El rey león: cuando el realismo llega a su máxima expresión

El rey león

El rey león

3 Stars

Summary

Simba y sus amigos vuelven a las sabanas de África para volver a vivir las mismas aventuras.

Coder Credit

Tercer remake de «imagen real» de Disney en lo que va de año. ¿Cuántos remakes de Disney al año se pueden hacer? Pues la compañía debió de pensar que en 2019, cuatro era una buena cifra.

La realidad es que, mientras que Dumbo y Aladdín ofrecían pequeñas cosas adicionales que hacían que el visionado mereciera la pena, El rey león queda bastante por debajo de estas dos anteriores. Sí, la proeza digital que se ha conseguido con Simba y compañía es de admirar, sin embargo, actúa en detrimento de la película en lugar de a favor.

Traspasar una película tan icónica y tan brillante como El rey león a «imagen real» (ya sabemos que de real tiene poco y que todo está generado por ordenador) parecía una tarea prácticamente imposible y se ha confirmado, efectivamente, insostenible. No ya solo por los números musicales como Yo voy a ser el rey león, llenos de colorido y situaciones imposibles para animales reales, sino porque parece que los encargados de la cinta han decidido hacerlos demasiado realistas y, por ello, los animales en sí transmiten poco.

Bebé Simba es adorable, eso sí

Sí, nos aparecen corazoncitos en los ojos cuando vemos al pequeño Simba (todos querríamos uno en casa) o incluso a Timón, pero Mufasa ya no tiene ese rostro amable y sereno que poseía en la película de animación, Scar no tiene ese magnetismo que lo caracterizaba y, francamente, las leonas son imposibles de distinguir unas de otras. Como aproximación al realismo el diseño de los personajes es totalmente defendible, pero hay que reconocer que esta decisión provoca que la película pierda mucho por el camino.

Además, aunque hay decisiones brillantes en cuanto a la adaptación (no hay más que ver cómo se traslada este momento de la película original), también hay otras que no se entienden. No voy a desvelar nada en concreto, pero hay omisiones de escenas importantes en la cinta original que habrían debido estar (tengo en mente una de Rafiki) y otras nuevas que... no aportan nada de nada. Sabréis en cuál pienso ahora en cuanto la veáis en el cine. Igualmente hay que decir que otras rellenan huecos que no se tocaban en la de animación y, aunque no son totalmente necesarias, son una buena adición a la historia. Aunque mejor no hablamos de alguna que otra canción adaptada. Corramos un tupido velo sobre esta. Eso sí, las hienas han salido muy bien paradas en esta versión, he de decirlo.

A pesar de que parece que fue ayer cuando El rey león llegaba a los cines, han pasado 25 años desde su estreno y creo que aún no han sido suficientes para que el recuerdo de aquella se desvanezca de nuestras cabezas. No sé si los que son ahora niños han visto la de animación, pero sin ninguna duda, creo que la disfrutarán más que esta, que incluso puede llegar a ser demasiado tenebrosa en ciertos pasajes. ¿Lo mejor de la película aparte de bebé Simba? Timón y Pumba. Esa pareja es oro en cualquier versión (excepto quizá en la terrible El rey león 3).

Timón y Pumba siguen siendo el dúo ideal

En definitiva, El rey león (2019) es un ejercicio de melancolía y realismo que, aunque no es un auténtico desastre, no creo que aporte nada al cine ahora mismo. Lo único que confirma es que, a estas alturas, no es necesario el uso de animales de verdad en los rodajes de películas, cosa que ya se había confirmado con Aslan en Las crónicas de Narnia o con el tigre de El viaje de Pi. También sé que es casi imposible evitar ir a ver esta nueva versión siendo fan de la de animación: la curiosidad no es exclusiva de los gatos.

The following two tabs change content below.

Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Ahora lo intento en el mundo de la traducción audiovisual. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Ahora lo intento en el mundo de la traducción audiovisual. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.