La fábrica de sonrisas de ‘Miracle Workers’

Miracle Workers 1x01: 2 Weeks

Miracle Workers 1x01: 2 Weeks

Series: Miracle Workers

4 Stars

Summary

Eliza, harta de su trabajo en el Departamento de Tierra y Polvo, solicita un cambio de puesto. Su nuevo destino: el Departamento de Oraciones Respondidas a cargo del extraño Craig.

Coder Credit

Las series ambientadas en el Más Allá parecen estar de moda, especialmente en el plano de la comedia. Algunas con un éxito más que notable y otras que es mejor olvidar. Miracle Workers podría estar entre las primeras. Aunque solo sea por el tirón que tiene tener a Daniel Radcliffe como uno de los protagonistas.

La serie de TBS es toda una sorpresa para el espectador que, como yo, llegue a ella sin demasiada confianza con encontrarse algo que merezca la pena. La serie es entretenida, extraña de un modo divertido, original y, lo mejor de todo, te deja con una sonrisa en la boca, lo cual en una comedia es garantía de éxito. El primer episodio nos deja con un buen sabor de boca al permitirnos paladear lo que parece que será la marca de la casa: situaciones absurdas, personajes extraños y divertidos a su manera y comentarios afilados que provocan la risa en el espectador. Pero sin duda lo mejor de la serie es su duración. Su formato episódico de 20 minutos de duración lo hacen el producto perfecto para ese viaje en metro o bus camino del trabajo o simplemente el revulsivo para cualquier mal día que podamos tener.

Creada por Simon Rich y basada en un libro suyo que lleva por título “What in God´s Name”, la serie está producida y protagonizada por Daniel Radcliffe y Steve Buscemi. La historia es simple y a la par bastante original. Rich imagina el Cielo como una gran empresa industrial,  Heaven. Inc, que se dedica, básicamente, a seguir los designios de Dios y a hacer que la Tierra funcione… más o menos. Cuenta con innumerables departamentos. Existe uno prácticamente para cada cosa: un departamento de animales, otro para los arcoiris, uno dedicado por entero al polvo y la tierra… Todo funciona como una máquina bien engrasada.

En los primeros minutos Rich se toma su tiempo para presentarnos este nuevo mundo y lo hace tan bien que desde el principio nos parece lo más normal del mundo pensar que, efectivamente, si existe alguna deidad ahí arriba lo más probable es que trabaje de esta forma tan eficiente. La historia comienza verdaderamente cuando Eliza (Geraldine Viswanathan) pide al equivalente celestial de recursos humanos que le cambien de departamento. Sus capacidades están mucho más allá de la tierra y el polvo. La única vacante disponible parece ser un extraño y desconocido departamento conocido como Oraciones Respondidas. Tal y como su nombre indica, es el lugar al que llegan nuestras oraciones, mayoritariamente esas en las que pedimos que aparezcan las llaves del coche o que se acaben las guerras, por ejemplo. A partir de este momento Eliza pasa a trabajar codo a codo con el extraño Craig (Daniel Radcliffe), la única persona que ha estado trabajando en este departamento durante siglos.

A partir de aquí la historia plantea no solo un mundo extraño y amable sino una historia que será la que incardine el resto de la serie y de la que no hablaré para no estropear la experiencia de aquellos que quieran acercarse a ella.

Quizás lo más destacable es la interpretación de sus protagonistas. Sorprende ver a Daniel Radcliffe en el papel de antihéroe. Acostumbrados a verle en el perfil serio del héroe, especialmente por su papel como Harry Potter, es refrescante verle interpretar a Craig, un tipo que se aleja radicalmente de ese perfil. Craig es un perdedor que se esconde en un departamento que casi nadie conoce. Socialmente lo consideraríamos un inadaptado rarito y, al mismo, tiempo entrañable. Quizás lo que más me sorprenda sea verle en un registro cómico. Me chirriaba verle en una comedia y, sin embargo, ha resultado toda una delicia verle en la piel de Craig.

Por otro lado, tenemos a Steve Buscemi. El actor tiene una vasta carrera interpretando a tipos extraños y peculiares. Su encarnación de Dios no se aleja de ese espectro de personajes estrafalarios y raros. El Dios que nos presenta Miracle Workers nada tiene que ver con la imagen tradicional de un ser superior, orgulloso y benevolente que no duda en dar muestras de su poder a la menor oportunidad y que tan acostumbrados estamos a ver. En Miracle Workers Dios parece un yonki trasnochado que se dedica a ver el devenir de la tierra desde el salón de su casa, en bata y con ninguna intención de hacer nada para acabar con todo lo malo que hay en la tierra. El Dios de Buscemi no es más que una caricatura de la imagen todopoderosa a la que estamos acostumbrados. Es absurdo, triste y divertido todo en uno.

Pero la carga de la serie descansa, sin ninguna duda, sobre los hombros de Geraldine Visnawathan. Para mí era una desconocida hasta esta serie. No conocía su trabajo y me gusta ver una cara nueva en televisión y sobre todo de una minoría racial que hasta ahora se había limitado a aparecer en episodios interpretando papeles estereotípicos. Eliza es una mujer con carácter, es impulsiva y tiene tanta confianza en sí misma que no duda en lanzarse a la piscina antes de comprobar si hay agua. Pero, además, es una persona que asume sus errores y que en lugar de quedarse en una esquina lamentándose por el error cometido se pone manos a la obra buscando una solución. Es refrescante y divertida a partes iguales.

Después del visionado de este primer episodio de Miracle Workers es inevitable hacer una comparación con The Good Place. Sin embargo, la una no tiene nada que ver con la otra  más allá del escenario celestial y de la vis cómica de la ficción. Mientras que The Good Place aprovecha sus premisas para hacer una profunda reflexión acerca de la ética humana y sobre lo que nos hace mejores o peores personas, Miracle Workers se limita a presentarnos un universo y una historia sin llegar a tener esas distintas capas que hacen que The Good Place sea un producto deliciosamente profundo. Miracle Workers no tiene más pretensiones más allá de entretener al espectador y hay que reconocer que eso lo logra a la perfección.

De momento, la serie contará con una temporada de ocho episodios. No son muchos y eso se agradece. Así nos ahorramos la tentación de alargar una historia de manera innecesaria hasta que no haga gracia. Sin embargo, da la sensación de que o están a la expectativa para ver si esta loca idea triunfa y así continuar con ella o que se trata de un hecho puntual, una especie de experimento para ver cómo reacciona el público.

Sea como sea, Miracle Works es una serie solvente. Su primer episodio convence. Es divertido, entrañable y nos presenta un mundo nuevo y original. Merece la pena perderse un rato en este más allá industrial. La visita garantiza salir con una sonrisa.

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Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.

About Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.