Heimebane, cuando el amor por el deporte no entiende de género

Llega junio y nos desplazamos una vez más a Noruega para nuestra sección de “series del mundo”, no podemos negar que el país nórdico es todo un referente para encontrar ficciones de calidad y la elegida este mes no es una excepción. Con el Mundial de Fútbol de Rusia recién comenzado, ¿qué mejor que elegir una serie, quizá la mejor existente por ahora, sobre este deporte?

En “Heimebane” encontraremos una diversidad de temas siendo el machismo en el mundo de deporte el más destacado, después de todo la sinopsis central habla de la primera mujer en entrenar un equipo de fútbol profesional masculino. Pero si el espectador cree que toda la serie va a girar en torno a lo mismo, se equivoca por completo porque “Heimebane” no habla solo de machismo, sino del amor por un deporte, a unos colores, ese sentimiento de lealtad a un club que los hinchas comprenden muy bien, en definitiva, una emoción que no está limitada a ser hombre o mujer.

Estamos por tanto ante una serie que es perfecta tanto para los fans del fútbol, como para los que no lo son, porque si ya hemos dicho que la serie no es solo una crítica al machismo, tampoco es un programa exclusivo sobre fútbol. Sí, veremos cómo funciona un equipo desde dentro, los jugadores, los entrenamientos, el director deportivo, las juntas de directivos y los partidos. Pero las tramas personales enganchan y hasta los que no sean seguidores del denominado deporte rey caerán rendidos ante sus personajes y la trama.

 

La serie comienza cuando el actual entrenador del Varg IL, equipo recién ascendido a la primera división de la liga Noruega, queda incapacitado para seguir con su trabajo. A falta de trece días para que dé inicio el campeonato, el director deportivo del equipo Espen Eide (Morten Svartveit) tiene que encontrar un sustituto.

Lo más fácil y popular entre los aficionados sería ascender al segundo entrenador, a pesar de que siga siendo jugador del equipo, y es cuando conocemos a la estrella del equipo y una vieja gloria que ha pasado por varias de las mejores ligas europeas: Michael Ellingsen, al que interpreta nada más y nada menos que John Carew. Muchos habrán reconocido el nombre y no se equivocan, se trata del ex futbolista que pasó por el Valencia Club de Fútbol.

Michael está más que decidido a ser quien dirija el equipo y parece que no hay nada más que hablar hasta que Espen conoce a Helena Mikkelsen, y la historia del equipo y la localidad no volverá a ser la misma. La forma en la que conocemos a la protagonista de la serie ya nos muestra su temperamento desde el minuto uno, y es que Ane Dahl Torp no se corta a la hora de darle carácter y realismo a su personaje.

En un programa deportivo donde los periodistas se dedican un buen rato a hablar del mundial de Rusia, le dan apenas dos minutos a Helena y el mérito de que su equipo de fútbol femenino esté logrando grandes éxitos. Helena quiere dar su opinión de cómo hay que motivar a los jugadores, pero los “expertos” la acallan, y sueltan perlas tipo “el fútbol solo es un hobby para las chicas”.

 

Espen ve la pasión que tiene Helena por el fútbol, se nota que tiene una experiencia de la que Michael carece y hace lo mejor para el equipo: contratar a quien está mejor capacitado para el puesto. Es lo que cualquier persona sensata haría, ¿no? Pero claro, estamos hablando de fútbol masculino, de la primera división y de una mujer como entrenadora por lo que los problemas no tardan en llegar. Entre amenazas de los patrocinadores a dejar de dar dinero al equipo, a que los jugadores no tomen en serio a su nueva jefa y como no, los hinchas del equipo que incluso llegarán al acoso para hacer que se vaya.

Helena no teme a nada de eso, ya sabía dónde se estaba metiendo en cuanto decidió firmar por el puesto, pero entrenar al Varg implica mudarse a pequeño pueblo donde las amenazas hacia ella son constantes. El primer paso para demostrar que merece el puesto, porque aquí lo que se está juzgando es si una mujer vale para ser entrenadora, es ganarse a los jugadores.

Veremos el comportamiento paternalista por parte de Espen, quien se ofrece a hablar con ellos, así como la negativa de Helena porque debe ser ella la que se gane su respeto. No es una misión fácil pero, poco a poco, irá demostrando a todo el entorno que no está ahí por un capricho, que sabe de fútbol y es una gran profesional. Eso no quita para que pueda haber otras disputas en lo referente a lo deportivo, y es interesante verlas cuando Helena como entrenadora tiene que hacer frente a los típicos enfrentamientos con otros entrenadores, jugadores o árbitros.

 

Si bien el inicio de la serie recalca mucho que tanto prensa como aficionados pasan del deporte femenino y no se le concede apenas importancia, el hecho de que la entrenadora sea una mujer no será el punto central durante el resto de la temporada. Conoceremos a los jugadores, sus familias, sus problemas, además del club y su situación.

Como ya sabemos, los halagos y las críticas a los entrenadores dependen del número de victorias y derrotas, y en “Heimebane” eso no va a ser distinto. Los hinchas quieren a gente comprometida con el club, tanto entre los jugadores como con su entrenadora y nos sorprenderemos cuando más de una vez critiquen a Helena no por ser mujer, sino por ser de otra región y no “una de ellos” ya que ni siquiera conoce la historia del club ni sus logros del pasado.

Aparte de Michael que tendrá que tragarse su orgullo y ver como pierde su puesto de entrenador, otra figura que destaca mucho es la de Adrian (Axel Boyum). Se trata de un joven futbolista, una gran promesa que llegó a fichar por el Ajax pero algo pasó que hizo que abandonara el equipo. Adrian arrastra sus propios fantasmas pero Helena ve en él un jugador necesario para el equipo, mutuamente se darán alas para ir haciéndose su hueco en el Varg. También hay que tener en cuenta a Camilla, hija de Helena, y que otorga otro punto de vista a lo que le sucede a su madre.

 

Como no podía ser de otra forma, en un club no solo prima lo deportivo sino también otros intereses como el económico, que sin duda es el más destacado. Son los patrocinadores los que tienen más problemas en aceptar a Helena, los que están esperando la más mínima oportunidad para tener una excusa por la que echarla, y será Espen quien tendrá que dar la cara una y otra vez para defenderla porque confía en ella, en su proyecto, sabe que está logrando algo y no es el único que se irá dando cuenta.

No puedo entrar en más detalles sin hacer spoiler de lo que va pasando según pasan los episodios, pero puedo prometeros momentos inolvidables tanto a la hora de hacer que nos replanteemos algunas conductas y pensamientos, como en lo deportivo: el episodio de la tanda de penaltis es de lo mejorcito que veremos en televisión en este año, es imposible verlo sin ponerse nervioso, sufrir y a la vez disfrutar tanto con la trama.

Si además sois futboleros, os haréis del Varg y gritaréis cada gol como si os fuera la vida en ello (yo lo hice). Porque el deporte, sea cual sea, se vive, forma parte de nuestras vidas y es muy difícil explicar en pocas palabras lo que puede producir en una persona, pero “Heimebane” no necesita palabras: una sonrisa o un gesto de Helena, Espen, Michael, Adrian o cualquiera de los otros personajes lo transmite mucho mejor.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.