La inolvidable Doris Day muere a los 97 años

Una de las últimas estrellas de la época dorada de Hollywood nos ha dejado este lunes a los 97 años.

Doris Mary Ann von Kappelhoff, o como quiso que el mundo la conociera: Doris Day, murió en su casa de Carmel (California) tras sufrir una complicación en una neumonía de la que nunca se recuperó. Era una de las últimas grandes estrellas de la estirpe del Hollywood dorado, tras ella solo quedaría Olivia de Havilland que se mantiene todavía en pie a sus 102 años.

Fue cantante y actriz de éxito, además dedicó parte de su vida al activismo en defensa de los animales.

Pizpireta, optimista y sonriente hizo de la comedia romántica y sofisticada su gran especialidad, compartiendo escena en la mayoría de ellas con su amigo Rock Hudson. "Pijama para dos" (1961) o "Confidencia a medianoche" (1960), por la que consiguió una nominación al Oscar, son las cintas que más recordaremos de ella. Injustamente vilipendiada en ocasiones por la crítica precisamente por hacer ese tipo de películas, tal y como tuvieron que sufrir después actrices como Meg Ryan o Sandra Bullock.

Pero ella supo divertirse y reírse de sí misma, probó suerte con el western con su mítico personaje de Juanita Calamidad (1955), y afirma que su mejor interpretación fue la de la cantante de jazz Ruth Etting en "Quiéreme o déjame" (1956) junto a James Cagney. Se tomaba su trabajo muy en serio, sabía que su imagen y su voz eran valores importantes, pero nunca dejó de esforzarse y mejorar. Es en 1956 cuando llega uno de sus grandes momentos profesionales, Hitchcock la contrata para protagonizar la nueva versión de "El hombre que sabía demasiado", junto a James Stewart y donde aparece la canción por la que siempre la recordaremos: "Qué será, será" que además de ganar un Oscar y transmitir tan buen rollo, el maestro del suspense supo incluirla en la escena clave de la película llenándola de tensión y matices.

Con el paso de los años y como por desgracia ocurría (y ocurre) con las actrices en Hollywood los papeles en cine empezaron a decaer, pero su tirón como actriz y cantante le permitieron que tuviera su propio show en televisión durante años. Más tarde poco a poco fue dedicándose a otros menesteres, haciendo del activismo animal su gran prioridad y la dedicación a su familia.

La echaremos de menos, porque con ella sentimos que se ha ido parte de la inocencia mágica que transmitía el cine y las ganas de soñar llevando solamente la parte de arriba de un pijama.

 
The following two tabs change content below.

Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.