‘El silencio de la ciudad blanca’, una película transmedia (o casi)

Series: El silencio de la ciudad blanca

3 Stars

Summary

El inspector Unai López de Ayala vuelve a la comisaría después de un permiso por una tragedia personal para encontrarse de cara con un crimen que ya daban por cerrado: unos asesinatos rituales en Vitoria. Se encargará del caso junto con su compañera, la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, bajo la dirección de una nueva jefa, la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra.

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El 25 de octubre llega a la gran pantalla la adaptación del primer libro de la trilogía de Eva Gª. Sáenz de Urturi, la "Trilogía de la Ciudad Blanca", con una base parecida a la "Trilogía del Baztán" de Dolores Redondo, pero ambientada en Vitoria en vez de en Navarra

Daniel Calparsoro ('Cien años de perdón') es el encargado de dirigir a Javier Rey, Aura Garrido y Belén Rueda en la adaptación de 'El silencio de la ciudad blanca', el primer libro de la "Trilogía de la Ciudad Blanca" de Eva Gª. Sáenz de Urturi.

El protagonista de la trilogía, el inspector Unai López de Ayala, un experto en perfiles criminales, vuelve de un permiso después de una tragedia personal a la comisaría de la Ertzaintza para encontrarse de cara con un caso que ya se daba por cerrado: una serie de asesinatos rituales que les llevaron hasta Tasio Ortiz de Zárate, un brillante arqueólogo que lleva veinte años cumpliendo condena por los crímenes. Se encarga del caso con su compañera, la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, ambos bajo la dirección de una nueva jefa, la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, que acaba de ser trasladada a la comisaría.

Hasta ahí bien, la película, lógicamente, sigue la estructura que plantea la novela. Pero hay una pregunta básica cuando se adaptan los libros al cine, una pregunta cuya respuesta suele traducirse en una película de calidad o en otra historia totalmente diferente con los mismos elementos: ¿tiene algo que ver la adaptación cinematográfica con la novela original aparte de tener la misma sinopsis?

La respuesta, en este caso, es "", tiene que ver con el libro. Pero hay veces que algunas películas no tienen el problema de ir por libre y no seguir la novela que se supone que adaptan, sino que, curiosamente, hacen lo contrario: dependen demasiado del libro. Y no a nivel de ser rigurosas con el contenido original, sino a nivel de explicaciones y contexto.

La película no se entiende si no has leído el libro, lo cual es un problema, porque no es que sea un producto transmedia (es decir, no parte del universo de la novela y aporta un contenido nuevo gracias a la tecnología que hay en el cine y que no hay en un libro), es que no se detienen a explicar lo que va pasando. De repente, Unai aparece investigando en un escenario desconocido para el espectador y el espectador no sabe por qué. O, de repente, aparece un personaje nuevo y el espectador no sabe quién es. Y no son las típicas incógnitas que hay en este tipo de películas para crear intriga, es que no se molestan en explicarlo en varias ocasiones.

Por eso, a pesar de la calidad audiovisual, de las estupendísimas localizaciones de Vitoria donde ruedan la película, del trabajo de los actores y del trabajo del equipo, 'El silencio de la ciudad blanca' parece una sucesión de escenas inconexas que tienen sentido individualmente, pero no en su conjunto. Y una escena no es una película.

Otro problema es esa necesidad que parece que hay en algunas producciones (ojo, a nivel internacional) de tener a actores famosos en el cartel. Puede no ser un problema si no tienes una descripción previa del personaje, pero en una adaptación de un libro creo que es algo fundamental que el actor encaje con la descripción, más que nada porque bastantes espectadores se han leído el libro.

Y, sin ser suficiente que uno de los actores no encaje con la descripción de su personaje, los encargados de la adaptación deciden no conformarse y se lanzan a por otro problema más de coger a una cara conocida: no encaja en el papel. No con la descripción, es que no es verosímil y no da el pego del personaje al que tiene que interpretar.

Y, aunque tiene una escena de premio Goya en la película, ese es el problema de Belén Rueda interpretando a la subdirectora Díaz de Salvatierra: que no encaja ni es creíble. Y no sé hasta que punto es culpa de ella, que ha demostrado en muchas ocasiones que es una buena actriz, sino del director, de cómo está hecha la película. A mí me parece más que es por cómo está hecha, porque apenas hay escenas en las que se la vea imponerse, mostrar esa autoridad típica de un jefe, y cuesta que resulte verosímil una subcomisaria con el carácter de Díaz de Salvatierra sin autoridad.

No pasa lo mismo con Javier Rey, que encaja con la descripción del inspector López de Ayala. Y está estupendo verle hacer de policía por una vez, que cuando hace series policíacas suele ser narcotraficante. Pero, de nuevo, aparece el problema que hay con las escenas de Belén Rueda: le describen como un inspector duro de pelar, pero no se le ve así en ninguna escena. Aunque, claro, ¿para qué verle como un tipo duro si se le puede vestir con una chaqueta de cuero y listo, como hacen en la película?

Aura Garrido, aunque tampoco encaja con la descripción, como en el caso de Belén Rueda, sí hace verosímil a Esti, hasta el punto de que da igual que no tenga el pelo largo como la describe Eva Gª. Sáenz de Urturi, parece la inspectora. Y la química con Javier Rey está muy bien conseguida por sus interpretaciones, ya que, de nuevo, faltan escenas de contexto.

Visualmente es una película muy buena. Es un espectáculo ver Vitoria, y el atrezzo, los decorados... Pero le falta el pegamento para unir todos los elementos. Tener todos los ingredientes no es lo único que hace falta para un buen plato, hay que combinarlos con criterio. Y da lástima, porque los elementos de esta película son de muy buena calidad, tanto los visuales como el equipo que ha trabajado en ella. Pero le falta trabajo, y le falta que sea una película y no cuarenta escenas juntas.

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Andrea Arias

Empecé a perseguir historias con Castle y me topé con el mundo del cine y las series. Ahora, para mí, las buenas películas y series suelen tener un policía y un caso, o, en su defecto, un escritor sarcástico.

About Andrea Arias

Empecé a perseguir historias con Castle y me topé con el mundo del cine y las series. Ahora, para mí, las buenas películas y series suelen tener un policía y un caso, o, en su defecto, un escritor sarcástico.