El misterio habita los muros de El Internado: Las Cumbres

El Internado: Las Cumbres

El Internado: Las Cumbres

Series: El Internado: Las Cumbres

2.5 Stars

Summary

La desaparición de un alumno del internado Las Cumbres en extrañas circunstancias hace que sus amigos emprendan una búsqueda plagada de misterios.

Coder Credit

El próximo 19 de febrero Amazon Prime Video estrena el esperadísimo reboot de El Internado. Esta vez el estreno será a nivel mundial a través de su plataforma de streaming y está llamada a convertirse en el nuevo éxito adolescente del momento. Hemos podido ver sus primeros ocho episodios y aquí os dejamos nuestras primeras impresiones libre de spoilers.

A nadie se le escapa que con este movimiento Amazon Studios busca afianzar su posición en un mercado audiovisual tremendamente feroz y cada vez más competitivo. La noticia de que El Internado contaría con una nueva entrega pilló por sorpresa a más de uno cuando se anunció en 2020. El Internado: Las Cumbres gustará a aquellos que hace catorce años se engancharon a la serie original y que recibieron la noticia de su final como un jarro de agua fría.

Desde el primer momento queda claro que lo que se pretende es repetir el éxito de la serie original. La atmósfera oscura y opresiva, el misterio con tintes de terror, los pasillos del internado y hasta el color elegido para los uniformes nos recuerda a aquella serie de 2007. No es de extrañar que los responsables de esta nueva entrega quieran homenajear a una ficción que ya en su momento supuso toda una revolución en lo que a producción y distribución se refiere. La fórmula funciona y a pesar del tiempo transcurrido sigue enganchando igual.

La historia nos lleva hasta el Internado Las Cumbres. Una institución de enseñanza que acoge a alumnos rebeldes y problemáticos con unos métodos pedagógicos más que cuestionables. La desaparición de uno de sus alumnos y la búsqueda de su paradero por sus amigos es el principio de un relato que, a lo largo de los ocho episodios que componen su primera temporada, busca sorprender al espectador de manera continua.

La atmósfera en la que se desenvuelve esta historia está muy bien conseguida. El escenario elegido para situar el Internado fue el monasterio de Iratxe en Navarra y no podían haber elegido un lugar mejor para una historia con tintes de terror. La ambientación del lugar, sus bosques y los continuos crujidos de madera añeja al abrir y cerrar una puerta contribuyen a crear esa atmósfera terrorífica que tan bien le viene a la serie. Por momentos el mismo edificio y los bosques que lo rodean se convierten en un personaje más de la trama, asfixiando a los protagonistas con su aspecto lúgubre y oscuro. En esta nueva entrega, además, sus creadores han apostado por darle a toda esta historia un toque folclórico añadiendo a la trama elementos sacados de leyendas locales que le dan un toque original y fresco.

Como ya hiciera la serie original en su momento, El Internado: Las Cumbres apuesta por un reparto plagado de jóvenes actores desconocidos para el gran público. Destaca sobre todo el papel de Asia Ortega (Amaia) y Albert Salazar (Paul), los grandes protagonistas de esta historia a pesar de que la serie tenga la intención de apostar por un reparto coral. Desde el primer minuto queda claro que sus personajes son los que llevan el peso de la serie sobre sus hombros y tal vez la ficción hubiera hecho bien en centrar la acción un poquito más en ellos.

Son tantos los personajes que aparecen a lo largo de los ocho episodios que da la sensación de que poco a poco la trama principal se diluye con las entradas y salidas continuas de personajes que a priori parecen secundarios. Esto hace que el desarrollo de muchos de estos personajes sea prácticamente nulo o inexistente por no hablar de que en muchas ocasiones es difícil ver los vínculos y las conexiones entre historias. Por momentos la historia se pierde en una fiesta de hormonas adolescentes y no tan adolescentes. Y eso es un un problema. 

El inicio de la serie es bueno. Tiene gancho. Intriga al espectador. Plantea un misterio que queremos descubrir. Toda una declaración de intenciones de lo que nos espera si decidimos continuar el viaje de la mano de sus protagonistas. Sin embargo, pronto el ritmo de la historia pasa a ser irregular y la trama principal se pierde entre tanto personaje secundario que bien podrían haberse ahorrado.

Hay dos grupos de personajes: los adolescentes y los adultos que forman parte del profesorado del internado. Las historias se van entremezclando dando a entender que entre todas ellas hay algún tipo de conexión importante para entender el puzzle que compone este relato pero que por falta de ritmo llegan a hacerse algo pesadas por momentos a pesar del potencial que encierran. Tal vez haberse centrado solo en algunas y no en todas hubiera sido mucho mejor para el conjunto de la serie. Y menos mal que en este colegio el alumnado menor de 16 años es inexistente por algún extraño motivo porque de tener algún tipo de representación, aunque solo fuera como figurantes del fondo, seguramente tendríamos también que lidiar con la trama infantil de turno.

Aún así, la serie logra capítulo a capítulo ir creando su propia mitología dejando muy claro que si bien la serie original es su referente nada tiene que ver con ella. Lo cual se agradece. Las respuestas con las que se van encontrando los protagonistas van dando forma poco a poco al mundo propio en el que se desarrolla la serie. Un universo rico y oscuro plagado de misterios que apetece ir desvelando poco a poco.

El Internado: Las Cumbres cierra su primera temporada dejando muy claro que esta historia no ha hecho más que empezar. Los amantes de las historias adolescentes plagadas de secretos y con tintes de terror tienen ante sí ocho episodios con los que pasar un fin de semana bien a gusto a pesar de su ritmo desigual. Su último episodio deja al espectador con ganas de seguir explorando los pasillos y rincones del misterioso internado. Eso, claro, si hemos sido capaces de aguantar hasta el final.

The following two tabs change content below.

Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.

About Marta Ramirez

Abogada de día y cinéfila y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en cine y TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal.