The Good Doctor 1×04: Pipes

The Good Doctor 1x04: Pipes

The Good Doctor 1x04: Pipes

Series: The Good Doctor

4.5 Stars

Summary

Shaun y Claire ayudarán al doctor Andrews con una de sus pacientes, mientras que Melendez y Jared afrontarán un gran desafío ante un caso de una mujer embarazada que puede ponerla en peligro tanto a ella como a su bebé.

Coder Credit

Era demasiado bonito como para durar, y no me refiero a la calidad de la serie porque se sigue manteniendo a un gran nivel, sino a la adaptación de Shaun a la vida en una gran ciudad y el estrés que supone ser residente en la unidad de cirugía. Ya lo hemos visto antes tener algunos comportamientos algo erráticos y distantes, propios de alguien que padece autismo, pero en este episodio comienza a mostrar signos de que tantos cambios no le sientan bien.

Freddie Highmore nos está dando una gran interpretación como Shaun Murphy, pero ahora demuestra que también es capaz de ir un paso más allá y sorprendernos con el lado más nervioso, maniático y compulsivo del personaje. El joven médico tiene ese punto entrañable que nos enternece cuando no entiende un sarcasmo o se toma las frases al pie de la letra, pero hay mucho más allá de ese comportamiento y su demostrada inteligencia, y es que Shaun necesita sentir que controla la situación.

Ya nos damos cuenta de que las cosas se están torciendo al empezar el episodio con el chico incapaz de dormir porque el grifo gotea. Revuelve toda la casa buscando algo que no sabemos lo que es, y acaba llamando a Aaron para pedirle ayuda: no encuentra su destornillador, y sabe que lo trajo porque hizo una lista de cada cosa que llevaba en la maleta. Shaun se pone algo histérico cuando su mentor le dice que no pasa nada y que puede comprar otro, pero él quiere el suyo y no uno nuevo.

Aaron es el único que se preocupa realmente por el médico

Aquí es cuando Aaron Glassman se da cuenta de que igual no ha sido buena idea dejar que el chico viva solo y empieza a buscar a alguien que vele por él y lo cuide, una idea que horroriza a Shaun y a la que se niega a gritos en mitad de la cafetería donde están desayunando.

Pero viendo cómo continúa todo, está claro que va a necesitar algún tipo de ayuda. Aaron le explica que en el edificio hay un hombre de mantenimiento, tan solo tiene que decirle las cosas que no funcionan y éste se las arreglará. Shaun hace una lista y va a dársela al tipo a medianoche, algo que no le hace ninguna gracia pese a que finalmente acepta la lista y hace su trabajo. A la noche siguiente, el joven vuelve a despertarlo y no para darle las gracias por haber reparado cada cosa estropeada, sino para echarle la bronca por haber arreglado el grifo.

¿El motivo? Shaun necesita que el grifo gotee a la misma velocidad que lo hacía en su antiguo apartamento, porque si no, es incapaz de dormir. A pesar de que le ha dicho a Aaron que no necesita ninguna ayuda, el presidente del hospital acaba mirando por internet distintas formas de facilitar la vida a su protegido. Habrá que esperar para ver cómo prosigue todo esto.

La vida del protagonista se complica

Regresando al hospital y al trabajo, nos encontramos con dos casos separados. Melendez envía a Claire y Shaun a tratar a una paciente, cuyo caso es considerado de poca categoría para el doctor Andrews, mientras que él mismo y Jared se encargarán de la operación de una mujer embarazada de dieciséis semanas cuyo bebé tiene un tumor. Claire se ofende porque Melendez consideraba inviable la operación y han sido Shaun y ella quienes han dado con una posible opción.

Pero los dos reciben una “recompensa” cuando al ir a tratar con la paciente del doctor Andrews se encuentran con que se trata de algo más serio que va a necesitar cirugía. El médico vuelve a estar interesado en el caso y los acoge como sus asistentes para llevar a cabo el procedimiento. Se trata de una chica de dieciocho años que parecía tener un simple bulto en los genitales, pero al final resulta ser algo que no pueden solucionar en consulta sino que tienen que operar para extraerlo.

El problema llega cuando están en mitad de la cirugía y encuentran que bajo el bulto hay un tumor, colocado en un lugar tan complicado que al extraerlo tendrán que cortar un nervio provocando que pierda toda sensibilidad en la zona genital. La joven se encuentra consternada pero no hay otra solución, hasta que a la mañana siguiente aparece Shaun con una idea que propone al doctor Andrews y éste acepta: extraerán el tumor pero cortando por otro lado, de manera que la paciente pierda la sensibilidad en su muslo en vez de en los genitales, algo que ella prefiere.

El caso de esta paciente tiene más trasfondo porque descubren que es actriz porno, y mientras están en los vestuarios vemos a Claire y Jared hablar sobre el tema y entonces Shaun da su opinión, haciendo que sus compañeros se sorprendan porque él haya visto o vea porno. Vamos a ver, el autismo no hace que una persona deje de sentir curiosidad o deseo sexual, solo implica que pueda no entender del todo esos impulsos o cómo comportarse. Y sorprende que dos médicos se extrañen ante el hecho de que su compañero de trabajo vea porno.

Claire y el doctor Andrews examinan a la paciente

El caso de Melendez y Jared no solo es complicado por el hecho de que la operación entraña un grave riesgo tanto para la madre como para el hijo, sino que se encuentran con un importante dilema moral que deberán llevar ante la junta del hospital. La paciente ha sufrido varios abortos, además padece una enfermedad que hace que el embarazo por sí mismo ya sea un peligro para su vida, pero está decidida a que la operen porque quiere salvar a su hijo y le da igual si muere en el intento.

Su marido no opina igual y acude a la dirección para evitar que realicen la cirugía. Obviamente es la propia mujer la que decide lo que se hace con su cuerpo, y si quiere que la operen el marido no tiene autoridad alguna para evitarlo porque está en plenas capacidades mentales. Sin embargo, como padre sí que puede prohibir que operen al niño. Este debate llega a la junta que valorará los pros y los contras, no tardaba en salir el factor económico ya que si realizan la operación y pierden a madre e hijo tendrán mala prensa, y eso se traducirá en una menor llegada de fondos.

Pero Melendez tiene de su parte a la mayoría del consejo, ya que si no operan van a morir igualmente los dos, así que la única opción es hacer la cirugía y esperar que todo vaya bien. Y no se trata de un procedimiento fácil porque tienen que sacar al feto del útero, quitarle el tumor y luego devolverlo a su lugar. El primer inconveniente llega cuando la paciente sufre un ataque al corazón al poco de iniciar la operación, por lo que la reaniman y lo detienen todo, explicándole cuando despierta que debe abortar porque no es seguro que se someta a una nueva operación.

Melendez se toma el caso como algo personal

El marido da la sorpresa apoyando a su mujer para que lo vuelvan a intentar, Melendez ya no está seguro porque sabe que es prácticamente un suicidio llevar otra vez a quirófano a la paciente. Es entonces cuando Jared tiene una idea que expone ante el consejo y todos dan el visto bueno a una segunda operación, la mujer no podrá sufrir otro ataque cardíaco si le colocan primero un bypass y eso es lo que hacen pudiendo realizar la operación entera con un éxito absoluto.

Claire y Jared están contentos por haber resuelto sus casos sin haber perdido ninguna vida, deciden salir a celebrarlo y, por primera vez, invitan a Shaun a acompañarlos a tomar algo. Éste se resiste en un principio porque no se siente muy cómodo pero acaba accediendo, puede parecer un pequeño paso pero para Shaun Murphy es algo muy importante, sobre todo después de ver todo lo que ha tenido que tragar con los cambios en su apartamento.

Por último, queda comentar que el doctor Andrews felicita a Claire y Shaun por su buen trabajo, parece sincero y hasta les dice que su puerta estará siempre abierta para ellos si necesitan ayuda. No soy fan de este hombre, pero el pobre no sabe lo que acaba de hacer al decirle eso al chico, recordemos que sigue tomándose todo literalmente y ya me espero que aparezca en su casa a pedirle ayuda porque tiene problemas en el piso.

The following two tabs change content below.

Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.