How to get away with murder 6×10: We’re Not Getting Away With It

How to get away with murder 6x10: We’re Not Getting Away With It

How to get away with murder 6x10: We’re Not Getting Away With It

Series: How to get away with murder

4 Stars

Summary

Con Michaela y Conner detenidos por el asesinato de Asher, y estando Annalise Keating fuera del país, le toca a los alumnos demostrar que han aprendido bien de su maestra y ahora son capaces de defenderse a sí mismos.

Coder Credit

Llegamos a la recta final de "Cómo defender a un asesino". Seis episodios para que acabe una ficción que desde el primer instante quedó claro que no iba a ser una serie de abogados al uso. Y con la vuelta tras el largo parón es reconfortante ver que las cosas no han cambiado y que seguimos teniendo muchas sorpresas, así como una media de tres giros sorprendentes por episodio… Eso sí, de la bomba con la que se cerró la mitad de la temporada no se ha dicho absolutamente nada…

Tras este primer episodio lo que queda claro es que se ha llegado a tal punto de acusaciones y sospechas que lo importante no es demostrar si uno es inocente o no, sino que lo único que cuenta es culpar a quien sea; es decir, cargarle el muerto a otra persona. Literalmente.

Esta idea ya quedó patente con el episodio anterior de la mano de Asher. Él fue el primero que, de manera bastante torpe, trató de incriminar a Michaela y a Connor de todos los crímenes que se habían cometido, pues ese era el acuerdo al que había llegado con el FBI para evitar la cárcel. Y con la vuelta de la serie, por medio de flashbacks, hemos descubierto que Asher siguió intentándolo, y con la misma poca sutileza que le caracteriza, con Bonnie.

Y de nuevo, porque está claro que Asher es una persona que no aprende de sus errores, con Frank: un tipo que sabe que ha matado y que no le costaría volver a hacerlo, por ejemplo mientras le acompaña amablemente a su casa… Pero aun así Asher, que dado su comportamiento lo raro es que haya sobrevivido tanto tiempo, sigue intentando tenderle una trampa y grabar su confesión.

Aun así, pese al lamentable comportamiento de Asher, diría que incluso patético, hay que reconocer que esa conversación entre Frank y Asher ha sido genial: con mucha tensión y un poquito de humor negro, ya que con Frank de por medio la posibilidad de que alguien muera siempre está en el aire. Y en realidad sigue estándolo, pues aunque hayamos visto que Frank dejaba a Asher sano y salvo, eso no significa ni mucho menos que no volviera después.

Y es que aún quedan unas horas en blanco hasta el instante preciso en que Asher muera y ya sabemos, por experiencia, que ahí puede haber pasado de todo.

El caso es que, si en el episodio de cierre de midseason nos despedimos pensando que la muerte de Asher podía ser vista como un justo castigo por haber traicionado a sus amigos, incluso habiéndolo hecho porque creía que sería el menor mal de todos, ahora nos encontramos con que todos han seguido su estrategia. Y al final Connor y Michaela, además de demostrar que son unos abogados brillantes, han conseguido librarse de la cadena perpetua señalando a Annalise como la artífice de todos los asesinatos que han cometido hasta la fecha.

Annalise Keating: la mujer cuya fotografía ocupa el centro de la Operación Hoguera cuando ella es la única de todos los que aparecen en ese tablón que no ha matado a nadie.

Cierto que eso no significa, ni mucho menos, que ella sea inocente. Y es que el gran problema de Annalise es que no tiene problemas en incriminar a quien sea y joderle la vida con tal de salvarse ella o de salvar a la gente que le importa… Justo lo que mejor han aprendido sus alumnos.

Así pasó desde la muerte de Sam, la que desencadenó el resto de asesinatos, y que Annalise podría haber resuelto simplemente diciendo que todo fue un accidente cuando sus alumnos trataban de defenderse de Sam. Con solo hacer eso, es decir, con solo decir la verdad, se habrían evitado un montón de cadáveres, y por supuesto un montón de sospechas.

Claro que entonces la serie solo hubiera durado 1 temporada y nos habríamos perdido un montón de giros sorprendentes. Así que mejor no seguir por ahí…

Volviendo al episodio que nos ocupa, también hemos visto que se formaban nuevas alianzas. En el caso de Michaela a quien se ha arrimado ha sido a su padre, con el que se ha visto un curioso cambio de perspectiva. Y es que al conocerle no dudó en reprocharle que la hubiera abandonado de pequeña, pero ahora le ve como la única persona que puede ayudarla. La única persona en la que realmente puede confiar, pues ve que él si confía en ella y cree firmemente en su inocencia. Y eso era algo que hacía mucho que Michaela no experimentaba… Claro que el hombre acaba de conocerla, aun siendo su padre, por lo que no sabe la cantidad de secretos que esconde su hija.

Asimismo, aunque Connor y Michaela han conseguido librarse de lo peor, en su salvación in extremis hemos conocido a otro personaje que seguro les traerá unos cuantos quebraderos de cabeza. Y es que, independientemente de quién matara a Asher, así cómo de la persona que finalmente cargará con esa muerte, ahora mismo ya tenemos a otra persona que odia a Annalise y a sus chicos con toda su alma: la hermana de Asher, quien lógicamente quiere vengar a su hermano muerto.

Y es que los familiares de las víctimas, esos personajes a los que muchas veces ni se les hace caso, al final acaban siendo los más peligrosos. Si no, que se lo digan a Gabriel, el hijo de Sam, uno de los primeros en hacer tratos con el FBI; a Hannah, la hermana de Sam, que sigue impidiendo que Annalise se quede con el dinero del seguro; o a Nate, que empezó a causar problemas a raíz, no de ser el amante de Annalise, sino el hijo de un hombre asesinado.

Desde ese instante Nate no ha dejado de complicar las cosas. Ni siquiera ha parado tras descubrir que Miller, el hombre al que mató porque le creía responsable de la muerte de su padre, en realidad estaba haciendo todo lo posible por ayudarle… Lo normal habría sido que entonces se sumiera en un pozo de miseria porque había matado a un inocente, como de hecho le pasó a Bonnie…

Por el contrario, Nate sigue culpando a Miller, aun estando muerto, de no haber hecho nada antes para intentar salvar a su padre. ¡E incluso se pone como abanderado de la justicia diciendo que él es el único que hace lo correcto!

La verdad es que el discurso de Nate ha sido bastante lamentable: el de un desesperado por culpar a quien sea de sus errores, antes que admitir sus propios pecados. Y puede que Annalise y los demás tampoco sean unos santos, pero al menos cuando le echan el muerto a otra persona lo hacen con conocimiento de causa; sabiendo que está mal y siendo los primeros en creer que deberían estar en la cárcel.

Y pensar eso en una serie en la que no hay ningún inocente ya supone una gran diferencia.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.