Territorio Lovecraft 1×01: Crepúsculo

Territorio Lovecraft 1x01: Crepúsculo

Territorio Lovecraft 1x01: Crepúsculo

Series: Territorio Lovecraft

4.5 Stars

Summary

Atticus Freeman, un veterano de la Guerra de Corea, regresa a casa para investigar la extraña desaparición de su padre. Las pistas le llevan a emprender un peligroso viaje por carretera.

Coder Credit

La nueva serie de HBO nos propone una historia de terror con la que se pretende incidir en que la verdadera maldad no proviene de terribles monstruos sino que parte del propio ser humano y del sistema de supremacía blanca que, por desgracia, parece no haberse erradicado del todo.

Territorio Lovecraft adapta la novela homónima de Matt Ruff para contarnos la historia de Atticus Freeman, un veterano de la guerra de Corea que vuelve a casa para buscar a su padre que ha desaparecido de manera misteriosa. En su viaje le acompaña su tío George, responsable de la conocida popularmente guía Green Book que indica a todo aquel afroamericano que desee viajar a lo largo y ancho de los Estados Unidos de la época los lugares en los que puede detenerse para pernoctar o simplemente para comer sin tener que preocuparse por su integridad física. También les acompaña Letie, una vieja amiga de Atticus con quien comparte el gusto por los relatos de ciencia-ficción.

Los primeros minutos de la serie son toda una declaración de intenciones sobre lo que vamos a encontrar en la serie como espectadores. Una mezcla de elementos de terror, pulp y ciencia ficción que de alguna manera logran casar a la perfección y que convierten este primer episodio en toda una sorpresa. 

A nadie se le escapa que la obra de Lovecraft es difícilmente adaptable. El panteón de dioses que describe en su obra de manera profusa ha intentado ser adaptado en formato audiovisual en numerosas ocasiones sin que haya terminado de ser un éxito. Tal vez por eso uno de los grandes aciertos de la serie de HBO sea haber evitado de manera consciente el tratar de adaptar todo este complejo universo lovecraftiano sin renunciar a coger a los monstruos, a los que pone al servicio de la historia que se nos pretende contar, como contraposición de un mal mucho más aterrador y peligroso. 

Y es que, al final, lo que pretende Territorio Lovecraft es ser una serie negra, orgullosa de serlo, en la que se vale de los planteamientos más típicos y tradicionales del terror para denunciar el racismo y el supremacismo blanco que sufren sus protagonistas. Ese es el verdadero enemigo de Atticus y compañía, lo que deben temer cada noche cuando se pone el sol y lo que sin duda les causa pesadillas. 

La serie no esconde esta premisa. Desde el inicio se nos muestra lo que significa ser ciudadano afroamericano en los Estados Unidos de los años cincuenta. Vemos a Atticus tener que sentarse al final del autobús en la zona destinada para la gente de color, les vemos entrar y salir por puertas laterales o traseras que son las que deben utilizar las personas que son como ellos y, sobre todo, les vemos mirar una y otra vez a su espalda preparados para salir corriendo si es necesario sabiendo que no siempre son bienvenidos en todas partes.

En el episodio piloto tenemos una buena ración de este tipo de terror y he de admitir que llegó un punto en el que los monstruos apenas me generaban indiferencia. Fueron el sheriff, el camarero de una cafetería o los vecinos blanquísimos de un pueblo de la América profunda los que me generaban más temor e intranquilidad llegados a cierto punto del episodio. 

Territorio Lovecraft sobresale por la originalidad de su propuesta. Su apuesta de terror, pulp y metáfora social como crítica al segregacionismo y al racismo es inteligente y entretenida, cargada de diálogos con dobles sentidos que por momentos llega a recordarnos a los buenos tiempos de True Blood. A nadie se le escapa que la serie de Misha Green está cargada de guiños a las grandes obras de terror y de la ciencia ficción: desde La Guerra de los Mundos a El Resplandor o Poltergeist entre otros y los que nos quedan por ver. Todo un homenaje para los amantes de estos géneros. 

Su ritmo es bueno, pausado cuando se adentra en la introspección de sus personajes, tenso cuando nos muestra la cara más amarga del racismo y delirante y frenética cuando llega el momento de la acción. Todo ello muy bien equilibrado para que el episodio no resulte tedioso. Sin embargo, este frágil equilibrio solo se consigue hacia la segunda mitad del episodio, tras haber pasado por una suerte de introducción de la historia que aunque interesante llega a hacerse largo y que choca con el ritmo algo más trepidante que parece estar pidiendo la serie desde su inicio. Tal vez por ello la última media hora del episodio, cuando se logra este equilibrio, resulte tan gratificante.

El Atticus Freeman de Jonathan Majors cumple con creces en su papel de protagonista. El actor le da la intensidad justa para que veamos que detrás de ese veterano de guerra al que le gusta evadirse del mundo a través de las buenas historias de ciencia-ficción y terror se esconde algo más. Por su parte Jurnee Smollet se convierte en toda una robaescenas como Leti, en un papel en el que se reivindica como una mujer afroamericana fuerte que no se achica ante nada y que no duda en demostrarle al mundo que ella no es menos que nadie. El punto de equilibrio es el tío George de Courtney B. Vance, siempre tratando de aportar algo de cordura a una historia y a una realidad que parte de la locura. 

Territorio Lovecraft llega en un buen momento. El movimiento Black Lives Matter no solo recorre la geografía de Estados Unidos sino que ha generado una ola de solidaridad que se ha dejado sentir a lo largo y ancho del mundo. El estreno de la serie no podía ser más oportuno. Su mayor acierto es su discurso acerca del racismo y que propone a través de una historia de terror que se vale de escenas de lo más cotidianas para hacernos temblar de miedo. Es precisamente eso lo que la hace tan inteligente y refrescante. Los monstruos son solo una excusa.  

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal