Infiltrado en el KKKlan, una llamada de atención muy necesaria

Infiltrado en el KKKlan

Infiltrado en el KKKlan

4.5 Stars

Summary

Ron Stallworth se convierte en el primer oficial negro de la policía de Colorado Springs, empeñado en demostrar a sus superiores y compañeros de lo que es capaz acabará infiltrándose en el Ku Klux Klan.

Coder Credit

Llega la nueva cinta de Spike Lee basada en la autobiografía escrita por el propio protagonista de la historia, una crítica social sobre el racismo con espacio para el humor a menudo hilarante e irreverente sobre unos hechos que acontecieron en los años setenta pero que perfectamente pueden situarse en la actualidad y eso da, aparte que mucho que pensar, bastante miedo.

La película protagonizada por John David Washington (“Ballers”) como el agente Stallworth y Adam Driver (“Paterson”) en el papel de su compañero Flip Zimmerman, es un toque de atención sobre el peligro del racismo en los tiempos que corremos, no es cosa del pasado sino que es algo que vemos en el día a día y esa es la principal intención del director y coguionista. Y es que, aunque el largometraje tenga un trasfondo humorístico mostrando a los supremacistas blancos como idiotas sin cerebro en la mayoría de los casos, no deja de avisar del peligro que suponen para la sociedad.

Ya vemos el racismo de los setenta desde el comienzo, aunque en ningún momento nos mostrarán el año en el que nos situamos, cuando nuestro protagonista se incorpora al departamento de policía y no tarda en sufrir la burla de algunos compañeros que lo tratan con desprecio. Pero además nos encontramos con que lo mandan encubierto a actos realizados por estudiantes negros porque temen que sean una potencial amenaza contra la policía, y es que desde muy temprano vemos que la posibilidad de una guerra entre blancos y negros está ahí y no es algo que convenga olvidar.

 

Los estudiantes negros hablan de abuso policial, de que son tratados como miembros de segunda clase en la sociedad americana y eso nos hace pensar en la situación actual: ¿podemos decir que las cosas hayan cambiado tanto desde entonces? No solo me refiero al racismo, sino al trato a las mujeres, a los miembros del colectivo LGTB, a los pertenecientes a otras religiones y razas, en definitiva a cualquiera que no entre en los parámetros del Supremacismo blanco.

Las mejores escenas de la película son tanto las conversaciones telefónicas de Ron con uno de los líderes del KKK, realmente brillantes y con las que consigue ganarse un puesto en la organización, junto a las de Flip quien tiene que arriesgar su vida presentándose a las reuniones. Porque si Ron es la voz para ganarse la confianza de los otros miembros, Flip es el cuerpo, el que tiene que recordar cada mentira de su compañero para que no los descubran: después de todo Ron no puede presentarse como tal ante el KKK si no quiere acabar apaleado y por ello debe mandar a un policía blanco que continúe la investigación.

Cuando conozcamos a los miembros de la división del KKK en Colorado nos encontraremos con una variada muestra de sujetos, desde el típico palurdo ignorante hasta otros con más cabeza, pero todos tienen en común su odio a los negros, los judíos, los gays y sus ganas de acabar con ellos para devolver el país a los que ellos consideran sus auténticos dueños. ¿Nos suena de algo este discurso?

 

Hay quien critica la película diciendo que intenta adoctrinarnos a pensar como quiere Lee, pero seamos sinceros: si consideras que el que te digan que el racismo es malo es adoctrinar, tienes un grave problema. Tal vez pueda haber un exceso de metraje enseñando el odio de los supremacistas hacia los que son diferentes, pero cuando vamos a ver la película ya sabemos lo que nos vamos a encontrar y no es un tema para tomárselo a broma pese a tono cómico del film.

El racismo existe y está muy presente en la sociedad actual, todos los años mueren miles de personas como consecuencia del odio injustificado e intolerante, y las cosas no dan muestras de que vayan a mejorar en un futuro cercano: no hay más que ver como los partidos políticos ultraconservadores se están haciendo con el poder poco a poco, por no hablar de Trump. Ahí está la moraleja final de la película, sí, los racistas son ignorantes pero son peligrosos y cada vez más abundantes.

“Infiltrado en el KKKlan” es un canto a la libertad, a la igualdad y sobre todo a la tolerancia, algo que escasea, con un reparto que borda sus papeles, un guión que sabe emplear la seriedad y la comedia cuando es necesario y que merece más reconocimiento del público que el está teniendo por ahora.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.