Hawaii Five-0 8×17: The Fire Blazed Up, Then Only Ashes Were Left

Hawaii Five-0 8x17: The Fire Blazed Up, Then Only Ashes Were Left

Hawaii Five-0 8x17: The Fire Blazed Up, Then Only Ashes Were Left

Series: Hawaii Five-0

3.5 Stars

Summary

Cuando Adam avisa al equipo de la posibilidad de un ataque en la isla con armas químicas, el cinco cero se pondrá manos a la obra para detener a los sospechosos antes de que sea tarde.

Coder Credit

Adam continúa ganando protagonismo en la serie y esta vez se unirá al equipo en un caso en el que trabajan contrarreloj para evitar una gran catástrofe. Estamos ante un episodio entretenido y que no decepciona pero tras varios capítulos distintos echamos de menos la dinámica habitual en la unidad, y sobre todo más minutos de Steve y Danny.

Todo comienza con mucha adrenalina, viendo a un par de figuras encapuchadas irrumpiendo en una planta química para robar unas tanques de cloro gaseoso, la sorpresa nos la llevamos cuando los ladrones huyen, se quitan las máscaras y descubrimos que son Adam y Jessie. El motivo es que Hideki utiliza esa sustancia para sus negocios de producción de metanfetamina y Adam ha decidido ayudar a su confidente a robar los tanques.

Pero al proseguir con su investigación descubre que uno de los hombres de Hideki ha robado dos de los tanques y su finalidad podría ser la de crear un arma química, momento en el que el cinco cero debe entrar en acción. Mientras tanto hemos podido ver a todo el equipo realizar un simulacro de ataque nuclear, en una escena bastante divertida donde Danny acaba convenciendo a todos que es una tontería que se oculten si los atacan con un misil porque fuera será imposible vivir y para estar encerrados todos juntos mejor morir rápido.

Adam se queda muy afectado por todo lo que ocurre

En una operación con la policía clausuran el laboratorio e interrogan a los detenidos hasta obtener la dirección donde dejaron los dos tanques desaparecidos. En la casa encuentran una furgoneta cerrada desde fuera y con un hombre gravemente intoxicado por el gas. La investigación da un gran giro cuando descubren que los supuestos terroristas son un grupo de hombres normales con familiares que han sido diagnosticados de cáncer y buscan vengarse de una empresa de pesticidas a la que consideran la culpable de todo.

Tras hablar con Odell, que ha vuelto a ejercer la abogacía y casualmente es el representante de los sospechosos, identifican al objetivo y corren a impedir una muerte masiva en las oficinas de la empresa. Por otro lado vemos que los “terroristas” comienzan a replantearse si están haciendo lo correcto, dos de ellos deciden echarse atrás mientras que el tercero decide proseguir y atacar al directivo sobre el que pesa toda la responsabilidad.

Steve y Adam logran llegar a tiempo de evitar que haya alguna muerte y el tipo acaba esposado. Una cosa que me ha gustado mucho de Steve es que no haya disparado en cuanto ha podido, sino que haya razonado con el hombre sabiendo que no es una mala persona y solo busca justicia para su familia.

Todo esto sirve como crítica a las empresas poderosas que hacen daño a personas sin recursos para poder enfrentarse a ellos en un tribunal, inocentes que acaban enfermando y con unas facturas médicas difíciles de asumir mientras que los responsables no obtienen castigo alguno. Steve acaba hablando con la gobernadora que le promete abrir una investigación para ver si la empresa tiene algo que ver con todos esos casos de cáncer.

Un viejo conocido les da la información vital para resolver el caso

Por último nos queda un encuentro final entre Adam y Jessie, el hombre está empezando a desconfiar de su confidente, sobre todo al descubrir que detuvo la grabación del micro que siempre lleva puesto durante unos diez minutos en los que estaba con Hideki. ¿El motivo? Se ha acabado envolviendo sentimentalmente con su objetivo y ahora Adam ya no sabe si puede seguir adelante con esto o no.

Las cosas se complican para él, y yo solo puedo pensar en lo mucho que cambiaría todo si Kono estuviera aquí para repartir unas cuantas patadas y arreglar las cosas.

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Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.

About Helena Rubio

Empecé en el mundo de las series acompañando a Mulder y Scully en Expediente X, luego seguí con Friends, CSI y otras cuantas, pero con Lost terminé de perderme. Cada año juro que no me engancharé a más series pero fracaso estrepitosamente, y mientras tanto hago malabares con los estudios.