando de una empresa, la adapte a su gusto y haga ajustes que considere que van a mejorar el sitio, pero Salen ha llegado dispuesta a dar un lavado de cara tan profundo al centro que no auguramos nada bueno para sus trabajadores.

Nada más empezar vemos a la mujer dando una charla motivacional a sus nuevos empleados. Salen es toda sonrisas y buenas palabras, además les da regalos y afirma que quiere tenerlos felices en su trabajo porque así darán un mejor servicio. Si ya desconfiaba de ella la semana pasada, ahora es peor porque se esfuerza tanto por parecer simpática y accesible que resulta sospechoso y, sobre todo, agotador.

Hay innovaciones que sí que benefician enormemente al hospital, como la compra de nuevo equipamiento y máquinas o que “se obligue” a los empleados a ser atentos y amables con los pacientes. Luego hay otros cambios que son absurdos como que ahora los médicos usen otras batas, empleen otro jabón o usen secadores automáticos de manos en vez de papel. Y luego están los cambios que solo van a generar disputas y problemas. ¿El principal? Que la nueva dueña del hospital considere a los enfermos como clientes y no como pacientes.

 

Desde el punto de vista práctico, un hospital es un negocio como cualquier otro y Salen solo quiere obtener beneficios y, para ello, cambia las políticas del centro como que ya no dejen a los pacientes ingresados tras la operación y les den el alta en cuanto estén estables. El equipo médico no puede más que sentirse desanimado cuando su jefa los insta a despachar a los pacientes cuanto antes y sin darles la atención y el cuidado que merecen, o cuando les cronometra el tiempo que tardan en hacer una intervención quirúrgica.

Vamos a ver, está bien que controlen que no alarguen innecesariamente los ingresos o las operaciones de la gente, pero lo que debería importar es el bienestar de los pacientes y la señora Morrison pasa olímpicamente de ello. Así que enseguida veremos que Park y Lim no están nada a favor de la nueva forma de hacer las cosas, al igual que Aaron quien planea dejar su trabajo porque no quiere estar lidiando con Salen. Por otro lado tenemos a Jordan y a Morgan que parecen contentas con los cambios, y luego están Shaun y Lea cuya opinión va variando según avanzamos en el episodio.

En cuanto a los espectadores, creo que no seré la única que encuentra irritante y odiosa a la mujer y está deseando que se vaya por donde vino (pero no nos darán ese gusto tan pronto). No son solo los cambios que provoca, es su manía de colarse en cualquier rincón del hospital a entrometerse en las conversaciones y asuntos de los demás: señora, que sea la dueña del hospital no implica que no deje intimidad a sus trabajadores. Alguien tiene que ponerle límites, pero mucho me temo que la primera persona que le diga algo al respecto no terminará muy bien. Podíamos pensar que Aaron podría intentar hacerla entrar en razón, pero el hombre está decidido a dejar su puesto y dejar al resto a merced de Salen...

 

Vayamos con los casos médicos que también ha tenido bastante importancia. Por un lado, tenemos a Morgan, Park y Shaun atendiendo a una embarazada que llega con una grave hemorragia, le tienen que practicar una cesárea de urgente y da a luz una niña. Hasta aquí podría ser un caso más, pero la mujer ha llegado procedente de la cárcel donde está cumpliendo condena por haber asesinado a su primer bebé. Morgan no tarda en catalogar a la paciente como una asesina que no merece su tiempo, mientras que Park intenta entender a la mujer y lo que la pudo motivar a haber envenenado a su primer hijo con anticongelante.

Un acierto de los guionistas ha sido mantener la dinámica habitual de Park y Morgan aunque ahora sean pareja. Los dos tienen un punto de vista distinto en el caso y no dudan en discutir sobre ello como habrían hecho antes, con Morgan despreciando a la paciente y burlándose de Park por ser demasiado emotivo. Y es que el hombre quiere creer que algo motivó a la paciente a hacer daño a su hijo, tal vez una depresión post parto que no supo manejar y hablará con la mujer para ofrecerle ayuda psicológica si la necesita.

El buen hacer de Park es vital para que no haya habido que lamentar daños posteriores porque Salen les dice que den el alta a madre e hija según se estabilicen tras la cesárea, pero Park se empeña en hacer pruebas y análisis no obligatorios a ambas para mantenerlas un poco más bajo observación médica. Así se darán cuenta que el bebé sufre desnutrición y el hombre decide llevárselo a escondidas a la madre para ver si con la leche materna mejora. Lo que Park no podía sospechar es que la niña se pondría gravemente enferma y, tras hacerle nuevos análisis, descubren que ha sido envenenada con anticongelante.

 

Park le confiesa a Morgan que llevó al bebé con la madre y también pide pruebas para esta por si hubiera ingerido algún veneno que haya pasado a su niña a través de la leche. Los médicos están bastante desconcertados porque no hay pruebas de que la paciente haya podido envenenar a la bebé pero esta sigue empeorando y es cuando Morgan descubre el problema. La niña tiene un desorden metabólico genético que provoca que al procesar una proteína de la leche, la convierte en un ácido tóxico con una estructura molecular muy similar a la del anticongelante.

Así descubren que la madre no ha ocasionado ningún mal a su hija, y tampoco asesinó a su primer bebé quien también debía sufrir la misma enfermedad y no supieron detectarla. De no haber sido por Park y su intuición de que había algo que no encajaba, jamás habrían conseguido limpiar el nombre de la paciente y devolverle la libertad. Como ya hemos comentado, Shaun también formó parte del caso pero no se involucró tanto como sus dos compañeros, y es que nuestro protagonista ha estado muy ocupado tratando de elegir la tarta perfecta para su boda con Lea.

Todos pensábamos que Shaun sería quien peor iba a llevar toda la revolución que hay en el hospital, pero el médico se va adaptando bastante bien... hasta llegar al final del episodio. Ya íbamos viendo que el tejido de la nueva ropa le molesta, pero cuando le toca ir a secarse las manos y escucha el ruido del secador enloquece y empieza a sufrir un ataque de pánico con el que damos final al episodio. Nos toca esperar a la próximo semana para saber mas pero ya estamos sufriendo por Shaun.

 

El otro caso médico involucraba a una joven atleta con un cáncer difícil de tratar y con problemas con su madre biológica. La parte más destacada de esta trama ha sido ver a Mateo ya trabajando en el hospital y así poder conocerlo un poco mejor pero, en su necesidad de ayudar a los demás y tratar de darle esperanza a la paciente, Mateo le ofrece un tratamiento en pruebas sin consultarlo antes ni con Lim ni con Andrews, lo que provoca que este segundo se enfade bastante.

Mateo acaba de llegar y Andrews era el encargado del caso, por lo que cualquier idea u opinión debía pasar primero por él y es muy comprensible que se enfade y quiera sacarlo del equipo médico. El hombre va a Lim a quejarse de que el recién llegado se ha saltado el protocolo y la jefa de cirugía está a punto de intervenir cuando Salen se cuela por allí a cotillear y a hacer que todo sea aún más incómodo. Finalmente Lim decide apropiarse del caso para así no tener que elegir entre Andrews y Mateo (muy mala idea, porque debería ser profesional con su novio y decirle que tiene que cumplir las normas) lo que le da la oportunidad a la nueva dueña del hospital para ir a hablar con Andrews tratando de sembrar cizaña.

 

Pese a su enfado, Andrews no muerde el anzuelo de Salen y no critica a Lim sino que dice que es una gran jefa, dejando claro que sus problemas los arregla él solo y no va a cambiar sus lealtades a la primera de cambio. Aún así, habrá que ver cómo será la relación de Mateo y Andrews a partir de ahora, Lim ya le avisa a su novio que va a estar estrictamente controlado y el otro hombre no le dejará pasar ni un solo error. Solo esperamos que las cosas no se compliquen aún más, aunque mucho nos tememos que esto justo acaba de empezar.

The following two tabs change content below.

Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.