The Good Doctor 1×18: More (Final de Temporada)

The Good Doctor 1x18: More (Final de Temporada)

The Good Doctor 1x18: More (Final de Temporada)

Series: The Good Doctor

5 Stars

Summary

El equipo al completo trabaja en el caso de un paciente que empeora por momentos. Debido a varios problemas Shaun estará distraído y sus compañeros tendrán que plantearse si la culpa de que el paciente no mejore es suya o no.

Coder Credit

El personal del hospital St. Bonaventure de San José se despide hasta el próximo otoño con un gran episodio que cierra una soberbia temporada. La ABC ha logrado un éxito en la serie protagonizada por Freddie Highmore en el papel del cirujano autista que ha cautivado a la audiencia.

Tras el capítulo de la semana pasada ya sabíamos que íbamos a tener drama relacionado con Aaron Glassman y no nos equivocábamos. Toda la trama que mezcla la salud del director del hospital y la reacción de Shaun a la noticia nos parte el corazón, es imposible no pasarlo mal por ellos y según vamos avanzando por el episodio los guionistas van consiguiendo una mezcla de emociones difícil de soportar.

La relación entre Aaron y Shaun es tan sumamente bonita y especial que, añadido a las brutales interpretaciones de Highmore y Richard Schiff, han hecho que pese a todo lo relacionado con el caso médico, el corazón y el interés de los espectadores estuviera con ellos. Durante toda la temporada nos han hecho emocionarnos, reír, llorar, pasarlo mal y el final de temporada ha tenido todo eso y más.

Shaun y Aaron han pasado por todo tipo de situaciones y ahora hay otra piedra en el camino

Lo último que vimos fue a Aaron trabándose al hablar en mitad de su cita, pero no esperábamos que el drama comenzara de forma tan drástica y dura. Shaun llega al despacho del hombre de buena mañana para decirle que quiere que vuelvan a ser amigos, porque ha llegado a la conclusión de que Aaron es un gran mentor y amigo, pero éste no se anda por las ramas y le suelta directamente que tiene un tumor y le queda poco más de un año de vida.

La reacción de Shaun es no querer aceptarlo y propone otra opinión, pruebas, lo que sea necesario para comprobar que Glassman tiene alguna posibilidad de salvar la vida. No importará las veces que el hombre le diga que no quiere seguir pensando en el tema y que prefiere disfrutar el tiempo que le queda sin pensar en ello, dará igual porque Shaun se niega a creer que su amigo vaya a morir, no puede concebir la idea de perderlo y le dará igual lo que diga Aaron porque él seguirá buscando una solución que parece no existir.

Podemos comprender ambas posturas. Por un lado la de un hombre enfermo que acepta que ha llegado su hora y se resigna a ello y, por otro, el de un chico cuya vida se tambalea por completo al pensar que la única persona que ha cuidado siempre de él puede morir. Porque pensemos en lo que supone para Shaun la falta de Aaron, él ha sido su apoyo constante y si desaparece, Shaun se quedará solo en el mundo. Es una sensación que nos abruma a todos, pero en una persona como Shaun es aún más duro y grave de admitir.

El residente no dudará en recurrir a lo que haga falta para que Aaron se haga más pruebas, y la mejor carta que tiene es la de Jessica Preston. La abogada del hospital era íntima amiga de la hija de Aaron y mantiene con él una grandísima relación, por lo que le cuenta lo que ocurre con la idea de que lo convenza como sea para que no se rinda y luche.

Shaun no se va a quedar de brazos cruzados

La mujer se enfrentará a su jefe por el hecho de no haberle dado él mismo la noticia, para luego pedirle que se haga la prueba ya que es la única manera de que Shaun comience a asimilarlo. El problema es que el nuevo escáner solo lo empeora ya que en vez de un tumor tiene varios y ahora solo le quedan cuatro meses de vida.

El nuevo diagnóstico es un shock para todos, Shaun sigue insistiendo en que tiene que haber algo que se pueda hacer pero Aaron ya ha quedado devastado y acaba explotando con su protegido. Finalmente parece que logra hacerle entender que quiere vivir feliz el tiempo que le quede sin pensar en su enfermedad y que necesita salir de allí, por lo que ambos acaban yendo a un carrusel donde Aaron comparte recuerdos sobre su hija fallecida.

Pero Shaun regresará después insistiendo con el tema, porque “no lo puede perder también a él”. Al final del episodio veremos que Shaun regresa al despacho de Glassman para hablar con el hombre, éste estaba reunido con Jessica y le explica que se ha hecho una biopsia como Shaun quería y que el cáncer que tiene sí que es tratable. Tendrá que operarse y someterse a radiación y quimioterapia pero es muy posible que se recupere, noticia que provoca que el chico lo abrace al momento.

Nos alegramos mucho al oír la noticia, pero yo no dejo de pensar si es la verdad o se trata de una mentira para que Shaun deje de insistir con el tema. Me resulta raro que haya habido tres diagnósticos distintos y que de repente todo se arregle como Shaun quería, por lo que tiendo a creer que tal vez Aaron haya decidido contarle una mentira piadosa mientras busca la forma de hacerle comprender que va a morir.

¿Nos fiamos de las palabras de Aaron o no?

Pero Shaun Murphy no ha tenido que lidiar solo con todo el drama de Aaron porque ha tenido que enfrentarse a un caso médico que pone en peligro su carrera. Por si no tuviera bastante con la mala noticia que le da Glassman, descubre que ha perdido el bisturí de juguete que le regaló su hermano cuando era un niño, lo que va a provocar que se pase todo el episodio rebuscando por cada rincón del hospital en su busca. Shaun va a estar algo disperso mientras trabaja y los demás lo notarán, lo que creará tensiones en el grupo.

Todos los residentes junto a Melendez tiene un único caso, un joven que aparece borracho y con una grave torcedura de tobillo. El procedimiento para arreglárselo en sencillo pero en quirófano el paciente empieza a empeorar y tienen que detener la operación hasta saber qué ocurre con él. Park sabe que el amigo del paciente oculta algo ya que estaba demasiado nervioso cuando lo trajo a urgencias y convence a Jared para utilizar la típica estrategia de poli bueno/poli malo.

El otro explicará que participó en una prueba de iniciación y comió detergente, por lo que puede tener un agujero en el estómago o algún otro órgano. De vuelta al quirófano los vemos trabajar en su sistema digestivo cuando llaman a Melendez porque lo necesitan en otro lado, el médico deja a Shaun encargado de cerrar al paciente y aquí es donde se tuercen las cosas.

Los dos médicos hacen un buen trabajo en equipo

Cuando el paciente comience a empeorar seriamente, el equipo se vuelve a reunir para ver qué ha podido ocasionarlo. Morgan Reznick es la primera en apuntar a un fallo de Shaun ya que estaba muy disperso durante e procedimiento, y Claire salta en su defensa al momento recordando que Shaun siempre está concentrado. Melendez descarta el fallo humano diciendo que hay otras posibles causas mucho más probables y les pide que hagan algunas pruebas.

El jefe de residentes irá a hablar con Aaron para comentarle que Shaun ha podido cometer un fallo que suponga la muerte de un paciente. Me encanta que Melendez no diga nada delante del equipo, ni vaya a Andrews sino que acuda directamente a quien mejor conoce a Shaun para comprender los motivos que han podido ocasionar que éste se haya equivocado. Es cuando Aaron le cuenta lo que sucede, algo que deja completamente helado al médico que no sabe ni qué decir.

Según van descartando las otras opciones, Morgan continúa insistiendo en que Shaun ha tenido la culpa logrando que lleguemos a odiarla aún más, parecía haber mejorado en los últimos episodios pero es que parece disfrutar ante la visión de un rival (ella no ve compañeros sino rivales) cometiendo un fallo. Al final, cuando Shaun rememora la operación concluye que pudo haber presionado de más y haber roto la pared aórtica de la arteria.

Reunión para ver lo que ha pasado

Con todo el equipo reunido solo queda decidir qué hacer. Morgan obviamente quiere denunciar lo ocurrido e informar a Andrews mientras que Claire y Jared se oponen sistemáticamente. Park no quiere culpar a Shaun pero insiste en que el protocolo obliga a informar de cualquier error humano. Claire les recuerda que si cualquiera de ellos hubiera cometido ese error, el hospital les daría un tirón de orejas y ya está, pero a Shaun lo despedirán por el hecho de ser autista y eso no es justo.

Jared acaba ofreciendo otra salida, admitir el fallo pero que lo culpen a él. Shaun replica que a él también lo despedirían (recordando el pasado incidente que tuvo con el médico acosador), obviamente a Jared no le importa porque tiene su oferta de trabajo en Denver de la que nadie sabe nada por lo visto. Morgan, tan simpática como siempre, dice que vale ya que después de todo Jared no tiene opción alguna de seguir en el hospital.

Al final Melendez estalla diciendo que dejen de ver quien carga con la culpa o de rivalizar por las plazas, su paciente sigue vivo, aún pueden salvarlo y eso es lo único que importa: ya era hora que alguien le pusiera algo de sentido común a todo esto. Es cuando le pide ayuda a Shaun porque el equipo lo necesita y el chico acaba teniendo una idea algo peligrosa pero que podría funcionar, acabarán llevándola a cabo sabiendo que se la juegan pero todo sale bien y logran salvar la vida del joven.

¿Decir la verdad o no?

Por último nos encontramos a Melendez entrando en la sala donde los residentes están recogiendo sus cosas para que salgan todos juntos a tomar algo y celebrarlo. Morgan responde que no entiende qué van a celebrar porque únicamente han tenido suerte y su superior le dice que eso ya es motivo suficiente.

Esperará a que los demás salgan de la sala para encararse a la mujer y decirle que en su futuro cometerá algún error que suponga la muerte de un paciente y espera que haya otro médico que dé la cara por ella. Una llamada de atención clara y directa, y es que se nota que a Melendez no le gusta nada el ambiente que Reznick está creando.

Pero no podíamos quedarnos con el final feliz, ya que Shaun ha decidido ir a hablar con Andrews y contarle su error. Jessica intenta frenarlo porque estará poniendo en peligro tanto su carrera como la de Aaron, pero el director del hospital decide apoyar a Shaun haga lo que haga.

El joven médico es honrado y no quiere cargar con esa mentira así que deciden ir juntos a hablar con el jefe de cirujanos y, por lo que hemos visto en el episodio, ya lo hemos visto ir buscando pruebas de que Shaun haya metido la pata para conseguir su deseado ascenso. Otro personaje que parecía haber mejorado pero sigue siendo tan rastrero como el primer día.

Andrews interroga a Claire sobre lo que pasó en quirófano

Y así nos quedamos hasta septiembre. No sabemos si habrá un salto temporal o la acción regresará con Shaun y Aaron entrando al despacho de Andrews, pero ya nos podemos imaginar que habrá un cambio en la jerarquía del hospital. Aaron va a tener que dejar su puesto de una forma u otra, sobre todo si tiene que someterse a un tratamiento tan duro para el cáncer.

Pero nos queda saber lo que sucederá con Shaun, es casi imposible pensar en que lo puedan despedir, pero puede haber otro tipo de consecuencias. Y con respecto a los demás: ¿quién sabe? ¿Volverá Jared en la segunda temporada o lo hemos visto por última vez? Tocará armarse de paciencia y esperar, pero si la serie sigue como hasta ahora, merecerá la pena.

The following two tabs change content below.

Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.