“Emerald City”, el nuevo y particular Oz de Tarsem Singh

Emerald City

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Series: Emerald City

4 Stars

Summary

Dorothy llega a Oz creando bastante caos y tendrá que intentar regresar a Kansas sin morir en el intento.

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“Emerald City” llevaba preparándose desde 2014, cuando NBC encargó por primera vez los diez episodios de la primera temporada. Sin embargo, el proyecto se canceló para más tarde recuperarse otra vez en 2015 y tras varios retrasos en enero de 2017 vio por fin la luz en la misma cadena.

Cosmopolitan ha ido emitiendo los capítulos de esta singular serie con tan sólo una semana de retraso y el camino ha llegado a su fin estos días. Es tarea ahora de NBC decidir si da una segunda temporada o no a “Emerald City”, aunque todas las apuestas la dan por perdida. Quizás el problema de la poca audiencia se deba al horario y día elegido para emitirla (los viernes en Estados Unidos es el día con peor datos de audiencia en general) pero posiblemente la culpa haya sido la elección de la cadena en sí.

El Mago de Oz y su guardia personal

Un proyecto de este tipo, con únicamente diez episodios, mucha fantasía y con el riesgo añadido de estar adaptando una historia conocida por todos, simplemente no encaja en la parrilla de la NBC, como tampoco lo hizo nunca realmente la genial “Hannibal” que nos dejó demasiado pronto. Pero no he venido a hablar de su más que posible cancelación (que me dolerá, ya le empiezo a rogar a Netflix o a una cadena por cable más adecuada que la resucite), sino de lo mucho que me ha sorprendido y me ha enganchado semana tras semana. Habrá spoilers a partir de cierto punto, pero os avisaré para que paréis de leer si no la habéis visto todavía y pretendéis hacerlo.

Lo primero que quiero destacar es el hecho de que el director de todos los episodios sea la misma persona. Cuando Shaun Cassidy, el productor ejecutivo de la serie, contactó con Tarsem Singh, pretendían convencerlo de que dirigiera el primer capítulo. Sin embargo, Singh se involucró tanto en el proyecto que insistió en querer dirigirlos todos. De hecho, comenta que en realidad, considera la serie como una película de diez horas. Singh ha dirigido cintas visualmente espectaculares (“The Fall” o “Mirror Mirror” son perfectas en ese sentido, opinemos lo que opinemos sobre el resto) y “Emerald City” no decepciona en el aspecto cinematográfico.

Rodada en espacios naturales en Croacia, Hungría y España, no muchas series pueden presumir de haber tenido de fondo paisajes como los de esta serie. El Park Güell de Barcelona es totalmente reconocible y da forma a la Ciudad Esmeralda, mientras que el Real Alcázar de Sevilla hace también su aparición como la “sede” de la Bruja del Este. Se agradece que, después de otras series de corte fantástico como “Once Upon a Time” que tiran del croma más de lo necesario, se haya tomado la (cara) decisión de rodar en espacios tan emblemáticos como estos. El resultado es espectacular para una serie de una cadena generalista y el CGI se utiliza lo menos posible. Aquí podéis ver más localizaciones y comparar fotogramas de la serie con los paisajes de Almería, Granada o Málaga, entre otros.

Las máscaras de Lady Ev son a cada cual mejor

Si los paisajes y edificios que vemos nos dejan sin aliento, el diseño de vestuario no se queda atrás. Cada una de las tres Brujas cardinales (West, East y Glinda) tiene un estilo muy característico y que define su personalidad, o por lo menos, la imagen que quieren transmitir al mundo. West suele vestir con tonos oscuros, e incluso en una ocasión se viste de verde, sin duda un guiño al tono verdoso de su piel en los libros, East, por el contrario, con un rojo arrebatador que destaca sobre todo, mientras que Glinda se ciñe al blanco gélido y misterioso.

Pero sin duda lo que sobresale por encima del resto en este sentido, son las máscaras con las que la enigmática Lady Ev cubre su cara. No hay episodio en el que la princesa no saque de su armario una nueva máscara, a cada cual más intrincada y delicada. Hasta el final de la temporada no entendemos por qué cubre su rostro, pero sin duda, una buena parte del tiempo me la he pasado admirando las filigranas que tapaban su cara.

Lo más importante en las adaptaciones es, en mi opinión, dar en la clave con los personajes. Llevar a la pequeña pantalla protagonistas tan dispares como una niña de Kansas, un león, un hombre de hojalata y un espantapájaros sin que resulte ridículo o irreal (dentro de la irrealidad en la que estamos, pues hablamos de magia y de viajes a otras tierras a través de un tornado) era una tarea, a priori, difícil.

Tres de las brujas cardinales de Oz

Sin embargo, uno de los grandes aciertos a mi parecer ha sido la “actualización” de los protagonistas, en un reparto muy diverso en el que no desentona ninguno.

A partir de aquí habrá spoilers de toda la serie así que os recomiendo que no sigáis leyendo si no la habéis visto. Podéis leer lo que se comentó en la presentación de la serie en la Comic Con de Nueva York aquí o nuestro análisis de los dos primeros episodios en este otro enlace y decidir si queréis darle una oportunidad.

Empezando por Dorothy, que no es una niña, sino una joven latina (Adria Arjona) que fue adoptada y que siente curiosidad y necesita saber más sobre su procedencia. Además, Toto ni siquiera es su perro y lejos de ser el perro canijo de los libros, es un pastor alemán. Si por algo se caracteriza la protagonista, es porque su objetivo durante todos los capítulos no cambia: quiere volver a su casa en Kansas, donde ha dejado a su verdadera madre, Karen, y conocerla más en profundidad, pues justo cuando por fin se decide a saber más sobre su pasado y va a visitarla, un tornado llega y la deja atrapada en Oz.

Durante todos los episodios vemos cómo Dorothy va viajando a lo largo de Oz y encontrándose con diferentes personajes, y aunque conecta con algunos (Lucas y Sylvie) de manera profunda, no deja que sus sentimientos por volver a casa se disuelvan. Dorothy no tiene ese afán que tienen algunos héroes de querer salvar a todos a su alrededor, y ese toque de egoísmo la convierte en un personaje quizá difícil de entender, pero muy real: ¿qué haríamos nosotros si de repente acabásemos en mitad de un país que no conocemos, con magia y gente muy rara por doquier?

Dorothy no se detendrá ante nada

Aunque es cierto que Dorothy quiere volver a Kansas, no por ello se despreocupa de lo que está pasando en Oz, es más, al final parece la única que quiere evitar una guerra en la que perderán la vida muchas jóvenes brujas. La relación entre ella y el Mago de Oz es la de aliados forzados, y una de las preguntas (¿sin resolver?) sobre la chica es ¿es o no es una bruja? El mantra que se repite a lo largo de los capítulos de Sólo una bruja puede matar a otra bruja nos deja con la duda de si East murió porque Dorothy es una bruja o porque aunque engañada por Dorothy, la misma bruja fue la que apretó el gatillo de la pistola que acabó con su vida (por cierto, me habría gustado disfrutar un poco más de Florence Kasumba, pues su interpretación de East era increíble, pero si algo no cambia en esta versión, es que la bruja muere por culpa de Dorothy).

Me inclinaría por pensar que fue por la segunda razón, pues tras muchas idas y venidas, nos enteramos de que Karen no era la madre de Dorothy, sino su amiga Jane Andrews. Si los padres de Dorothy provienen ambos de nuestro mundo… ¿sería posible que Dorothy fuera una bruja? Además está el tema de los guantes mágicos que “hereda” de East. Muchos de los espectadores opinan que el papel de los guantes en la serie es similar al de los zapatos plateados (rojos en la película) de los libros: cualquiera puede usarlos y son mágicos de por sí, con independencia de quien los use. Es sin duda una teoría interesante, y no estaría mal que hubiesen explicado un poco mejor cómo funcionaban realmente.

Dorothy está ligada durante prácticamente todo el recorrido a la particular versión del Espantapájaros de “Emerald City”: Oliver Jackson-Cohen da vida a Lucas (o Roan que es su verdadero nombre), que empieza siendo el mejor aliado de Dorothy para dar un giro de 180º y convertirse en un hombre roto por la división de su corazón. El giro en el que nos enteramos de que Lucas es en realidad Roan, el marido de Glinda, nos parte en dos y la infame escena en la que el joven intenta estrangular a Dorothy para acabar colgado en una cruz a manos de la chica nos hunde en la miseria.

Lucas acaba igual que como empezó en la serie: crucificado

¿Cómo es posible que en apenas seis episodios acabase enamorada de la pareja que formaban Dorothy y Lucas? La única explicación posible es la increíble química que comparten los actores. No sé cómo se podría salvar esta relación en una posible futura segunda temporada, pero la escena final nos da esperanzas: Lucas (me niego a llamarlo Roan) le hace una visita a Dorothy a Kansas para llevarla de vuelta a Oz. ¿Pero está Dorothy realmente en Kansas?

A mí me quedan muchas dudas con ese final tan onírico y abierto, pues que la tía de Dorothy tenga los dedos manchados de negro, tal y como los tiene de manera perpetua West, nos hace sospechar si Dorothy ha vuelto realmente a Kansas o está en un mundo creado por otra bruja. ¿La bruja del sur a la que nunca vimos? Además, Lucas viene “mandado” por Jane… ¿qué sentido tiene eso? ¿Se conocen siquiera? De verdad que necesito más capítulos.

Si el espantapájaros sin cerebro ha acabado siendo un soldado sin memoria que trabajaba en la guardia del Mago de Oz y espiaba para Glinda porque era su marido… ¿quién es el León cobarde? Hasta los últimos capítulos no tenemos muy claro que sea Eamonn (Mido Hamada), otro soldado a las órdenes del Mago. Pero de hecho, en los primeros episodios, se podía intuir que sería él cuando mata a unos compañeros descuartizándolos y cuando le preguntan, él simplemente responde que los culpables fueron unos leones.

El león y el espantapájaros fueron compañeros anteriormente... podrían habernos contado algo más sobre su amistad

Eamonn no muestra muchos signos de cobardía, pero al final está claro (y por si teníamos dudas, la gigantesca cabeza de león que se enfunda nos lo deja con claridad meridiana): fue él quien mató a los verdaderos reyes de Oz y no tuvo valor para enfrentarse al Mago, al que acabó sirviendo por miedo a lo que pudiera pasarle a su familia. Eamonn ha sido uno de los personajes que menos se ha explorado, pero ha sido al final el que ha sufrido el destino más cruel: Ozma condenó a su mujer e hijos a olvidarlo y de repente se encuentra solo en el mundo y sin nadie a quien servir.

El cuarto personaje del grupo de los originales que tenemos en mente, el Hombre de Hojalata, ha sido una gran sorpresa. A Jack (Gerran Howell) nos lo encontramos por primera vez como amigo de Tip, y pocos podíamos imaginarnos que se convertiría casi literalmente en su homólogo de las páginas de Oz. Su viaje en la historia pasa de ser amigo de Tip, a morir casi a manos de él, y ser recompuesto por Jane, la madre de Dorothy. Con un aspecto muy steampunk, Jack no muere gracias a que Jane le construye un cuerpo de metal y pese a que le cuesta habituarse a él y más o menos consigue reconciliarse con su nuevo cuerpo, todo se tuerce al final cuando descubre que Lady Ev (Stefanie Martini), su ¿amada? ¿señora? ¿amiga?, es en esencia un robot, y de ahí que llevase siempre máscara, para evitar que la gente se diera cuenta de que no envejecía.

Creo poder asegurar que la mayoría esperábamos que Lady Ev tuviera algún tipo de desfiguración en el rostro al principio, para más adelante sospechar que puede que parte de ella fuera como Jack, pero lo que no me esperaba es que Jane la hubiera construido totalmente de arriba abajo. La sorpresa nos la llevamos tanto nosotros como Jack, que se siente traicionado y tiene una crisis de identidad: ¿es humano? ¿son sus sentimientos reales? ¿qué le queda en la vida tras este desengaño? Necesito.más.capítulos.

Jack es el nuevo hombre de hojalata

¿Y qué me decís del Mago de Oz? O Frank, su nombre verdadero. Cuando empieza la serie, no se entienden demasiado las motivaciones del mago para matar a la familia real y hacerse con el poder, más que por lo evidente. Pero en cuanto conocemos su pasado, todo queda claro: el principal villano de la serie es simplemente un hombre herido en su orgullo por unas cuantas mujeres que a su modo de ver, lo menospreciaban (entre ellas, Jane y Karen, pero no nos olvidemos de que en cuanto llega a Oz y piensa que puede mostrar algo de ciencia a los Munchkins para dejarlos boquiabiertos y que lo veneren, llega Nahara y lo ridiculiza con sus poderes mágicos bastante más impresionantes que la ciencia básica que intenta mostrarles).

¿Un hombre blanco, que llega a un país extranjero, expulsa a los legítimos reyes (que para más inri son negros), esconde sus inseguridades con una peluca y un atuendo muy rimbombante y prohíbe la magia porque supera claramente la ciencia que él trae? El mejor villano que se puede tener en estas fechas que vivimos. Vincent D’Onofrio nos hace odiar y despreciar a este personaje que simplemente tiene la oportunidad de llegar a un mundo nuevo y aprovecha para ponerlo patas arriba y aplastar cualquier insubordinación por el mero hecho de sentirse poderoso. Su muerte, a manos de Jane y con un simple disparo estaba casi predestinada.

Si el villano es alguien que podemos encontrar nada más girar la esquina más cercana en cualquier ciudad, sorprende cómo el personaje de Tip sale directamente de las páginas de los libros, que recordemos, se escribieron hace más de un siglo. Tip (Jordan Loughran) no es otro que Ozma, la verdadera heredera de Oz que ha vivido toda su vida escondida y como un chico. Cuando deja de tomar la “medicina” que Mombi le prepara, su cuerpo se transforma en el que la naturaleza le dio y que no quiere: una chica. Durante un largo tiempo lo vemos incómodo en su nueva piel y nos deja frases tan geniales como: “¿Me estáis diciendo que mis únicas opciones como una chica son o ser una monja o una puta?”

Tip no quiere ser una princesa pero tomará la decisión "responsable"

Tip no duda ni un segundo en volver a transformarse en chico en cuanto se hace con los poderes de East y sólo por la insistencia de West y por la responsabilidad de recuperar el legítimo trono que le corresponde, vuelve a convertirse en chica de manera exterior, pero esperemos que en algún momento, el pueblo acepte que su reina es un rey. 

Las tres brujas cardinales también son muy interesantes de conocer. De siempre se ha sabido que Glinda era la bruja buena y West e East las malas, pero la serie ha querido romper con esa tradición, por lo menos con West y Glinda, pues a East no la vemos mucho. Aunque al principio nos presentan a una West (Ana Ularu) que regenta un burdel y le da al polvo de amapola, pronto la entendemos y aceptamos su manera de ser, pues ha acabado adicta a la droga y escondiendo la culpa que siente por la muerte de un montón de brujas cuando se luchó contra la “Beast Forever” en el pasado tras una fachada de cinismo.

Por el contrario, Glinda (una Joely Richardson impecable), que siempre ha sido un icono de pureza y bondad y que en esta versión se encarga de mantener un orfanato, pasa convertirse en un personaje… bastante turbio. Principalmente porque parece que maneja a todos a su alrededor a su antojo y por sus propios motivos, sin importarle quién muere y quién no.

La relación entre las hermanas es complicada

Hay muchos más personajes alrededor de todos estos pero creo que ya me he extendido demasiado y he dejado claro lo importante: los personajes son el vehículo principal de todo lo que pasa y sus evoluciones van moldeando la historia. Ninguno parece forzado, aunque sí que alguno queda algo cojo frente a otros y no habría estado de más conocer algo mejor a Glinda y a Eamonn por ejemplo, pero en diez episodios es difícil conseguir una historia completa de tal cantidad de personas.

La serie no es perfecta ni mucho menos, pero tiene un gran potencial para mejorar en el futuro, en otra nueva tanda de diez episodios en los que pudiéramos ver varias cosas: una, la reunión de Dorothy con el espantapájaros, el hombre de hojalata y el león que no se ha producido todavía y que ha sido algo que todos esperábamos y nunca llegó; dos, más sobre la relación entre West y Glinda y conocer por fin a South, la madre de todas las brujas; y tres, tanto que se ha hablado de “The Beast Forever” y que hemos pasado de pensar si era Dorothy, o Sylvie o las brujas en su conjunto, en el último episodio se revela que es ese personaje que aparece desollado, atrapado en la Prisión de los Abyectos. Necesitamos saber más sobre él y el final de la serie claramente deja la puerta abierta a que se explore esa línea argumental.

Por último, me gustaría destacar una vez más la cinematografía de la serie, pero esta vez, su simbolismo. La serie juega mucho con la composición de los planos y cómo el estado de ánimo se refleja a veces casi de manera literal. Por ejemplo, cuando Lucas descubre (“recupera sus recuerdos”, está por ver si eran de verdad o un simple engaño de Glinda) que Glinda es su esposa y se siente dividido por el amor que siente en su corazón por Dorothy y por el amor que su cerebro le dice que debería sentir por Glinda, el chico mantiene una conversación con Dorothy en una da las habitaciones del palacio de Glinda.

El palacio de Glinda, de un blanco que debería estar inmaculado, está lleno de grietas, que son todo un grito de que no es oro todo lo que reluce. Glinda no es tan buena como su apariencia pudiera dar a entender, y sus métodos dejan mucho que desear. Sin llegar a ser una villana tal y como se entiende el término, sí que hay ocasiones en las que la llegas a odiar mucho más que a West, pues la serie da la vuelta a la tortilla y empatizas mucho más con la que debería ser la “bruja mala”.

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Pues bien, en dicha escena entre Dorothy y Lucas, se ve cómo una grieta en la pared de detrás de la pareja atraviesa a Lucas de lado a lado, pero en cuanto Dorothy se acerca a él, ambas figuras quedan encuadradas bajo la grieta y bañados con la luz del sol que entra por una ventana. No hay nada más que decir, los planos hablan por sí solos. Y así con numerosas escenas, incluyendo las crucifixiones de Lucas.

Probablemente no lleguemos a ver nada más sobre este particular mundo de Oz, pero estoy segura de que en algún momento, muchas personas se lamentarán porque no se le hubiese dado una nueva temporada a esta serie. Ojalá me equivoque. NBC confío en ti.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

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