‘Landscapers’: una historia de amor disfrazada de true crime

Landscapers: Episodio 1

Landscapers: Episodio 1

Series: Landscapers

4.5 Stars

Summary

Susan y Chris Edwards son un matrimonio inglés que confiesan ser los culpables de un asesinato ocurrido hace quince años.

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La nueva miniserie de HBO Max es una historia de amor disfrazada de true crime. La ficción creada por Ed Sinclair y dirigida de forma magistral por Will Sharpe disecciona en sus cuatro episodios un caso de asesinato poniendo el foco en sus protagonistas y no en los titulares más morbosos de un crimen casi perfecto.

La serie comienza con un mensaje que anticipa al espectador el final de una historia que, de no haber salido en los periódicos y noticiarios, bien podría haber pasado por un guion de cine. El mensaje es el siguiente: “En 2014, Susan y Christopher Edwards fueron condenados por asesinato a la pena mínime de 25 años de prisión. A día de hoy siguen manteniendo su inocencia”. Apenas dos frases que enganchan enseguida al espectador que se pasa los primeros minutos preguntándose si no estaremos ante uno de esos casos en los que nada es lo que parece y en los que, tal vez, los supuestos culpables no son más que santos inocentes.

La historia real es de lo más rocambolesca. En 1998, William y Patricia Wycherley, padres de Susan, fueron asesinados y posteriormente enterrados en su patio trasero. Los hechos pasaron totalmente desapercibidos. Para los vecinos y amigos el matrimonio se había mudado un buen día sin decir nada a nadie en busca de un mejor clima. De no haber sido por la repentina confesión de los Edwards en 2013 el crimen habría quedado impune y en el olvido. Sería como si nunca hubiera existido. El crimen perfecto.

En el primer episodio vemos a la pareja quince años después de los asesinatos. El matrimonio se ha trasladado a París y vive una vida apacible. Pronto descubrimos que debajo de toda esa normalidad y serenidad se esconde una vida llena de deudas en la que a Chris le cuesta encontrar trabajo por culpa del idioma. Mientras tanto, Susan se dedica a derrochar el poco dinero que tienen en recuerdos y autógrafos de la época dorada del cine. Será la mala situación económica de la pareja la que precipite la cadena de acontecimientos que llevará a la confesión del crimen y su posterior detención.

Partiendo de esto, Landscapers invita a la audiencia a preguntarse si realmente este matrimonio inglés de mediana edad con pinta de no haber hecho nada malo en su vida es verdaderamente culpable. En lugar de recrearse en la investigación policial o en el juicio de los hechos, la serie decide centrarse en sus protagonistas y, sobre todo, en su historia de amor. De este modo, los asesinos dejan de ser unos personajes fríos y calculadores y se convierten en una adorable pareja cuyo amor es capaz de superar los peores obstáculos.

Lo fácil hubiera sido hacer una comedia negra que se recrease en los aspectos más inverosímiles y morbosos del caso. Sin embargo, Sharpe y Sinclair deciden hacer uso de ese amor que sienten los protagonistas por el cine para mostrarnos ese lado más humano y tratar de entender cómo llegaron Susan y Chris a encontrarse en una situación como esta.

La serie destaca cuando hace uso precisamente de escenas propias de los géneros cinematográficos para mostrarnos las ensoñaciones de Susan. La mujer se ve rememorando escenas de su pasado o simplemente soñando con el presente como si fuera una de las grandes heroínas del cine más clásico. De este modo, por momentos vemos a Susan y Chris protagonizando la escena de un western o como simples actores contando su propia historia. Estas ensoñaciones son un reflejo de la supuesta fragilidad de Susan que prefiere huir de la realidad escondiéndose en las películas y valiéndose de sus favoritas para hacer frente a una realidad que no siempre ha sido amable con ella.

Pero lo que más destaca en la serie son sus protagonistas. Olivia Colman está inmensa. Su interpretación de Susan es soberbia. Creíamos haber visto ya sus mejores interpretaciones pero la actriz no deja de sorprendernos en cada nuevo papel que interpreta. Colman nos muestra a una Susan frágil, por momentos casi parece una niña, que fantasea con ser la protagonista de su propia película y muy enamorada de su marido. La actriz cuenta en esta ocasión con un compañero perfecto. David Thewllis está excelente en su papel de marido devoto. En cada escena, en cada plano podemos ver como todo lo que hace Chris lo hace por su esposa. Ella es su motor, su fuerza y su debilidad. La seriedad de su personaje, la calma y la tranquilidad que transmite contrasta con la fuerza de Susan. Su interpretación algo más reservada equilibra a la pareja, obsequiando al espectador con grandes momentos interpretativos por parte de los dos actores. 

Cada episodio termina con imágenes reales de los noticieros del momento haciéndose eco de lo sucedido y recordando al espectador que detrás de la ficción se esconde un macabro crimen. 

De lo que no cabe duda es que Landscapers es una historia que desafía la realidad. Ed Sinclair y Will Sharpe han conseguido convertir un true crime en una historia de amor de forma magistral. A pesar de lo sórdida de la historia, nos deja con momentos cómicos irrepetibles en cualquier otra ficción. Su trabajado guion y el buen saber hacer de su director nos deja con unas de las mejores interpretaciones de Olivia Colman y David Thewllis. Sin ninguna duda es la serie que nadie debería perderse.

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Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.

About Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.