Rebellion: el enfrentamiento de un país en plena Guerra Mundial

Después de explorar países como Japón o Australia toca volver al continente europeo en esta nueva entrega de Series del Mundo. Y es que todavía no habíamos hablado de Irlanda, un país que quizá pase desapercibido con respecto a la producción audiovisual debido a su vecino, Reino Unido, pero que, sin duda, no tiene nada que envidiarle. Muestra de ello es Rebellion, el drama bélico sobre la separación entre las dos Irlandas (la irlanda pro-británica y la católica) que podemos disfrutar en Netflix y del que quizá, hasta este momento, no habías oído hablar.

Puede que Netflix no hiciese la promoción suficiente de esta miniserie (ya que consta de tan solo 5 capítulos de 50 minutos de duración) de 2016, pero sin duda es una gran apuesta si te gusta ver cine bélico de época. Porque Rebellion comienza sus andadas en 1916, con tres mujeres cantando alegremente en una fiesta. Estas mujeres son Lizie Butler (Charlie Murphy), Frances O'Flaherty (Ruth Bradley) y May Lacey (Sarah Greene), unas amigas que no se imaginan que al final de la velada comenzará la Primera Guerra Mundial, que pondrá su país patas arriba.

 

Porque con la guerra ya comenzada, los hombres tendrán que ir al frente para luchar por Gran Bretaña y hay un sector de la población irlandesa que no considera justo que sus habitantes tengan que ir a luchar por un rey que no es su verdadero rey. Los irlandeses y británicos ya habían tenido conflictos previos debido a la religión (católica en el caso de los irlandeses, anglicana en el de los ingleses) y la guerra es simplemente la gota que colma el vaso de los irlandeses, que comienzan un movimiento contra el envío de soldados para la guerra. Como parte de este movimiento se encuentra Lizzie, una de las muchachas del principio, que viene de una familia adinerada de clase alta pero que tiene muy claros sus principios. No será la única mujer que luchará por la causa, también estará Frances  que luchará más que los hombres por lo que cree justo.

Ellas, junto a May e Ingrid Webster formarán parte de las protagonistas femeninas de la serie que, de hecho, tienen mucho más peso en la serie que muchos de los personajes masculinos. Serán ellas las que guien la trama desde el primer episodio, mostrándonos tres puntos de vista diferentes de la rebelión y tres formas de participar. Y es un punto a favor de Rebellion, porque aprovecha el protagonismo de estas mujeres para hacer una reivindicación del feminismo en la época con mujeres fuertes que luchan por sus ideales más allá de historias de amor.

Que las mujeres tengan tan claras las cosas no quiere decir que no haya tramas románticas, porque las hay. Sin embargo sirven para algo más que para hacer suspirar el corazón de los espectadores. Son historias de amor más moderadas y profundas y, cada una de ellas, tiene una crítica subyacente (el tema de la virginidad en la época, las locuras que se hacen por amor o el amor imposible son algunos de ellos), que sin duda, aportan a la serie un aliciente más para seguir viéndola.

 

Rebellion es una serie redonda en todos los sentidos, pero deja algo en el aire: el futuro de sus personajes. Aunque tiene cierto aire de final cerrado (al fin y al cabo, no puede sacarse más de aquello que da nombre a la serie), el futuro de los personajes queda en duda. Quizá es una forma de representar cómo quedaba el futuro de un país que tuvo que dividirse en una parte norte y una sur. De representar la incertidumbre que vivieron sus habitantes. O quizá es una señal de que podrían haberse sacado más temporadas de la serie (al fin y al cabo, el conflicto entre Irlanda e Inglaterra sigue años después, con aparición del IRA).

Quizá una de las cosas más interesantes que presenta Rebellion es precisamente eso, la visión Irlandesa de la guerra. Una visión que, por otro lado, se podría aplicar a muchos de los conflictos internos que se dieron en otros muchos países. Rebellion es capaz de coger los sentimientos que tuvieron los ciudadanos y plasmarlos con total veracidad, en un engranaje de tramas y personajes que llevan el ritmo de la serie a la perfección.

Rebellion además es una serie que está muy bien cuidada a nivel estético, tanto en fotografía como en sonido o en ambientación. Los planos son verdaderamente bonitos y la mezcla sonora te mete completamente en la rebelión irlandesa, así como sus decorados y la inclusión de vez en cuando del idioma irlandés. Y aunque el conjunto te traslade de inmediato a Irlanda, tiene ciertas reminiscencias al la forma de producción audiovisual inglesa, con esa estética apagada y cuidada. Aunque no es de extrañar, ya que Rebellion no solo habla de irlandeses, también habla de sus vecinos los ingleses.

 

El reparto de la serie lo componen caras más y menos conocidas de Irlanda, como Michelle Fairley e Ian McElhinney, ambos actores de Juego de Tronos, o Brian Gleeson (El hilo invisible), que interpretan a los padres de Lizzie y James Mahon, uno de los líderes de los rebeldes.

Rebellion es una serie llena de matices que amplía lo que conocíamos sobre el conflicto irlandés-británico. Habíamos podido verlo en otras películas (71'), pero no desde un punto de vista tan femenino y necesario. Con personajes muy bien construidos y tramas muy bien hiladas, Rebellion es una de esas series imprescindibles de Netflix si te gusta el cine de época y/o bélico. Una serie breve pero intensa que hará que desees ver una segunda temporada.

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María Jesús Navarro

Crecí con Disney y Harry Potter, pero los vampiros me llevaron por el camino de "un capítulo más" hasta que llegué a conocer el apocalipsis zombie. Entre serie y serie, intento estudiar periodismo y comunicación audiovisual con la esperanza de, algún día, emocionar a alguien con alguna buena historia.

About María Jesús Navarro

Crecí con Disney y Harry Potter, pero los vampiros me llevaron por el camino de "un capítulo más" hasta que llegué a conocer el apocalipsis zombie. Entre serie y serie, intento estudiar periodismo y comunicación audiovisual con la esperanza de, algún día, emocionar a alguien con alguna buena historia.