Fosse/Verdon, y todo es jazz

Fosse/Verdon

Fosse/Verdon

4.5 Stars

Summary

Viaje a través de la vida de los grandes de Broadway, el director y coreógrafo Bob Fosse (Sam Rockwell) y la bailarina y actriz Gwen Verdon (Michelle Williams).

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La palabra que mejor podría definir la relación que unió a Bob Fosse (Sam Rockwell) y Gwen Verdon (Michelle Williams) a lo largo de sus vidas es simbiosis.

Hubo amor, hubo sexo, hubo matrimonio, y todas ellas se diluyeron o esfumaron. Lo que quedó para siempre era el respeto mutuo y la fascinante manera en que se complementaban el uno al otro artísticamente. Una relación que hoy en día se tildaría de tóxica, pero que en la miniserie se explora con ternura y con crudeza dejándonos ver todos lo matices de la manera más honesta.

Pero, cabe destacar que la mayor labor que ha hecho "Fosse/Verdon" como miniserie es reivindicar la figura de Gwen Verdon más allá de ser esposa de, o bailarina reconocida de Broadway. Era una de las grandes estrellas de su tiempo, probablemente la mejor bailarina de los años 50 y 60, tanto es así que se llegaban a referir a Bob Fosse como el señor Verdon. Lástima que el paso del tiempo haya sido injusto con ella y su nombre no sea tan conocido como el de Fosse años después en todo el mundo. La serie y la gran Michelle Williams rinden honor a Verdon y la muestran en todo su esplendor y con todas sus aristas. Era más que bailarina y más que esposa perfecta, era una artista de los pies a la cabeza además de una excelente productora con un ojo que ayudó a mejorar las obras de su marido incluso años después de que se separaran.

Compromiso

Cuando Bob Fosse conoció a Gwen Verdon, un poco por compromiso y con cierto recelo pues ella era una actriz y bailarina en la cumbre a la que un director principiante (aunque con extensa carrera como bailarín y coreógrafo) pide que haga un casting para un papel que ya era suyo.

La química que surge entre ambos es brutal y el resto es historia. Ella se descubre queriendo impresionarle y él se sorprende sintiéndose impresionado. El respeto mutuo que sienten a partir de entonces les acompañará toda la vida. El hilo que les une va más allá de su hija Nicole, se llama vocación. Compromiso. Con una carrera que aman más que a sus vidas y que solamente ellos pueden entender que se anteponga siempre a todo lo demás.

Un compromiso que te lleva a cruzar el país para encontrar el disfraz perfecto de mono en una película en la que ni siquiera participas. En perseguir durante quince años los derechos de una obra con la que sueñas y saber exigir que se lleve a cabo más allá de cualquier situación personal. En seguir unida toda tu vida profesional con el hombre que te engañó mientras comprabas ese disfraz y tantas veces más.

Es más difícil para ellas

Para nosotras. Si la sociedad patriarcal en la que vivimos otorga un privilegio innato e intangible al hombre sobre la mujer, es todavía más cruel en el mundo del espectáculo. Como decíamos al principio, era Gwen Verdon la gran estrella cuando conoció a Fosse, y es hoy en día el nombre de él el que nos suena. Es él el que ganó un Oscar y fue nominado a otros tantos premios. El que lidera el título.

La serie muestra con acierto la crueldad que supone el paso del tiempo para los artistas, tanto ellos como ellas. Y cómo las consecuencias son diferentes para ambos.

Bob Fosse se quedó calvo prematuramente, algo que le acomplejaba terriblemente. Y su carrera como bailarín no resultó como él había deseado, así que encauzó su carrera hacia la dirección y la coreografía. Su carrera fue en ascenso con el paso de los años y su prestigio y responsabilidad mayores. En el caso de Verdon fue todo lo contrario.

Prácticamente desde niña empezó a destacar como bailarina, su madre la apuntó a clases de baile y empezó a ganar concursos. Al igual que Fosse, fue una niña precoz. Era el reclamo de taquilla en los años 50 y 60, ganó varios premios Tony y poco a poco empezaron a fallar los papeles. De ser cabeza de cartel a actriz secundaria en un papel de madre en un pis pas.

La cultura de la violación también es mostrada en un episodio que comparten en su adolescencia Bob y Gwen. Y también ahí se ve como es diferente para hombres y mujeres y lo terrible que es no ser consciente de lo que te ha ocurrido porque la sociedad no lo ve de ese modo. Bob Fosse demostró su talento para el baile desde bien jovencito, y unos padres despreocupados y ambiciosos les importaba un bledo que su hijo trabajara en burdeles y lugares inapropiados con tal de que trajese dinero a casa. Rodeado de mujeres mayores y de mala vida, vive un episodio en su juventud en que dos mujeres mayores le desvirgan. El hecho de que fuera un niño de 14 años y que le forzaran a ello no se cuestiona en ningún momento: era el chico más afortunado del mundo, y así lo relata él, como su "curiosa" pérdida de virginidad.

En el caso de Gwen, fue un amigo de la familia el que abusa de ella dejándola embarazada. La crueldad es doble cuando le obligan a casarse con él y a tener el bebé. Ella termina por marcharse y dejar a su bebé con sus abuelos. Las vidas de ambos viven marcadas por un inicio en la sexualidad traumático, lo que terminan canalizando de diferentes maneras.

"Fosse/Verdon" es un poco la "Feud:Bette and Joan" de este año, una aproximación a la mujer de mediana edad en la industria del espectáculo y la frustración como eje. También tiene pinta de seguir un camino similar en la carrera de premios. Aclamada por la crítica y por el público, aunque sin ser líder de audiencia o trending topic, acumulará nominaciones pero injustamente se quedará sin premios. Es una lástima que coincida en año con una cosecha de miniseries tan brillante: Chernobyl, When they see us, The Act, Heridas abiertas... especialmente doloroso será el caso de Michelle Williams, cuya apabullante interpretación de Gwen Verdon va más allá de que cante y baile estupendamente, es la manera teatral de gestualizar, de adoptar los gestos de ella y sobre todo: la voz.

El ejercicio vocal que realiza a lo largo de la serie es impresionante. Exhaustivo y sutil, y solamente apreciable en versión original. La cadencia de su voz en el paso del tiempo, el episodio en que pierde la voz debido a unos nódulos, su manera de cantar... en fin, esperemos que esta serie sirva para reconocer el talento de una de las mejores actrices de su generación y la más infravalorada.

El reparto

Sam Rockwell también brilla como Fosse, el reciente ganador a un Oscar por su papel en "Tres anuncios en las afueras" arrastra la voz y habla siempre con un cigarro en la comisura, va adquiriendo complejidad conforme pasan los episodios, y de mérito es su esfuerzo como bailarín (aunque le doblaran en algunas escenas).

El reparto de la serie es espectacular, a los nombres mencionados hay que sumar el de Margaret Qualley, que se encuentra en su gran año, la actriz y modelo conocida por "The Leftovers" estrenará en verano película con Tarantino pues es una de las chicas de "Once upon a time...in Hollywood". Su trabajo como Ann Reiking es asombroso, tanto por su parecido físico como también vocal, una vez más. Norbert Leo Butz, reconocido actor de Broadway interpreta a Paddy, el guionista y mejor amigo de Bob. En el círculo de Fosse y Verdon se movían artistas y creadores, entre ellos eran grandes amigos del matrimonio Neil y Joan Simon. Todo un lujazo ver sus cenas y reuniones en la casa de la playa, para los aficionados al teatro, el cine o los musicales es una auténtica gloria.

Precisamente en la casa de la playa uno de esos veranos se gesta el que será el annus horribilis de Bob Fosse y probablemente su año más importante a nivel profesional. No en vano es el período que se recrea en su película "All that jazz", autobiografía ficcionada en la que le interpretaba Roy Schneider y Lin Manuel-Miranda interpreta en forma de cameo en el último capítulo de la miniserie. Era el año en que dirigió el montaje de "Chicago" en Broadway con Gwen Verdon a la cabeza y dirigió la película "Lenny", sobre el cómico Lenny Bruce con Dustin Hoffman como protagonista.

Una vida de excesos y llena de estrés acaban por estallar. De hospital en hospital y de ataque en ataque, no hacen que cambie sus hábitos en lo más mínimo. Ni en lo personal, ni en lo profesional. Todo hasta llegar a un final en el que Bob Fosse llega a su final, con las botas puestas.

Y nosotros nos hemos puesto las botas al ver esta magnífica serie.

     
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

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Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.