How to get away with murder 5×06: We can find him

How to get away with murder 5x06: We can find him

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Series: How to get away with murder

4.5 Stars

Summary

Bonnie afronta uno de los momentos más difíciles de su vida al descubrir la terrible verdad de boca de su hermana. Mientras, Annalise recibe una oferta que no puede rechazar.

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Parece que la trama central de esta temporada, más allá de descubrir quién es Gabriel Maddox o de quién es la sangre en la boda de Connor y Oliver, ha pasado a ser la de putear a Bonnie de todas las maneras posibles. Si la semana anterior me sorprendía para mal que Annalise decidiera contarle a Bonnie que su hermana secuestró a su hijo pero que no sabía dónde estaba ahora, lo que solo podría traerle sufrimiento a su supuesta amiga, en esta ocasión se han llevado la palma.

Lo único con lo que coincido con Annalise con respecto a la historia de Bonnie es que efectivamente Julie, su hermana, mejor cuanto más lejos esté de Bonnie. No solo porque al parecer el síndrome de mártir que Bonnie siempre ha tenido (normal con todo lo que le ha pasado) se amplifica cuando está con ella y automáticamente deja de pensar en sí misma para preocuparse por su hermana, sino porque Julie es la reina en cuanto a la toma de malas decisiones, además de una mentirosa compulsiva.

Tenemos así que Bonnie acaba de descubrir que su hijo está vivo y que además tiene una sobrina. Pero solo durante un tiempo porque, después de que Frank le haya demostrado que Julie la mintió desde el principio y sabe dónde está ahora mismo su hijo, la alegría le va a durar bien poco.

Y aquí quiero hacer una pausa para mencionar el comportamiento de Frank. Y es que al principio daba la impresión de que iba a hacer otro Annalise al contarle a Bonnie una verdad que sabía que la iba a destrozar, pero al menos él sí fue con los deberes hechos. Así, si resulta muy chocante que de golpe a todo el mundo le haya entrado ganas de contarle la verdad a Bonnie por muy dura que esta sea cuando no han tenido problemas en engañarla durante años, por lo menos Frank le contó ese gran secreto después de haber averiguado dónde estaba su hijo. Es decir, que le daba una de cal (tu hermana te ha mentido y te ocultó a tu hijo) y otra de arena (sé dónde está tu hijo).

Por desgracia, la alegría le ha durado bien poco a Bonnie, ya que cuando por fin su hermana se ha dignado en contarle la verdad le ha soltado la peor bomba imaginable: que secuestró a su sobrino solo para matarle, pues esa era la única escapatoria que veía posible para que su padre y abuelo de la criatura no le hiciera la vida imposible, como hizo con ellas.

Y, la verdad, ya no sé si creerla. No deja de ser un personaje que en el único episodio en el que la hemos visto, en cada mísera escena contaba una cosa distinta, por lo que está claro que es una mentirosa patológica. Así, si primero dice que llevó al bebé al hospital cuando en realidad lo estaba sacando de allí y luego que su padre lo vendió vete tú a saber quién, al final lo que “en realidad” pasó fue que Julie escapó con el bebé para matarlo y así, al menos, evitarle el sufrimiento.

Y sabiendo por lo que tuvieron que pasar las dos hermanas tomar esa decisión tan retorcida tiene bastante lógica pero, ¿quién no dice que esa es otra mentira que se inventó de repente, solo para que Bonnie dejara de indagar? Porque eso es justo lo que ha estado haciendo desde que su hermana regresó a su vida, así que ni me quiero imaginar lo que descubrimos la semana próxima. Y solo porque Bonnie se merece ser feliz de una vez, espero de corazón que el niño no esté muerto.

Toca hablar ahora de la otra gran trama de la historia y que ha vuelto a ser una montaña rusa de emociones que nos han llevado de la sorpresa a la alegría, para al final terminar bastante chafados. Y la primera de ellas la propia protagonista de esa historia: Annalise Keating.

Una mujer que ya ha alcanzado un nivel en el que se permite tratar de tú a tú a la Gobernadora del estado, siendo además del partido político contrario a sus ideales. Y precisamente por ello es normal que a Annalise le mosquee el trato tan fabuloso que le propone la Gobernadora, desarrollar juntas el “Proyecto de Defensa Justa de Pensilvania”, lo que le permitiría llevar a cabo todo por lo que ha estado luchando hasta ahora.

Sin embargo, que eso lo proponga la misma mujer que hasta ahora ha estado en su contra y que además tiene unos ideales políticos en los que favorecer a los indefensos no está precisamente entre sus prioridades, hace que Annalise no termine de fiarse y rechace tan increíble oferta.

Por desgracia, el rechazo llega tarde, después de cometer el error de pedirle un favor a la Gobernadora para que el padre de Nate pueda estar en casa con su hijo en lugar de en una institución mental… y justo cuando esa petición ya ha sido aprobada, por lo que ahora Annalise no tiene manera de negarse a trabajar para ella.

Y lo más triste de todo es que al final eses gran favor no ha servido para absolutamente nada, pues a Nate Lahey Sr. la libertad le ha durado menos de un minuto: lo que ha tardado en salir de la cárcel y ser asesinado, antes incluso de subir a la furgoneta que le llevaría a la casa de su hijo… ¿Puede ser más cruel el destino? Y encima cuando el hombre había conseguido dejar atrás todos sus demonios y atreverse a pedir perdón a la familia del hombre al que asesinó.

Si es que se veía venir. En esta serie, cuanto más feliz eres más probabilidades tienes de acabar sufriendo.

Pero, además, la muerte de Lahey sirve para que a la lista de preguntas que teníamos hasta ahora se añada una nueva: ¿quién y por qué ha asesinado al padre de Nate?

La semana que viene veremos las reacciones a la muerte del hombre, así como la nueva situación a la que debe enfrentarse Annalise, debiendo trabajar para una mujer a la que odia pero, en principio, para hacer un gran bien para la sociedad. Mientras tanto, solo podemos pensar que el destino a veces es sorprendentemente retorcido y cruel.

Por último, tras un episodio tan dramático, quiero terminar con lo único realmente bueno que hemos presenciado, aunque todo indica que dentro de un mes esa parte buena desaparecerá.

Me refiero a la reunión entre Connor y Oliver y sus respectivas madres/suegras. Una reunión que nos ha permitido conocer a dos mujeres que más distintas no podrían ser, pero que también ha servido para que viviéramos un momento de lo más emotivo con Oliver. Si él siempre ha sido el favorito de muchos por lo bueno que es, verle ahora recordando todo lo malo por lo que ha tenido que pasar en los últimos años, incluido el haber sido contagiado con el VIH, y encima sintiéndose mal por haber mentido a su madre y sentirse decepcionado como hijo, solo sirve para que queramos meterle en una cajita de cristal y que nada malo le pase.

También sirve para que te alegres como nunca de que tenga a su lado a Connor, que no le puede querer más… Y para que te preguntes qué demonios pasará dentro de un mes para que Connor acabe apaleado en su propia boda y, esto es lo peor, sin saber si Oliver es el herido/muerto, pues de momento sigue estando en la lista de posibles víctimas.

Si es que esta serie no hace más que darnos un golpe detrás de otro…

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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