The Good Doctor 2×18: Trampoline *Final de Temporada*

The Good Doctor 2x18: Trampoline

The Good Doctor 2x18: Trampoline

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Shaun se mete en problemas después de su reciente despido, sigue empeñado en recuperar su puesto en el hospital y encontrará nuevos aliados, pero las cosas pueden complicarse aún más.

Coder Credit

Decimos adiós al doctor Murphy y al resto del equipo hasta el próximo otoño cuando regresarán con nuevos episodios. El capítulo que pone fin a la segunda temporada tiene un poco de todo y pasaremos por varios estados de ánimo, no supera el grandísimo episodio de la semana pasada pero nos deja un montón de sensaciones y ganas de saber cómo continuará la trama.

Que Shaun es un personaje muy peculiar es algo que ya sabíamos desde el principio pero me fascina ver la capacidad que tiene de sorprendernos, es completamente imprevisible y cuando creemos que va a hacer algo llega y hace lo contrario. Pero nuestro protagonista no va a ser el único personaje que nos deje con la boca abierta en el día de hoy, porque Andrews (sí, ese hombre tan odiado por casi todo el mundo) ha logrado lo impensable, que le tengamos simpatía y tengamos que darle las gracias por defender a Shaun de la manera en que lo ha hecho. Ya lo habíamos visto posicionarse en su favor frente a Han en capítulos anteriores, pero me ha sorprendido su comportamiento en este episodio.

Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos al principio. Las cosas no empiezan bien para el joven médico que está bebiendo a las diez de la mañana en un bar, su curiosidad hace que otro cliente del local se enfade con él y le pegue hasta tirarlo al suelo. Pero cuando creíamos que la paliza iba a ser aún peor, el agresor se desploma y se golpea la cabeza hasta acabar en el hospital donde Shaun también acude en la ambulancia tras haberle atendido. Nos enteramos que Shaun se ha saltado una entrevista de trabajo, pero eso no es nada en comparación a cuando miente a Claire y le dice que “simplemente encontró al hombre caído en el suelo”. Para ser alguien a quien le cuesta horrores mentir nos extraña ver que omite el haber recibido la paliza y el haber sido testigo de cómo se desplomaba el tipo.

No era un buen día para ir a beber solo
 

Claire es la encargada de tratar al tipo del bar y le hace pruebas para confirmar su diagnóstico. La mujer tiene además tiempo para hablar con su amigo y tratar de animarlo, de hacerle ver que hay más cosas aparte de ser cirujano y que su vida tendrá altibajos que lo convertirán en alguien más fuerte y mejor. Shaun no termina de creerla pero acaba aceptando su ayuda para ensayar cómo pedirle una cita a una chica en una escena realmente entrañable. Claire descubrirá que Shaun mentía cuando dijo que encontró al paciente así porque le habla de su forma de andar errática antes de desmayarse, pero no hay tiempo de mucho más porque veremos a Shaun huir al baño y ver el terrible hematoma que tiene.

Shaun irá a pedirle a Carly que le haga un análisis a una muestra de sangre sin identificar que le lleva, su ex compañera le recuerda que ya no trabaja allí y él responde que pertenece al paciente de Claire. Tanto Carly como los espectadores sabemos que el chico miente pero ella accede a hacer la analítica. Posteriormente irá a darle los resultados y decirle que el “paciente” de Shaun necesita una medicación y hasta le entrega una receta.

Pero nuestro protagonista no tendrá tiempo de iniciar el tratamiento porque primero pasa a visitar al hombre que le agredió. Aún quiere saber los motivos por los que estaba en el bar, pero acaba estallando con sus propios problemas, su sueño de ser cirujano que cada vez está más lejano y entonces tiene un momento de lucidez en el que se da cuenta de que el paciente está mal diagnosticado, se lo intenta decir pero solo dice algo que suena a “trampolín” antes de caer inconsciente.

Carly se preocupa por Shaun
 

Si pensábamos que la vida de Shaun iba a correr peligro nos equivocábamos porque resulta tener una fractura de costilla junto a algunas contusiones y solo necesita mucho descanso y medicación. El problema llega cuando el paciente del bar le dice a Claire que Shaun habló de un diagnóstico equivocado antes de colapsar, y llega el momento en el que la residente junto a Melendez y Lim traten de entender qué es que quiso decir el joven. Me ha encantado ver a Claire tratando de meterse en situación poniendo las cosas de la habitación tal y como estaban como cuando Shaun estuvo allí, e incluso coger un taburete para alcanzar su altura y así ver lo que él vio.

Por su parte, Shaun está ingresado con Aaron y Lea como acompañantes. Los dos se ponen a hablar de si Glassman puede hacer algo para que el chico recupere su trabajo y el hombre comenta que ahora solo tiene un voto en la junta del hospital. También mencionan los sentimientos que Shaun tiene por ella justo cuando el chico despierta y enseguida se altera recordando que hay un paciente en peligro. Es el momento en el que aparece Claire y le dice que logró descubrir lo que le pasaba al paciente: sífilis, causada por una bacteria llamada “treponema” y que el hombre confundió con trampolín.

Claire actuando como su amigo
 

Incluso estando despedido Shaun ha logrado salvar una vida y ese el argumento principal que utiliza Glassman en la junta del hospital para que readmitan a su protegido. Aquí las cosas se ponen complicadas porque ya hemos visto previamente a Andrews hablar con Jackson Han del tema, y es que el nuevo director del hospital ha querido convencer al jefe de cirugía para que contrate de nuevo a Shaun. Nos hemos enterado que Han conoció a alguien autista que murió, y nos quedamos con las ganas de saber más pero el hombre no suelta prenda.

Hasta llegamos a ver a Andrews sopesando la idea de contratar de Shaun pasando de la opinión de Han, solo para que este le amenace diciendo que él es quien decide quién forma parte de su equipo. Es sorprendente pero nos encontramos con la misma situación que en el primer episodio de la serie pero con Andrews en el papel de Glassman, y ambos saben que esa discusión solo llevará a una junta en la que se hablará del puesto de Han, quien fue contratado por idea de Andrews y que ahora quedaría como un tonto si cambia de opinión sobre su fichaje.

Han tiene la situación de cara logrando que le odiemos un poquito más, aunque he de decir que entiendo muy bien su postura y me pareció razonable lo que ha hizo buscando un puesto donde Shaun estuviera mejor, pero jamás le perdonaré que no recuerde que existe una cosa llamada vocación y no se haya dignado a darle otra oportunidad.

Pero entonces Andrews va a hablar con Shaun, a pedirle que lo deje estar y acepte ir a la entrevista de trabajo en otro hospital y la respuesta tan clara y sincera de Shaun lo cambia todo. Andrews deja a todo el mundo boquiabierto cuando recuerda las palabras del médico y decide en plena junta despedir a Jackson Han y readmitir a Shaun, porque ni el joven ni él están preparados para pasar página.

Han se queda fuera
 

En el capítulo también hemos tenido a Morgan y Park tratando con una paciente mayor, esta trama apenas ha tenido importancia y me da la impresión de que los dos residentes han estado algo desaprovechados en los últimos episodios, espero que para la nueva temporada logren recuperar el equilibrio que había antes entre todos los personajes.

Por otro lado hemos visto a Melendez y Lim hablando con recursos humanos de su relación y obteniendo el visto bueno para salir juntos, que acaba con un beso muy peliculero en mitad de urgencias. Pero su felicidad dura poco, porque cuando Andrews echa a Han necesita un nuevo jefe de departamento y está claro que las cosas van a estar entre ellos dos. Su relación no suponía un problema porque estaban al mismo nivel, de su conversación se deja claro que aunque están bien juntos los dos quieren ese puesto y será imposible compatibilizarlo con una relación sentimental. Es cuando Melendez suelta la bomba de que Lim va a recibir una llamada comunicándole su ascenso, ¿ha sido él quien se ha echado atrás para no competir? Espero que nos lo aclaren un poquito mejor.

También hemos tenido una de las escenas más románticas de la serie protagonizada por Aaron y Debbie, la mujer de la cafetería. Ya vimos la semana pasada que Glassman le pidió una cita y ella lo rechazó porque quería algo más que quedar para pasarlo bien, y Aaron se lo toma tan en serio que le pide matrimonio de improviso. Debbie lo rechaza con tacto, pero al final del episodio Aaron va a su casa y se le declara, diciendo que la vida es corta y no quiere desperdiciarla con cortas citas sino que quiere pasar todo el tiempo posible con ella, logrando que Debbie acceda y ambos se comprometan.

Aaron se sincera por completo
 

Pero la que sin dudas ha sido la escena más divertida del capítulo ha sido la última de todas. Nos encontramos a Lea llegando a su apartamento para encontrar a Shaun de traje con bombones y flores, tal y como Claire le enseñó a pedir una cita, todo parece indicar que el chico se va a lanzar pero, tras preguntarle a su compañera de piso si tiene buen aspecto, se marcha dejándonos a todos, Lea incluida, con la boca abierta. ¿A quién va Shaun a pedirle una cita? La respuesta la recibimos minutos después, la agraciada es Carly que tras sorprenderse por unos segundos acepta encantada. La felicidad de Shaun es tal que se va dando saltos y sin darle ni los bombones ni las flores, logrando hacernos reír.

A estas alturas no voy a mentir y admito que me encantan Shaun y Lea, pero me ha entusiasmado este giro de guión, adoro a Carly y me parece que realmente podrían funcionar. Nos encontramos con un final de temporada feliz, nada que ver con el del año pasado, y esperando a que llegue septiembre para ver de nuevo a Shaun como cirujano y tal vez en una relación.

The following two tabs change content below.

Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.