The Good Doctor 5×01: New Beginnings

The Good Doctor 5x01: New Beginnings

The Good Doctor 5x01: New Beginnings

Series: The Good Doctor

3 Stars

Summary

Shaun y Lea siguen adelante con la planificación de la boda, mientras que el equipo de cirugía se enfrenta a dos nuevos casos médicos además de tener que lidiar con varios problemas personales.

Coder Credit

The Good Doctor regresa con su quinta temporada y ya podemos decir que se avecinan muchos cambios. La marcha de Claire (Antonia Thomas) al final de la temporada pasada al decidir quedarse en Guatemala, unida a la llegada de Mateo Rendón (Osvaldo Benavides) son las novedades más destacadas, pero al terminar este primer episodio ya estamos temiendo por el futuro de nuestros protagonistas. Análisis CON SPOILERS a continuación.

Si la cuarta temporada nos trajo el COVID, nuevos residentes, así como el embarazo y posterior aborto de Lea, la quinta entrega ya nos ha dejado claro que el hospital y la forma de funcionar de sus médicos están en peligro. Esto no quiere decir que las tramas personales vayan a quedar en un segundo plano, porque los guionistas saben que los espectadores queremos ver más de la amistad y las relaciones entre sus diversos personajes, pero ahora todos van a afrontar un mismo problema.

Pero empecemos por el principio. La primera escena nos traslada a la boda de Shaun y Lea, o eso creíamos porque no es más que una pesadilla de la mujer que está desbordada con muchos preparativos porque quiere que todo sea perfecto. Y es que si planificar un evento así ya es todo un desafío, hacerlo teniendo que prever cualquier pequeño detalle que pueda alterar a Shaun ya es demasiada presión y más para una sola persona. A lo largo de capítulo veremos que nuestro protagonista está muy contento con la idea de la boda y con dejar que sea su prometida quien se encargue de todo, pero después de hablar con Lim y Park, y sobre todo tras lo mal que sale la fiesta de compromiso, el chico le dice a Lea que quiere que lo organicen juntos.

Pasemos ahora a los dos casos médicos que han tenido bastante ocupados al personal de cirugía. Por un lado encontramos a un niño que tiene cáncer cervical, algo que extraña tanto a los médicos como a la madre, hasta que estos explican que el paciente tuvo que absorber las células cancerosas de su madre durante el parto. Se trata de un hecho muy raro pero que puede suceder, además el tratamiento y cura del niño es bastante fácil, pero la preocupación de Shaun, Lim y Park es por la madre y su otro hijo. Tras hacer las pertinentes pruebas descubren que ambos tienen cáncer pero en el caso de la madre es muy grave y tienen que operar cuanto antes.

El problema llega cuando la mujer se niega porque necesitará demasiado tiempo para recuperarse, ya que es madre soltera y no tiene a nadie a quien dejarle a sus hijos, y exige que primero operen a su hijo y cuando este ya esté repuesto entonces pasará ella por quirófano. Los médicos saben que si esperan mucho tiempo podría ser tarde para su paciente y Shaun tiene una idea que reduciría considerablemente el tiempo de recuperación de la madre, pero cuando van a llevarla a cabo ven que no pueden realizar el procedimiento sin poner en grave peligro a la mujer.

Finalmente es Park quien logra convencer a su paciente trayendo al hermano de esta. La relación entre ambos se había vuelto muy complicada porque el hombre tenia problemas con la bebida y había perdido a sus sobrinos tiempo atrás mientras se emborrachaba. Sin embargo, el hermano asegura que lleva varios meses sobrio, está yendo a terapia y asegura que quiere estar bien para seguir formando parte de su vida. La paciente acepta someterse a la cirugía, no solo por la presencia de su hermano sino porque su propio hijo comparte su miedo a que ella muera, tanto la madre como los dos hijos se repondrán y el caso tiene un final feliz.

Por otro lado, nos encontramos a Morgan, Jordan, Asher y Andrews batallando con una de las pacientes más irritantes que hemos visto en la serie, interpretada por Rachel Bay Jones, La mujer llega al hospital con dolores de cabeza y mareos y tras hacerle varias pruebas, llegan a la conclusión de que tienen que hacerle una biopsia de la que se encargará Jordan. Pero lo que podría ser un caso más, comienza a convertirse en una pesadilla para todos cuando la paciente se dedica a pasear por el hospital tranquilamente, a saltarse las instrucciones médicas como la prohibición de comer antes del procedimiento, a colarse en el despacho de Aaron o incluso en la sala de observación de los quirófanos para hablar con Lim mientras esta opera.

Jordan y Asher tienen que ejercer más de niñeras que de médicos porque la mujer no sabe estarse quieta y todo lo achaca a la medicación que le han quitado. Pero por si fuera poco, cada día pasa algo que ocasiona que tengan que replantearse su diagnóstico. No entienden qué está pasando hasta que Morgan descubre que la paciente está jugando con ellos al notar algo raro en los análisis de sangre. Y es cuando Andrews averigua que la mujer ya tiene algo diagnosticado y lo ha estado ocultando a propósito. ¿El motivo? Tardaron mucho en hacer caso a su enfermedad desde que comenzaron los síntomas hasta que dieron con lo que tenía, y quería ver cómo se comportaban ellos.

La cosa parecía quedar ahí, cosa que nos sorprende porque lo normal habría sido denunciar a la mujer por hacerles perder el tiempo, pero es que al final del episodio nos enteramos que había una reunión de la junta del hospital porque alguien lo ha comprado: nada más y nada menos que la paciente. No sabemos qué esperar de la nueva jefa de nuestros protagonistas pero a mí, alguien que decide hacer perder tiempo y recursos de un grupo de médicos que podrían estar atendiendo a otros pacientes, no me transmite confianza alguna.

También nos encontramos a Aaron bastante hecho polvo tras su separación de Debbie. El hombre no ha dicho nada de la ruptura a su entorno, lo que desemboca en que acabe estallando de la peor manera posible en la fiesta de compromiso de Shaun y Lea con un brindis que amarga por completo a todos los presentes. Andrews está en una situación similar ya que, aunque se empeñe en disimularlo saliendo con una mujer diferente cada noche, se siente muy solo. Tal vez entre estos dos pueda surgir un vínculo y se apoyen mutuamente para salir del bache, lo que estaría bien ya que son los que menos amistad tienen con el resto de protagonistas: Aaron solo pasa tiempo con Shaun y Lea, mientras que Andrews apenas se relaciona con los demás.

Muchos esperábamos ver algo del romance entre Park y Morgan, pero salvo una escena y un beso rápido no hemos tenido nada de ellos y los guionistas han perdido la oportunidad de mostrarnos los inicios de algo serio entre ambos. Park viene de un divorcio y sería su primera relación seria en mucho tiempo, mientras que Morgan siempre ha sido alérgica al compromiso. Esperemos que en los próximos episodios podamos saber más del día a día de la pareja.

Por último, nos encontramos con que Mateo ya ha arreglado sus problemas legales en Estados Unidos y puede visitar y vivir en el país sin temer que lo detengan. Ha estado manteniendo una relación a larga distancia con Lim todo este tiempo, algo que puede cambiar cuando el hombre comenta que le han ofrecido un trabajo en San Francisco, por lo que ahora vivirían muy cerca y, si en un principio parece que la mujer está abrumada por si todo va demasiado rápido, más tarde estará decidida a pedir que contraten a Mateo en el hospital cuando la oferta de San Francisco deja de ser una opción. Pero la llegada de la nueva dueña del centro impide que Lim pueda proponerlo a la junta y nos tocará esperar un poco para saber qué sucederá con Mateo.

La quinta temporada de The Good Doctor ha dado comienzo con un capítulo bastante normalito pero que parece sentar las bases de lo que está por venir. ¿Y a vosotros qué os ha parecido el regreso de Shaun y compañía?

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.