The Good Doctor 4×18: Forgive or Forget

The Good Doctor 4x18: Forgive or Forget

The Good Doctor 4x18: Forgive or Forget

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Shaun y Lea se marchan de acampada para tratar de desconectar de todo lo ocurrido, mientras que el resto de miembros del departamento trabaja en dos nuevos casos.

Coder Credit

The Good Doctor llega esta semana con un episodio donde cobran mucha importancia las relaciones personales, recuperando algunas tramas que habíamos visto anteriormente y que ahora descubriremos cómo han ido evolucionando con el paso de las semanas, y es que varios de nuestros protagonistas están pasando por etapas de aceptación y superación que no son nada fáciles. Análisis con SPOILERS a continuación.

Después de haber sufrido el aborto hace dos capítulos, vimos que Shaun y Lea trataban de seguir adelante con su vida aunque ambos estaban notablemente afectados. Ahora sabemos que ambos han vuelto al trabajo y siguen con su rutina pero ninguno de ellos está bien, motivo por el que Shaun propone que se marchen de acampada para distraerse, reconectar y pensar en otras cosas. Lea no está muy convencida con la idea, pero viendo que Shaun está dispuesto a alejarse de su zona de confort por hacer algo que puede irles bien, acepta el plan.

Ninguno de los dos, ni los espectadores, olvidará el accidentado fin de semana de acampada que tienen pero que finalmente logra su cometido y es que tendrán otras cosas por las que preocuparse que por un tiempo no pensarán en su propia tragedia. Después de tener que pensar un plan B porque el sitio al que iban a ir está completo y a Shaun no se le ocurrió reservar, acaban en un camping cerca del lago junto a varias caravanas. No es el entorno romántico y tranquilo en el que habían pensado pero la pareja hará lo posible por disfrutar de su escapada.

Las cosas se siguen torciendo cuando empieza a llover y la tienda de campaña se rompe, dejando entrar el agua, aquí ya es cuando Lea pierde la paciencia y dice que quiere volver a casa pero Shaun sigue decidido a no marcharse, motivo por el que Lea decide dormir en el coche. A la mañana siguiente ambos hablan, acercando posturas y deciden ir a hacer un poco de senderismo por la zona y después volver a casa y pasar el resto del día tranquilos.

El paseo comienza bien, los dos están contentos de estar haciendo la ruta porque el paisaje es precioso, no hay nadie alrededor molestando y pueden disfrutar el uno del otro: hasta que Shaun se cae del tronco de un árbol y se disloca el tobillo. La situación es divertida y dramática a la vez, por un lado vemos a Lea muy nerviosa mientras Shaun mantiene la calma y le dice lo que tiene que hacer. Recolocar el tobillo es fácil, lo que es complicado es arreglar una arteria del pie de Shaun que se ha quedado torcida y que si no colocan bien pronto podría ocasionar que acaben teniéndolo que amputar.

Lea quiere salir corriendo a pedir ayuda pero Shaun le contesta que están muy alejados y para cuando llegue la ambulancia ya será muy tarde. ¿Solución? Él le dará las instrucciones para que Lea haya una pequeña intervención, algo para lo que la mujer no está preparada tal y como repite en varias ocasiones. Pero Shaun confía en ella y Lea acabará operando con éxito en mitad del bosque con ayuda de un kit de costura, una botella de tequila y unas breves instrucciones de Shaun quien acaba perdiendo el conocimiento por la pérdida de sangre.

Cuando el médico despierta, Lea está terminando de coserle la incisión y, tras ver que su novio está bien, no duda en dar varios tragos de alcohol para calmarse por lo que acaba de pasar. Después los veremos ir en la ambulancia, donde el paramédico que examina el pie de Shaun comprueba que todo está bien y comenta que Lea ha hecho un gran trabajo, antes de decirle al chico que tiene mucha suerte, algo que este confirma al momento. No ha sido el fin de semana que planeaban, pero al final los dos están contentos de haber hecho una escapada que les ha servido para pensar en otra cosa.

Mientras tanto, en el hospital han tenido un par de casos que les han traído varios quebraderos de cabeza. Claire, Asher y Lim tienen a una antigua paciente de la jefa del departamento con una malformación arteriovenosa que le detectaron cuando tenía cinco años. Lim quiso operarla en aquel momento y los padres se negaron, pero la situación ha empeorado y la ahora adolescente tiene que ir a quirófano sí o sí. Los médicos creen que la intervención será más o menos sencilla pero las cosas se complican y tienen que convencer a los padres para hacer una segunda cirugía.

En la segunda operación descubren que parte del pulmón de la niña está dañado y tendrán que extraerlo, lo que obliga a Claire a lograr el consentimiento de los padres haciendo que se den cuenta que se equivocaron no queriendo operar cuando su hija era una niña pequeña, y ahora tienen que tomar la decisión correcta haciendo lo que es mejor para esta. Todo este caso ha servido para que Claire sea consciente de que necesita a su padre en su vida, recordemos que el hombre la abandonó siendo una niña, regresó a mediados de esta temporada y la mujer no quiso saber nada de él en un principio, pero ahora vemos que han seguido manteniendo el contacto pero con Claire negándose a hablar del pasado.

Lim es quien la convence para tener una conversación seria con su padre, para que le explique por qué se marchó y así hablen de todo lo que supuso para ambos. Así nos enteramos que aunque el hombre se fue, pasaba dinero mensualmente a la madre de Claire para pagarle comida, ropa y los estudios, algo que Claire no sabía porque le dice que tuvo que trabajar desde adolescente para poder costearse la universidad. La doctora estalla y dice que no quiere saber nada más de él, pero al final del episodio va a ver a su padre y confiesa que sí que lo necesita en su vida y ambos se abrazan. Yo sólo pido a los guionistas que ahora que han traído al señor Brown a la vida de Claire, sea para bien y no hagan más difícil su vida, que la mujer ya ha padecido bastante en estas cuatro temporadas.

El otro paciente del episodio llega en un principio para hacerse una revisión médica y es Morgan quien lo atiende. Todo parece estar bien hasta que la doctora ve en el historial del hombre que antes tomaba antidepresivos y ahora ya no lo hace, le pregunta por ello y es cuando el paciente le explica que se está automedicando con un componente que extrae de unas setas que cultiva tras unos estudios que leyó. Morgan rápidamente expresa su opinión contraria a lo que está haciendo y quiere hacer unas pruebas extra para asegurar que no haya efectos secundarios.

Aquí será cuando entren Park y Jordan para ayudar y Park y Morgan se enzarzan en otras de sus discusiones ya que el médico cree que los ensayos como el que está haciendo el paciente son muy prometedores. Jordan será la que ponga paz entre ambos, diciendo que siempre tienen opiniones contrarias porque les encanta discutir y, aunque en un principio la cosa queda ahí, la residente de primer año acabará admitiendo ante Andrews que duda de la objetividad de Park cuando trabaja con Morgan. Park se enfada al oír a su compañera pero será más tarde cuando se dé cuenta de que tiene razón y le diga a Morgan que quiere que su relación sea estrictamente profesional, algo con lo que Morgan no está de acuerdo.

Respecto al paciente, tras pasar por quirófano porque la automedicación le había provocado una infección nos dicen que se recuperará del todo. Aún así, el hombre está afectado porque dice que este tratamiento era lo único que le ayudó a mejorar de su depresión y ahora teme volver a hundirse y ser incapaz de recuperarse. Jordan le comenta que hay nuevos antidepresivos y terapias que no ha probado, y Morgan nos sorprende mostrándose más empática que otras veces al decirle al paciente que puede seguir cultivando las setas pero sin consumirlas, porque quizá es la simple actividad de cultivarlas la que tiene un efecto tan beneficioso en él.

Por último nos queda la crisis matrimonial de Glassman y Debbie. La pareja ha tenido sus altibajos desde el principio, ya los vimos tener una discusión enorme cuando Aaron descubrió que su mujer tenía un arma y quiso que se deshiciera de ella, y ahora retomamos el tema cuando una noche el hombre llega a casa de noche y se activa la alarma, asustando a Deb quien acude pistola en mano a la entrada. La mujer descubre entonces que su marido ha quitado todas las balas y se pelean.

Visto desde fuera parece un poco exagerado que todo el matrimonio se vaya a pique por el tema de las armas, pero también hay que recordar que el confinamiento por la pandemia hizo mellas en la relación. El problema es que apenas hemos visto un desarrollo en esta pareja durante la temporada, seguramente influenciado porque tanto Richard Schiff (Aaron) y Sheila Kelley (Debbie) enfermaron de COVID hace meses y han salido mucho menos de lo esperado, además de que Kelley tiene otros proyectos en marcha. No sabemos si es el adiós definitivo para la pareja o si más adelante decidirán darse otra oportunidad, nos tocará esperar para saberlo.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.