The Good Doctor 4×15: Waiting

The Good Doctor 4x15: Waiting

The Good Doctor 4x15: Waiting

Series: The Good Doctor

4.5 Stars

Summary

Dos niños llegan al hospital con heridas de bala y los miembros del departamento de cirugía harán todo lo posible por salvar sus vidas, mientras tanto, Lea espera los resultados de unas pruebas.

Coder Credit

Los miembros del hospital San Jose St. Bonaventure se van a enfrentar a un turno muy duro en el episodio de esta semana ya que, además de tratar a dos niños en estado crítico, la historia de los pacientes va a afectar emocionalmente a nuestros protagonistas. Análisis con SPOILERS a continuación.

Hacía tiempo desde que un capítulo de The Good Doctor no nos hacía sufrir tanto y, sinceramente, no lo echábamos de menos. Vamos a pasarlo mal, y mucho, tanto con la trama médica como viendo lo afectados que van a estar los personajes: especialmente Shaun y Park, que van a ser los que estén más conmocionados por lo sucedido. Por otro lado, veremos el lado más humano y compasivo de Lea, haciendo compañía a las madres de los dos niños hospitalizados, y también tendremos discusiones políticas protagonizadas por Claire y Asher.

Todo comienza con una manifestación política, en principio pacífica, con dos bandos: los que están a favor de una propuesta del gobierno y los que están en contra. Nos encontramos con Taryn Wilkie (Italia Ricci) que se posiciona a favor y lleva a rastras a su hijo Ethan a la concentración, por el otro lado tenemos a Carina Bardo (Elizabeth Rodriguez) quien sólo acude a la protesta porque su hijo Mason quiere ir ya que está en contra de dicha propuesta. Las cosas se complican cuando los dos niños acaban en urgencias con heridas de bala, y la vida de ambos pende de un hilo.

 

Shaun, Park, Jordan y Lim se encargarán de Ethan, que tiene fragmentos de bala en la cabeza y su pronóstico es muy complicado; mientras tanto, Claire, Andrews y Asher atienden a Mason de lesiones en pecho y abdomen. Los niños acaban en quirófano y los médicos van a tener que esforzarse más que nunca para evitar un trágico desenlace. Por su parte, Lea se encuentra en la sala de espera aguardando los resultados de unas pruebas que le han hecho para saber si el embarazo va bien, y acabará siendo la única compañía de las madres mientras estas esperan para tener novedades sobre el estado de sus respectivos hijos.

Lea tratará de consolarlas y darles ánimo, para acabar encontrándose en una situación muy incómoda cuando las dos mujeres discutan por tener opiniones políticas contrarias. Es asombroso, y lamentablemente muy real, ver como las madres pagan sus frustraciones y miedos con la otra en vez de pensar que están en situaciones muy similares. De hecho, llegaremos a presenciar cómo llegan a compararse sobre quién lo ha pasado peor en la vida, mientras Lea observa en silencio sin tener ni idea de qué hacer o decir para suavizar las cosas.

A lo largo de la jornada llegarán los resultados de las pruebas de Lea, y esta disimulará su alegría por saber que todo va bien por no molestar a las otras mujeres, pero estas acaban diciéndole que no tiene por qué esconder su felicidad y que se alegran por ella. Así, Lea acabará compartiendo sus temores de no ser una buena madre, pero las otras dos aliviarán su ansiedad con este tema.

 

Vayamos con Ethan (con fragmentos de bala por su cerebro), que es el niño que peor parecía tenerlo desde el principio. Mientras lo operan ven que tiene una hinchazón muy grande y tienen que abrirle el cráneo para reducir la presión, los problemas llegan mientras le están retirando los trozos de bala y encuentran uno que está alojando en una zona bastante profunda y a la que no pueden acceder fácilmente. Shaun cree que lo mejor es dejar el fragmento donde está, ya que no parece que vaya a moverse y es menos arriesgado que tratar de extraerlo.

Serán Shaun y Park quienes hablen con la madre que confiará en su opinión y dejan que vaya a la UCI a ver a su hijo. Pero las cosas se complican más cuando el niño sufre un ataque que Shaun rápidamente achaca a que la bala se ha movido, ocasionando que la madre se enfade y los culpe, y Shaun se obsesione por haber cometido un fallo tan grave. Mientras le hacen un nuevo escáner a Ethan, descubren que el fragmento de bala no se ha movido sino que hay otro trozo inestable desplazándose por el cerebro.

Para mayor complicación, este nuevo trozo está en un lugar completamente inaccesible y Shaun y Park sentirán una completa frustración al ser conscientes de que el niño va a morir y no pueden hacer nada para evitarlo. Es normal que Park se muestre muy afectado porque no puede dejar de pensar en su propio hijo, y hasta pensará en abandonar el caso hasta que Morgan lo anima a seguir adelante y a no tirar la toalla.

 

Es Shaun quien nos sorprende al ir a contarle a Aaron lo que sucede, estamos ante una escena maravillosamente interpretada por Freddie Highmore, plasmando a la perfección los sentimientos de Shaun quien no comprende por qué se siente así de mal y está tan alterado por la situación. Glassman le explica que el hecho de ser padre es algo que cambia la perspectiva en estos casos y por eso está más afectado. Shaun está prácticamente histérico, sin entender por qué tiene que actuar de un modo tan irracional cuando antes no se habría puesto así. Hay que recordar que para Shaun el tema de los sentimientos es algo muy difícil de manejar y esto es algo que se ve a la perfección en la escena.

Incapaces de quedarse de brazos cruzados, Park y Shaun se pondrán a investigar y estudiar alguna manera de salvar a Ethan y, cuando parece que está todo perdido, Park encuentra una manera que rápidamente irá a exponerle a Lim para que dé el visto bueno. Los residentes son médicos muy competentes, Shaun es un genio pero una cosa positiva de The Good Doctor es que no siempre es él quien encuentra la solución. Y esta vez ha sido Park el que logra salvar a su paciente, aunque el hombre no dudará en decirle a Morgan que ha sido ella quien ha salvado a Ethan porque fue quien lo motivó a seguir luchando.

Morgan le propone ir a su casa para “celebrarlo” pero Park dice que es mejor que dejen el rollo que tienen, porque él quiere tener una relación seria no basada únicamente en el sexo y va a darle una oportunidad a la doctora con la que empezó a salir en el episodio anterior. Morgan accede de buen grado, pero en cuanto Park se marcha su gesto se ensombrece dejando muy claro que no le agrada nada la idea de dejar de ver a su amigo.

 

Es hora de hablar de Mason y su evolución durante las horas que está ingresado. Tras estabilizarlo nada más llegar a urgencias, Andrews, Claire y Asher se lo llevan a quirófano para operarlo: ya que está perdiendo mucha sangre. Durante la cirugía tiene lugar el momento más “absurdo” del episodio, y que seguramente solo han incluido para tratar de suavizar las tensiones políticas que hay actualmente en Estados Unidos.

Claire comenta que no entiende que una manifestación acabe convirtiéndose en algo tan violento, y comienza la conversación sobre política. Andrews opina que la ideología política no implica que una persona sea mejor o peor, y en su opinión hay personas buenas tanto en la derecha como en la izquierda. La sorpresa nos la llevamos cuando Asher confiesa que votó a Trump en 2016, momento en el que Claire alucina y dice que ya no podrá mirarle igual.

Asher se justifica diciendo que solo lo hizo porque le gustaba lo que había en el programa político de Trump sobre Israel (recordemos que es judío aunque ya no sea creyente), y que luego se dio cuenta de que no había sido una buena idea y no volvió a votarle en 2020. Claire lo machacará diciendo que no puede creer que precisamente él (que es gay) votara a alguien conocido por discriminar a las minorías.

Aquí puedo entender los puntos de uno y otro aunque en realidad no estoy de acuerdo con ninguno. Me explico, a mí también me chirría mucho que Asher votara a Trump únicamente por el asunto de Israel cuando es bien sabido que haya quien haya en el gobierno de Estados Unidos siempre es pro Israel, (a ver cuándo en una serie estadounidense se animan a criticar esto). También veo que él no se enorgullece de ese voto y admite su error al confiar en el ex presidente, pero eso no implica que se arrepienta ya que piensa que lo bueno de la democracia es que puedes cambiar de opinión.

En cuanto a Claire, entiendo que se exalte al enterarse de que su compañero de trabajo fue votante de Trump, ya que choca por completo con sus ideas, pero no me gusta que se muestre tan poco razonable y ni se pare a intentar entender a su compañero: directamente lo juzga como si hubiera cometido un pecado capital y se siente moralmente superior a él. ¿En serio? Si lo que pretendían los guionistas era limar asperezas entre demócratas y republicanos les ha salido el tiro por la culata, y encima, la escena que más nos habría interesado ver es la de Claire y Asher tomando esa hamburguesa al final del capítulo y debatiendo al respecto ni siquiera nos la enseñan.

 

Dejemos el tema político que se podrían haber ahorrado y regresemos al caso. Mason podría tener daño cerebral, en cuyo caso sería peligroso operarlo, y piden permiso a su madre para despertarlo y hacerle unas cuantas pruebas. La mujer accede y puede estar presente mientras el niño está consciente y lo examinan con mayor profundidad, finalmente descartan el daño cerebral y regresan a quirófano, pero las cosas se complican, el niño sigue perdiendo sangre y no tienen las suficientes reservas en el hospital.

La solución ya nos la veíamos venir desde el mismo momento en el que lo dicen, la madre de Ethan es del mismo grupo sanguíneo que el niño y accede a donar la cantidad suficiente para salvarle la vida. Así las dos mujeres entierran el hacha de guerra y hacen las paces, teniendo un final feliz ya que tanto Ethan como Mason se repondrán por completo de este fatídico día.

Ya parecía que todo iba a terminar bien, pero los guionistas tenían que darnos un poco más de drama y mientras Shaun y Lea se marchan al fin a casa, la mujer empieza a encontrarse mal y se desploma mientras su novio pide ayuda a gritos. Ahora nos toca esperar dos semanas para saber qué sucede y esperemos que a los guionistas no se les ocurra hacer lo que todos tememos.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.