The Good Doctor 2×10: Quarantine

The Good Doctor 2x10: Quarantine

The Good Doctor 2x10: Quarantine

Series: The Good Doctor

4 Stars

Summary

Cuando dos pacientes procedentes del mismo vuelo llegan al hospital con síntomas que empeoran rápidamente, el equipo médico tiene que poner en cuarentena la zona de urgencias antes de que el virus se extienda.

Coder Credit

“The Good Doctor” se despide hasta el próximo año con uno de los capítulos más intensos y dramáticos que hemos tenido hasta ahora. El propio título nos deja entrever por dónde va a ir la trama general pero no nos esperamos varios de los giros del guión que nos dejan con unas ganas locas de que llegue enero para saber cómo va a seguir todo.

Siendo una serie de temática médica, era de esperar que antes o después tuviéramos un episodio en el que un virus se cuela en el hospital y los protagonistas se ven expuestos al contagio, pero los guionistas lo han llevado con calma, haciendo que nos preocupáramos por pacientes y médicos y sus historias personales. Hasta que poco a poco nos han ido soltando una bomba tras otra para dejarnos hechos polvo con ese final, ese maldito final que nos va a tener preocupados hasta la vuelta de la serie en enero.

Todo comienza tras el descubrimiento de que Lim y Melendez han pasado la noche juntos, ninguno se arrepiente y dan a entender que la cosa no va a volver a pasar, pero ya no sabemos más del tema porque todo se complica tanto en el trabajo que no sé ni por dónde empezar. Veamos, es Navidad y en el hospital están escasos de personal porque hay gente de vacaciones, además Shaun está nervioso en urgencias porque hay una luz del techo que parpadea y hace un sonido que le molesta, parece ser el único consciente de ello pero el tema llega incluso a distraerlo y hacer que le cueste concentrarse y pensar.

El médico no puede concentrarse
 

Lo que podría ser un día más se convierte en una pesadilla cuando dos pacientes llegan al hospital ambos procedentes del aeropuerto y con distintos problemas. El hombre fallece al poco de llegar mientras que la mujer parece tener una embolia pulmonar, eso es hasta que Shaun se da cuenta que tiene un tipo de sarpullido en el cuello que el otro paciente también tenía. El residente le pregunta si iban en el mismo vuelo y ella dice que sí, que los dos venían de Malasia pero que no tuvieron contacto alguno lo que implica que puede ser una infección que se contagia por el aire.

Lim avisa a Andrews de inmediato y establecen una cuarentena ligera, es decir, impiden que lleguen más pacientes derivándolos a otros hospitales y alargan lo de darles el alta a los que ya están allí. Todo mientras investigan si se trata de algo preocupante o simple casualidad, para ello tienen que vigilar a la paciente a la que meten en una sala con acceso restringido, pero la mujer empeora rápidamente y muere también. La cuarentena definitiva se establece cuando Shaun descubre que uno de los paramédicos de ambulancia también tiene la erupción en el cuello.

Rápidamente cierran la zona de urgencias y nadie podrá entrar ni salir de allí hasta que sepan a lo que se enfrentan y sea seguro para todos, lo que hará que tanto pacientes como personas que están en la sala de espera se pongan nerviosas y cunda el pánico. ¿Y a quienes tenemos para tratar la crisis? Un par de enfermeras, Lim, Shaun y Morgan, cinco personas para tratar a varios pacientes de urgencias más aparte tratar de mantener con vida al paramédico.

Todo es cada vez más preocupante
 

Veremos el lado más humano y vulnerable de Morgan que conoce al enfermo, y éste le habla de tener una cita si sale con vida de allí. Se nota que se gustan y la planificación de esa supuesta futura cita es lo único que le quita seriedad a lo que está sucediendo, pero el hombre está empeorando rápidamente y serán incapaces de salvar su vida, dejando a Morgan devastada ante su muerte. Pero apenas tiene tiempo de hacerse a la idea porque Lim se da cuenta que ella misma está infectada y se encierra en la sala con los cadáveres, dejando a los dos residentes al cargo de todo.

Uno de los pacientes necesita cirugía urgente pero no pueden llevarlo a un quirófano, de manera que tienen que improvisar. Lim los guía a través del cristal pero no pueden dejar desatendidos a los demás pacientes, Morgan se queda sola operando porque Lim acaba desplomándose en el suelo, y Shaun irá a la sala de espera donde un hombre se ha desmayado porque necesita insulina. Todo es demasiado para el chico, que entre el estrés, el ruido de la luz y la situación acaba sufriendo un ataque de ansiedad que lo deja incapacitado. Además el hijo de Park también está allí y justo tiene un ataque de asma ante la mirada atemorizada de su padre que no puede hacer nada para ayudar.

El hombre sufre por la salud de su hijo
 

Por si todo este drama no fuera suficiente, también tenemos el caso de Melendez, Claire y Park. Un paciente con leucemia que necesita una trasplante de médula ósea con urgencia, ¿el problema? Que el donante, su padre, está en cuarentena en el piso de abajo y obviamente no lo pueden sacar de allí. Da igual lo mucho que Melendez le suplique a Andrews, el director no está dispuesto a correr riesgos, pero Melendez y Claire no se van a rendir fácilmente y están dispuestos a llevar al paciente a una zona segura dentro de la cuarentena donde poder proceder: tendremos que esperar a la vuelta tras las Navidades para ver si lo consiguen.

Y el golpe de gracia que nos hunde del todo es el relacionado con Aaron Glassman. Le han hecho nuevas pruebas tras sus pérdidas de memoria, y ha sido Lea quien lo ha llevado a la clínica ya que Shaun está encerrado. El hombre se salta el protocolo y decide examinar los resultados en vez de esperar a que la doctora Blaize los vea, sus palabras confirman lo que vemos en su rostro: el cáncer ha vuelto. Y con este panorama nos despedimos hasta 2019, si los guionistas querían amargarnos las fiestas lo han conseguido.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.