Shadowhunters 2×08: Love Is a Devil

Shadowhunters 2x08: Love Is a Devil

Shadowhunters 2x08: Love Is a Devil

Series: Shadowhunters

3.5 Stars

Summary

La fiesta de celebración por la ceremonia de runas de Max se convierte en un desastre cuando Iris hace de las suyas por orden de Valentine.

Coder Credit

Llegamos al capítulo ocho y si no me fallan las cuentas, quedan dos antes del inevitable parón de mitad de temporada típico de Freeform. Un capítulo que avanza algo en temas románticos y familiares, pero poco en el resto de frentes.

El centro del episodio se podría decir que es la ceremonia de runas de Max, el hermano menor de los Lightwood. El niño va a recibir por fin su primera runa, pues ya está preparado para iniciarse en el entrenamiento de los Shadowhunters, para acabar convirtiéndose en uno de ellos. Sin embargo, todo esto es una excusa para tener a los protagonistas, por una vez, todos en el mismo sitio: el loft de Magnus donde se celebrará la fiesta de celebración previa.

Estaba acostumbrada ya a que todos los chicos se encontrasen separados en grupitos en lugares diferentes y ha sido agradable verlos a todos juntos, aunque Izzy ha quedado otra vez algo apartada. No sé qué pensar sobre la trama de Izzy y el yin fen, pero espero que se resuelva pronto porque no creo que aporte mucho a la historia general y lo único que hace es separar a Izzy del resto de Shadowhunters.

¿Estamos ante el nacimiento de un nuevo ship? ¿#Rizzy? ¿#Isaphael?

Es curioso que Izzy reproche a Clary por haber mantenido en secreto lo de la runa que creó de la nada, cuando es ella ahora la que oculta que está enganchada a la droga. En este episodio, Izzy se sumerge aún más en la adicción y tanto es así, que va en busca de vampiros para conseguir el veneno directamente de ellos. Y sorprendentemente, es Raphael quien acaba salvándola de un grupo de vampiros y quien al final cede a sus peticiones de que le chupe la sangre, pues le produce el subidón que necesita para pasar el mono del yin fen momentáneamente.

Raphael intenta que Izzy entre en razón y que se aleje de su familia un poco para poder pasar los efectos del mono sin que nadie se dé cuenta, y que lo haga cuanto antes, pues si sigue puede que sea demasiado tarde. En esta conversación, volvemos a ver la profunda conexión entre el vampiro y Magnus, que le ayudó a acostumbrarse a su nueva condición cuando lo único que quería al principio era chupar sangre y matar a quien fuera. También ha sido un buen detalle el momento en que Raphael, con la mirada hacia el cielo, se disculpa ante Dios por lo que va a hacer (morder a Izzy). En los libros sabemos que el vampiro es muy religioso, y si no me falla la memoria, en la serie todavía no se había mencionado demasiado.

Luke no está muy presente esta semana, sólo cuando Clary y Jace le cuentan lo que pasó con el ángel y cómo les mostró una visión de un demonio que destruye la Espada Mortal. El padre de Clary se va enfadado porque quiere encontrar a Valentine para rescatar a su hermana y las acciones de los dos hermanos no ayudan en nada para encontrarla, pero los insta a que busquen al demonio que supuestamente destruirá la Espada Mortal.

Maryse hace lo que puede por intentar llevarse mejor con Magnus

Maryse Lightwood regresa en este episodio y con alguna que otra sorpresa. Lo primero, y lo que menos nos sorprende, es ver cómo no está nada contenta con la relación entre Alec y Magnus. Esto provoca la lógica confrontación entre madre e hijo y al final Maryse tiene que aceptar que su hijo va en serio con Magnus y que la fiesta de Max la organizará Magnus en su loft. Tampoco es que Alec le haya dejado muchas opciones.

La otra sorpresa es que, entre discusión y discusión y después de que Max hable tanto de cómo sus padres se pelean, Alec se da cuenta de que algo más pasa entre sus padres. Y acierta de pleno cuando le pregunta a su madre si Robert la está engañando con alguien. Maryse apenas puede reprimir las lágrimas mientras Jace y Alec se horrorizan por la verdad de lo que está pasando en el matrimonio. Lo único que les pide Maryse es que no se lo cuenten a Izzy, pues idolatra a Robert y quedaría muy afectada, y parece que los chicos aceptan no decirle nada.

Mientras el matrimonio Lightwood se desmorona, lo contrario pasa con Clary y Simon. Éste, tras los consejos de Maia, decide dar el paso y le confiesa a Clary que la ama. Cuando ya estamos resignados a que Clary le confirme lo que él se teme, que no siente lo mismo, la chica nos sorprende agarrando a Simon y besándolo. Ha pasado ligeramente diferente que en los libros, pero ha pasado que es lo importante. Creo que es realmente necesario para ambos que se den una oportunidad en esto del amor, pese a que esta pareja tiene muchos detractores. Por mi parte, siempre he admirado la relación entre Clary y Simon y todo lo que pasa entre ellos a lo largo de la historia. No sabemos qué ocurrirá a partir de aquí, pues ya vemos que muchas cosas han cambiado, pero lo que parece que sigue bastante igual es el desarrollo de los personajes, que es realmente lo importante.

¡#Climon es real!

Así de enamorados llegan Clary y Simon de la mano a la fiesta de Max, y allí empieza el caos absoluto del capítulo. En una breve escena antes, vimos cómo Valentine contactaba con Iris, la bruja que vimos hace un par de semanas. Valentine amenaza a la hija de la bruja y ésta no tiene más remedio que aceptar hacer lo que le ordene Val. Que en ese momento no sabemos qué es, pero en cuanto empiezan a pasar cosas raras en la fiesta, sabemos de inmediato que la responsable es ella.

 Y es que la fiesta, pese a que empieza bastante bien (aunque no comentaré lo del tema español porque… mejor no), acaba siendo un desastre. El hechizo que ha lanzado Iris provoca que todos vean ilusiones sobre sus mayores temores. Esto no es como cuando en Harry Potter Ron veía una araña gigante, no no, aquí lo que ven los chicos es cómo sus relaciones se rompen de una manera u otra.

Por ejemplo, Clary se enfada con Simon cuando ve que se besa con Maia, mientras que Jace se reúne con su madre y parece que ésta quiere matarlo ¡lanzando un hacha! Además, Alec se cruza con Clary y lo que él ve es que la pelirroja le echa en cara que matase a Jocelyn. Mientras que Jace y Clary se enfadan y se defienden de una manera u otra (Jace noquea a Maryse, mientras que Clary se quiere largar de la fiesta inmediatamente – y la detiene Magnus llamándola una vez más “biscuit”), Alec intenta suicidarse tirándose por el balcón.

#Malec también es real

Si no llega a ser por Magnus, que se da cuenta de que algo raro pasa y llega a tiempo para salvarlo de la caída, nos tendríamos que haber despedido del mayor de los Lightwood. Magnus hace gala de sus poderes y deshace el hechizo de Iris gracias a un libro que guarda en una caja fuerte. Pero en el lío, desaparece el libro de sus manos y Magnus crea una salvaguarda para que nadie salga del edificio y comienza a “escanear” a todos por si tienen el libro en su poder.

Cuando no encuentra nada, levanta durante un tiempo la salvaguarda, frustrado por haber perdido el libro y entonces se da cuenta de lo que ha pasado y vuelve a crear la salvaguarda. Momentos antes de la fiesta, veíamos a Jace y a Magnus, en una escena rodeados de gatos que parece que van a buscar comida al loft, y en la que creo que a todos nos dio la risa cuando Jace le dijo a Magnus que había sentido, mediante el vínculo de parabatai, que Alec y Magnus se habían acostado. La cara de Magnus, un poema, pues se imaginaba que Jace había sentido TODO, pero pronto Jace lo saca de su error. Menos mal. Ya estaba teniendo algún déjà vu con ciertos acontecimientos que pasan en “La Rueda del Tiempo”. Sí, esto es lo que se llama off-topic.

Pues bien, uno de esos gatos gorrones era Iris, que se había transformado en uno para colarse por allí. Magnus la “detransfigura” y tras una breve batalla (en la que los chicos acaban paralizados), la atrapa en uno de sus hechizos. Cuando Iris le cuenta lo que ha pasado y de paso le exige a Clary que rescate a su hija Madzie por el pacto que había hecho con ella, Magnus la manda a la Clave, sin recuperar su libro que ya está en manos de Valentine.

Aquí también veo yo el inicio de otro ship.... ships everywhere #Jaia

Cuando Alec se pregunta en alto qué es lo que Valentine está planeando, Clary no puede guardar más tiempo el secreto, pese a que Jace se opone a que lo revele. Clary cuenta a todos que Valentine quiere activar la Espada Mortal a través de una criatura angélica y por eso había secuestrado a Ithuriel. Y claro, ahí es cuando les revela que la Espada puede acabar con todos los subterráneos y también les cuentan lo de la visión del demonio que destruye la Espada.

Además, Clary también les cuenta a todos que el ángel le mostró las runas para salvarlo, y Jace hace hincapié en que son runas nuevas. Ahí es cuando Magnus hila todo: Clary se puede comunicar con el ángel directamente (tal y como ocurría con los primeros Shadowhunters por tener la sangre del ángel Raziel) porque… ¡tiene sangre pura de ángel en las venas! A eso se le suma que Valentine necesita a Clary viva, por lo que sus intenciones son claras: Val quiere que su hija empuñe la Espada Mortal y acabe con los subterráneos.

El capítulo se cierra con una escena inquietante entre Val y Madzie, en la que el villano le comenta a la pobre niña que se va a llevar genial con Clarissa… ¿Qué pretende Valentine hacer con la niña? ¡La próxima semana más!

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

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