The Good Doctor 4×01: Frontline Parte 1

The Good Doctor 4x01: Frontline Parte 1

The Good Doctor 4x01: Frontline Parte 1

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

La pandemia del coronavirus llega al hospital, donde todo el personal sanitario tendrá que aprender a plantar cara a este nuevo enemigo del que apenas tienen información.

Coder Credit

Tras una larguísima espera vuelve la serie protagonizada por Freddie Highmore con el primero de sus dos episodios dedicados al coronavirus, recordamos que el resto de la temporada dejará aparte el virus para retomar los casos habituales, y lo hace sin enmascarar ninguna de las situaciones que hemos vivido en estos últimos meses. No vamos a mentir: es un capítulo duro, sobre todo para aquellos que se hayan visto afectados por la enfermedad, pero muy necesario para ver cómo se vivió en los hospitales el inicio de la pandemia.

Los guionistas se han permitido la licencia de situar el comienzo del episodio el 26 de febrero, una semana antes de que el Estado de California entrara en estado de emergencia, con la intención de que veamos a nuestros protagonistas enfrentarse al COVID-19 teniendo escasa información sobre el mismo y cómo, semana a semana, van aprendiendo más sobre cómo tratar a sus pacientes ingresados a la vez que prueban distintos métodos para hacer que mejoren.

Vamos a tener tres pacientes importantes: la primera, una mujer que llega al hospital con síntomas de gripe pese a estar vacunada y teme tener el virus procedente de China del que ha oído hablar, pero Morgan lo descarta porque algunos de sus síntomas no encajan con lo que saben. Sin embargo, dos semanas después la mujer estará ingresada en el hospital por el virus. En segundo lugar un hombre al que Shaun diagnostica acertadamente tras ver sus radiografías, ya que aún no tienen los tests para hacer la PCR, y al que en primer lugar manda en casa y aislamiento porque no está grave pero que luego regresará de urgencia. Y por último una mujer joven, también contagiada, en la recta final de su embarazo que se quedará en el hospital porque está sola y Park no se fía de mandarla a casa sin nadie que pueda cuidar de ella.

Park se preocupa mucho por su paciente y el futuro bebé
 

Nuestros protagonistas van a tener que lidiar con mucho trabajo, estrés y cansancio que se van acumulando según pasan las semanas. Si al principio los vemos muy confiados de que la pandemia durará poco, al final los vemos exhaustos y sin saber cuánto más van a poder aguantar lo que están viviendo. Pero vayamos por partes: Shaun empieza el episodio siendo completamente feliz ya que por fin está saliendo con Lea, nos dejan entrever que llevan juntos ya un tiempo y la cosa marcha muy bien. Shaun incluso le propone que se mude con él pero la mujer le dice que aún es muy pronto y es mejor que vayan poco a poco.

Pero entonces llega el caos y se ven obligados a mantenerse separados, después de todo Shaun trabaja con pacientes de COVID y podría infectarse y no quiere arriesgar también la salud de su novia. De manera que se tienen que contentar con hablar a través de videollamadas, al principio todo irá bien pero según pasa el tiempo se echan de menos y no saben cuándo podrán verse. Lea propone ir a verlo pero Shaun es muy tajante con el riesgo que hay y no piensa jugarse su salud, pero además de añorar el pasar tiempo juntos también echan de menos el sexo y Lea propone que lo hagan a través de la videollamada, una escena que nos hará reír pero a la vez nos dará mucha pena.

Para Shaun es muy complicado imaginar y fantasear con estar con Lea cuando para él todo es literal, y no puede fingir estar con ella cuando sabe que no lo está, así que lo del sexo por webcam no funciona. Ella lo comprende y finalmente se presentará en casa del chico para hablar con él desde el otro lado de la puerta y le lleva un regalo que le pasa por debajo: un monito de plástico que se usa para sujetar las tiras de las mascarillas y que así a Shaun no le duelan tanto las orejas por el continuo roce.

Habrá que ver cómo van las cosas para la pareja cuando las cosas se normalicen
 

Por otro lado tenemos a Park, recordemos que había decidido regresar a Phoenix con su familia pero lo pospone para ayudar en el hospital. Su ex mujer intenta convencerlo para que pida el traslado pero Park se niega a convivir con ella y con su hijo (quien además padece asma) porque hay peligro, de manera que se convierte en el compañero de piso de Shaun. Ambos se compenetran bastante bien, el hombre tiene la suficiente paciencia para soportar las típicas manías del joven y se hacen compañía.

Aún no tenemos información sobre el futuro que le espera a Morgan, ya que se terminó de lesionar las manos en la pasada temporada y su carrera como cirujana ha terminado, pero por ahora trabaja codo con codo con sus compañeros tratando a los pacientes con COVID que llegan al centro. Claire sigue afrontando la muerte de Melendez y contará con la ayuda de Lim, pero sin duda va a ser la más afectada anímicamente por lo que está sucediendo.

La vemos sufrir al no poder acercarse a consolar a una hija que ha perdido a su madre por culpa del virus, pero también vemos que la crudeza de la situación la hace ser muy dura y borde con sus compañeros. Así criticará que Shaun se alegre inicialmente de la pandemia y de que todos vayan con mascarillas, ya que así no es el único incapaz de saber cuando los demás están tristes o contentos, pero es que además le soltará un golpe muy bajo a Morgan diciendo que estará contenta porque como todos están trabajando con pacientes de coronavirus ellos tampoco pueden hacer cirugías.

Pero no solo los residentes tienen problemas. Lim tiene que discutir con mucha gente para conseguir que les envíen tests, medicamentos y material con los que atender a los pacientes que cada vez son más numerosos y saturan el hospital. Además tiene que soportar que haya personas que no quieran compartir ascensor con ella por ser sanitaria, pero su paciencia tiene un límite y acabará replicándole a una mujer que se calle y se ponga la mascarilla. Andrews ahora vive en el garaje de su casa para así no poner en riesgo a su esposa: es realmente desolador verlo llegar a casa tras muchas horas de trabajo y tener que quedarse ahí solo.

Por su parte, Aaron hace teletrabajo porque es mayor de 65 años y se recuperó hace poco de un cáncer por lo que es población de riesgo y Debbie no quiere que se arriesgue yendo a trabajar al hospital. Pero el hombre es el presidente y está continuamente en reuniones a través de zoom para gestionar los recursos del hospital, mientras que su mujer se dedica a cocinar y ambos acabarán chocando. La convivencia en un confinamiento no es fácil y ya sabemos que estos dos tienen opiniones dispares en varios temas, pero es de esperar que su discusión acabe resolviéndose más pronto que tarde.

Lim se convierte en un apoyo para Claire
 

No voy a hablar de cada uno de los pacientes con más protagonismo en el capítulo porque ya intuíamos cómo iban a ir las cosas, basta con decir que la primera mujer fallece, y los otros dos también van empeorando cada vez más hasta que el hombre tiene que acabar conectado a un ventilador para poder respirar, y la mujer embarazada tiene que ser sedada y le harán una cesárea de urgencia mientras está dormida. Al menos su bebé está sana y libre de virus, pero no sabemos si la madre se recuperará o no.

Sólo falta hablar del paciente que llega al hospital con dolor de estómago y que parece tener diverticulitis, tras pasar las primeras pruebas de temperatura y control de que no sea COVID, Morgan y la enfermera Petringa lo tratan y le hacen las pruebas para ver qué problema hay en su sistema digestivo pero el resultado sorprende a la doctora cuando descubre que el paciente sí tiene coronavirus y las dos se han visto expuestas al virus: veremos las consecuencias la semana que viene.

Morgan y la enfermera podrían estar contagiadas
 

Poco más que comentar del episodio excepto ese sorprendente final, cuando Claire entra al almacén repleto de bolsas con los efectos personales de los enfermos de COVID en busca del colgante de su paciente fallecida. Si estábamos sobrecogidos por el escenario es cuando nos sorprendemos al oír una voz que conocemos y que promete que todo irá bien, una sorprendida Claire se da la vuelta y se encuentra a Melendez. ¿Alucinaciones como síntomas del agotamiento extremo que padece la mujer? ¿Una forma de enfrentarse cara a cara con su dolor y pasar el duelo? ¿O hay algo más preocupante tras esta aparición?

Ha sido un capítulo bastante dramático y que nos enseña cómo se vive la pandemia desde el lado de los sanitarios. Veremos el hospital repleto, con pacientes en los pasillos y a nuestros protagonistas agotados con tanto trabajo, pero la gran finalidad de todo esto es hacer ver que el virus está aquí, es real y hay que tenerlo en consideración. The Good Doctor nos transmite este mensaje como parte de su responsabilidad al ser una serie sobre médicos, pero recordemos que desde el tercer episodio el coronavirus dejará de ser el protagonista y podremos desconectar de la realidad que estamos viviendo por un rato.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.