Game of Thrones 8×04: The Last of the Starks

Game of Thrones 8x04: The Last of the Starks

Game of Thrones 8x04: The Last of the Starks

Series: Game of Thrones

4.5 Stars

Summary

Las intrigas palaciegas vuelven a los pasillos de los castillos con la revelación del secreto de Jon. Daenerys sufre una dura derrota.

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Después del ritmo vertiginoso del último episodio, toca hacer recuento de bajas, saborear la victoria, honrar a los muertos y celebrar la vida. Se ha acabado una guerra pero se avecina otra igual de importante y quizás más peligrosa. El Juego de Tronos llega a su recta final y el tablero está al rojo vivo.

A diferencia del último episodio, la serie recupera su tono calmado, cerrando historias en el Norte. Algunos de los personajes parecen haberse despedido de la audiencia para siempre. El fin del Rey de la Noche supone el fin del camino para muchos de los aliados de Jon y los Stark. Los señores del Norte recogen a sus gentes y buscan refugio en sus castillos, buscando el merecido descanso del guerrero y ansiando que la próxima batalla tarde en llegar. Mientras, el Pueblo Libre ansía volver al Norte, a su hogar, lejos del caos del Sur donde la gente conspira en cada esquina y oculta secretos que bien valen reinos.

Pero antes de las despedidas, aún queda tiempo para una última celebración donde corre el vino y las mujeres. Una pequeña tregua para nuestros protagonistas en donde se erige un nuevo Señor. La valentía de Gendry se ve recompensada con un título. Se acabó eso de ser bastardo y llevar un apellido sin gracia. La magnánima Dany decide congraciarse con el muchacho y convertirle en Señor de Bastión de Tormentas. Cómo si con ese gesto lograra congraciarse con el Norte y con su gente. A Sansa desde luego no la compra.

La alegría de Gendry le da alas para correr detrás de Arya. La busca por todo el castillo pero la joven Stark se esconde del mundo. La heroína de Winterfell se oculta y celebra la victoria a su propio modo: entrenando con el arco. Cuando Gendry por fin la encuentra no puede ocultar su alegría. La besa, le cuenta las buenas nuevas, le declara su amor y se arrodilla para pedir su mano en matrimonio y convertirla en Señora de su castillo. Arya se alegra por él. Le besa tiernamente y le asegura que será un buen señor para su gente pero que a su lado tendrá que estar otra mujer. Ella nunca quiso ser señora de nada, no es su lugar, no va con ella. La cara que se le queda a Gendry casi nos parte el corazón pero... por otro lado, ¿qué ha hecho este muchacho para merecer a Arya? Si ni siquiera la conoce. Lo peor que podría pasarle es tener que quedarse tras los muros de un castillo cumpliendo con el papel irrelevante de la señora de la casa. Arya es mucho más que eso, es una asesina, una heroína, una soldado, una mente estratega como pocas... El castillo se le queda corto.

Mientras tanto, Jaime, Tyrion, Brienne y Podrick juegan a un extraño juego en el que el perdedor acaba bebiéndose hasta el agua de los floreros. El juego termina siendo toda una revelación haciendo que Brienne y Jaime por fin dejen sus inhibiciones a un lado y se atrevan a enfrentar sus sentimientos. El alcohol es la excusa que lleva a Jaime a la alcoba de Brienne y el excesivo calor de la habitación el culpable de que terminen despojándose de sus ropas. Al final terminan sucumbiendo al deseo, al alcohol y a esos extraños sentimientos que han estado enterrando desde quién sabe cuándo, para alegría de muchos fans. Que esto huela a fan service es una falacia producto de las malas lenguas.

La que no parece estar de celebración es Daenerys. La verdad sobre Jon ha abierto una brecha entre los amantes. A pesar de lo mucho que jure y perjure que no quiere tener nada que ver con el Trono de Hierro, su verdadera identidad y su derecho legítimo a la corona hacen que Daenerys termine exigiéndole a Jon que su verdadera identidad sea un secreto. Para que no haya dudas. La gente ama a Jon. Arrastra multitudes. Su sentido del honor, su pragmatismo, su sacrificio y su cabeza templada hacen de él un líder nato, por mucho que él reniegue de sus muchos títulos. Si a eso le añadimos un verdadero derecho legítimo al trono... El reinado de Daenerys hace aguas.

Y la Madre de Dragones lo sabe. De pronto le entra la prisa. Sus dragones aún no están recuperados del todo. Sus huestes ha sido diezmadas. Y hay tantos heridos que es difícil saber con cuántos soldados podrán contar para su cruzada contra Cersei. Desoyendo los sabios consejos de los que la rodean, decide emprender la marcha hacia el sur. Lo hará por mar. Jon hará lo propio con sus hombres por tierra. Pero Daenerys parece haber abandonado la idea de no hacer daño al pueblo al que pretende gobernar. Está dispuesta a quemar todo King´s Landing si con eso logra derrocar a Cersei. En su obcecación por acabar con los tiranos, sin saberlo, va camino de convertirse en uno.

Antes de partir, Arya le dice a Jon que tienen que hablar. Todos los hermanos Stark se reúnen junto al árbol de la familia. Arya le hace ver a su hermano que tiene motivos para no confiar en Daenerys y le recuerda, una vez más, que su lealtad debe estar con su familia. Jon mira a Bran y éste le responde "Es tu decisión". Finalmente, Jon le pide a Bran que le cuente a sus hermanas la verdad sobre su identidad y sobre él mismo.

Curiosamente, Jaime decide quedarse en Winterfell junto a Brienne. Antes de partir, los hermanos Lannister celebran que Jaime es, por fin, feliz y que parece haber encontrado su sitio. Pero su fiesta privada se ve interrumpida por Bronn. El mercenario ha dado con los hermanos, tal y como quería Cersei. Está harto de que Cersei le de largas con su señorío en Riverrun y su lealtad, nuevamente, esta a disposición del mejor postor. Les hace una oferta a los hermanos. Si le ofrecen algo mejor les dejará vivir. Tyrion le tienta con Highgarden y Bronn acepta el trato. Se marcha como una sombra prometiendo cobrarse su deuda cuando acabe la guerra contra Cersei.

A Tyrion aún le queda una última despedida antes de poner rumbo al sur. En los muros de Winterfell, se reúne con Sansa a la que pide, por última vez, que trate de forjar una buena relación con Daenerys. Una vez que Dany se siente en el trono la alianza con el Norte será importante y vista la relación entre Jon y Daenerys todo hace apuntar que Sansa será la que dirija con mano de hierro el Norte en ausencia de su hermano. Pero Sansa no se fía de Daenerys. No hay nada en ella que le haga creer que será una buena reina. Tyrion ataca diciendo que es la mejor opción que tiene. "¿Y si hay alguien más, alguien mejor?", pregunta Sansa desvelándole así el gran secreto que desequilibrará el Juego de Tronos.

Con esta nueva información en manos de Tyrion se ponen en marcha los engranajes del Juego de Tronos que siempre hemos querido y que nos ha hecho soltar más de un "oyoyoyoy" involuntario. Vuelven las intrigas, las conversaciones casi entre susurros, y los juegos de poder que se deciden a espaldas de los supuestos líderes. Y, como no podía ser de otra forma, viene de la mano de Tyrion y Varys. Este nuevo giro da alas a La Araña que hace tiempo que viene observando que, tal vez, la locura que sufría el viejo Aerys Targaryen sea un mal familiar, causado probablemente por la endogamia. La identidad de Jon abre un nuevo escenario en Westeros y Varys parece dispuesto a explorarlo.

Mientras Tyrion propone una idea salomónica por medio del matrimonio, Varys torpedea la propuesta con la idea de que el código moral norteño de Jon hace que esa idea sea una quimera. ¡¿Cómo va a casarse Jon con su tía?! Claro, que como bien dice Tyrion, aún tienen que ganar esta guerra. Quién sabe "Puede matarnos Cersei a todos. Resolvería nuestros problemas", señala Tyrion.

La flota Targaryen llega a King´s Landing. Daenerys otea el horizonte a lomos de Drogon creyéndose invencible y viéndose vencedora. ¡Ay, qué poco le dura la ilusión! De la nada aparece Euron Greyjoy y su flota armados con potentes ballestas matadragones que acaban hiriendo de muerte a Rhaeghar. El cuerpo del dragón cae al mar ante los atónitos ojos de su madre. El haber acabado con un dragón da alas a Euron que se arma de valor para dirigir toda la potencia de sus armas contra los barcos de Daenerys. En poco tiempo termina hundiendo los barcos de su enemiga que acaban naufragando. Una dura derrota antes de empezar la guerra.

Los supervivientes llegan a la playa de Dragonstone como pueden. Greyworm se da cuenta de que Misandei ha desaparecido. El porqué iba la joven en un barco de guerra es algo que se me escapa. Hace tiempo que sus consejos dejaron de resultar útiles para Daenerys en esta tierra extraña por lo que no tiene ningún sentido que un personaje como el suyo, sin conexiones políticas que le permitan entrar en el juego de la intriga y sin una sola dote para la batalla, esté acompañando a un ejército. Pronto se descubre el destino de la joven. La pobre ha terminado como un peón más en manos de Cersei. Un peón que está dispuesta a sacrificar si con eso lograr tener una ventaja contra Daenerys.

Esta sorpresa hace que nuestros dos conspiradores favoritos vuelvan a reunirse entre las sombras. El duro golpe sufrido horas antes no hace sino evidenciar las carencias que tiene Daenerys en cuanto a liderazgo. Varys vuelve a replantear un cambio de lealtades en beneficio de Jon. "Es templado, medido, es un hombre, lo cual atrae más a los señores de Poniente, cuyo apoyo necesitaremos", dice Varys. "Joffrey también era un hombre. No creo que una verga cualifique mucho, creo que coincidís", le suelta malévolamente Tyrion. "Y es el heredero al trono. Sí, porque es un hombre. Las vergas importan, me temo" y es que no nos olvidemos que en Westeros las leyes siguen siendo un producto del hombre, por mucho que sus mujeres se hayan empeñado en demostrar lo contrario.

Tyrion insiste en la idea del matrimonio y el reinado conjunto pero Vary está por la labor de deshacerse de Daenerys. Es peligrosa. Cada día que pasa su carácter es más envenenado y retorcido. Las ansías por cumplir el destino que cree que tiene marcado hacen que no escuche ni oiga. Su obcecación la hace temeraria y peligrosa. Juega con la idea de liberar a los hombres de los tiranos al tiempo que está dispuesta a acabar con la vida de su pueblo y de su gente si con ello llega a sentar sus posaderas en el Trono de Hierro.

Mientras tanto, Cersei abre las puertas de la Fortaleza Roja. Deja entrar al pueblo que busca refugio entre sus muros. Lo que su pueblo no sabe es que su decisión no es ni mucho menos altruista. Sin saberlo se están convirtiendo en un muro más en la defensa de Cersei. Tal vez Daenerys esté dispuesta a quemar todo King´s Landing, pero a Cersei no le importará cuántos hayan de morir si con eso logra detener a su enemiga.

La noticia de la derrota de Daenerys ha llegado deprisa al Norte. Brienne le cuenta lo sucedido a Jaime y, esa noche, el Matarreyes toma una decisión. En su camino para la redención absoluta queda un último obstáculo. El más duro de todos. Para demostrarse a sí mismo que es un buen hombre tendrá que superar una última prueba. Una prueba que le llevará lejos de Brienne y de vuelta al sur, a Cersei. Las lágrimas de Brienne suplicándole que se quede con ella son desgarradoras. Pero, seamos sinceros, Jaime no sería merecedor de su amor si no estuviera dispuesto a morir matando a su último fantasma: su hermana.

El episodio termina en las puertas de King´s Landing en una especie de negociación que bien parece un chiste. El ejército de Daenerys ha reducido drásticamente su número y se apiñan en torno a su reina. Mientras, Tyrion avanza hasta las puertas de la ciudad mientras Cersei observa desde sus muros con una sonrisa torcida en la boca. Sabe que ha herido de muerte a Daenerys y que solo le falta darle el golpe final. Tyrion trata de razonar con Qyburn, al ver que es inútil, decide dirigirse a su hermana para tratar de parar un baño de sangre. Le pide que abdique por el bien de su hijo no nato, al que por cierto ha hecho pasar oficialmente por hijo de Euron en una última jugada magistral de manipulación política. La respuesta de Cersei es la decapitación de Misandei. La guerra ha comenzado.

Quedan dos semanas para el final de una historia que en este episodio ha tomado tintes telenovelescos por momentos. Menos mal que siempre podemos contar con Varys y Tyrion para volver a tener el saborcillo de la intriga maliciosa. Ahora más que nunca la lucha por el trono está más abierta que nunca. ¿Quién acabará sentado en el dichoso trono? 

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal