El Ministerio del Tiempo 4×03: Bloody Mary Hour

El Ministerio del Tiempo 4x03: Bloody Mary Hour

El Ministerio del Tiempo 4x03: Bloody Mary Hour

Series: El Ministerio del Tiempo

4 Stars

Summary

Pacino, Irene y Alonso viajan a la Inglaterra del siglo XVI para evitar que María I de Inglaterra acaba con la vida de su hermana. En el presente, Amelia ayuda a Julián a recuperar la memoria.

Coder Credit

El episodio de esta semana nos deja uno de los momentos más esperados por los ministéricos: el regreso de Amelia Folch y su reencuentro con Julián.

Y es que somos muchos los que deseábamos volver a ver de nuevo a Amelia recorriendo los pasillos del Ministerio del Tiempo. El personaje de Aura Garrido es uno de grandes favoritos del público y su marcha nos dejó un pelín huérfanos. Aunque la serie logró sobreponerse a su marcha dando mayor protagonismo a otros personajes, no se puede negar que la hemos echado en falta. Desde que se anunciara su vuelta hemos estado contando los días para volver a verla.

El episodio arranca con Julián perdido en la estepa rusa. No está solo. Lorca le sigue de cerca tratando de ayudar a Julián a encontrarse a sí mismo. Pero Lorca ya no puede hacer nada más por su querido amigo. Sabe que para traer de vuelta al Julián que todos conocemos necesita ayuda y solo hay una persona que pueda llegar hasta él. Julián despierta del sueño gritando el nombre de Amelia. Es hora de que la señorita Folch vuelva al Ministerio.

Angustias viaja hasta el siglo XIX para traer de vuelta a Amelia. Esto nos permite ver un retazo de la nueva vida de Amelia. En este tiempo, Amelia se ha hecho cargo de la empresa familiar y parece que gracias a ella los negocios prosperan. Este pequeño viaje a Barcelona nos permite escuchar a Amelia hablando en catalán. Se agradece escuchar en la ficción nacional las lenguas cooficiales, al fin y al cabo son una muestra más de la riqueza cultural de nuestro país y, lamentablemente, no suele verse en televisión esta coexistencia lingüística. 

Desde su llegada al Ministerio, Salvador ha mantenido a Julián separado del resto. El primer encuentro entre Amelia y Julián no va muy bien. Julián está asustado y confundido. Su mente sigue luchando contra sus recuerdos. Es como si fuera dos personas al mismo tiempo y le cuesta conciliar su vida anterior a Eulogio Romero. Es como si su vida como Julián fuese un sueño. Amelia trata de presionarle para llegar hasta él pero Julián se desespera y le dice que tiene miedo. Ya tiene bastante para la primera sesión. Julián vuelve a la enfermería para descansar. Por su parte, Amelia le pide a Salvador toda la información de la que dispone el Ministerio acerca de Eulogio Romero.

Mientras tanto, la patrulla formada por Irene, Pacino y Alonso viajan hasta la Inglaterra de 1554 para evitar que Maria I de Inglaterra, más conocida como la Reina Sangrienta, mate a su hermana Isabel, futura reina de Inglaterra. La Reina Maria, esposa de Felipe II, es enemiga acérrima del protestantismo y por su cara cualquiera diría que se pasa el día chupando limones. Su fama de mujer fría y calculadora le precede. Sin embargo, el episodio de esta semana nos permite ver que detrás de esa pose hay una mujer cálida y fuerte, que se siente tremendamente sola, que ansía no solo el amor de su esposo sino también el de aquellos que la rodean. Una mujer que desea tener un hijo más que nada en este mundo y que disfruta leyendo coplas y poemas picantones. El trabajo de Rachel Lascar como María es sobresaliente mostrándonos las diferentes facetas de la reina.

Por su parte, nos reencontramos con un viejo conocido del Ministerio: Felipe II. No es la primera vez que Alonso y compañía tienen que lidiar con el Rey español. Podría decirse que a estas alturas ya hemos conocido al monarca en las diferentes etapas de su vida. En esta ocasión podría decirse que estamos ante un Rey en construcción. Desde el principio queda patente que su paso por Inglaterra no es más que un movimiento político para ganar poder e influencia en este país. Sin embargo, el Rey detesta esta tierra. Es fría, su clima es espantoso, su comida terrible y, para colmo, a sus habitantes les da por beber la cerveza caliente. Aun así, Felipe II es un rey entregado. Sabe muy bien qué es lo que se espera de él y trata de refrenar la sed de sangre de su esposa pidiéndole que muestre piedad contra los protestantes al tiempo que cumple con las labores maritales en busca de un vástago que le granjee el cariño y el respeto del pueblo inglés.

La misión no es complicada. Irene logra hacerse amiga íntima de la Reina asegurándose de conocer sus planes de antemano. A través de los ojos de Irene vemos las distintas aristas del personaje de María. Mientras tanto, Alonso y Pacino se convierten en amigos inseparables del monarca español y comparten confidencias a la luz de la hoguera. Alonso incluso evita la muerte del Rey cuando un inglés dispara contra el monarca en una taberna en la que se encontraban tomando un trago. Alonso recibe la bala que iba dirigida contra el rey. Por suerte, la herida no es grave y se recuperará. Irene y Alonso vuelven al presente mientras Pacino se queda para asegurarse de que la historia continúe su curso.

En el presente, Amelia ayuda a Julián a recuperar la memoria. A través de viejas fotografías va tejiendo un puente entre los recuerdos de Julián. Un camino que le permita llegar hasta él. De esta forma, foto a foto y recuerdo a recuerdo, somos testigos del viaje personal de Julián. Un viaje que comienza llena de miedo y enfado, y que nos deja con una interpretación soberbia de Rodolfo Sancho, llena de sentimiento y fuerza. Vemos cómo con cada nueva imagen que le muestra Amelia surge un nuevo recuerdo, una nueva vivencia que se traduce en un sentimiento que nos lleva de vuelta hasta Julián. Al final, Amelia lo ha logrado. Ha traído a Julián de vuelta. 

Llega el momento de la despedida. Salvador trata de tentarla para que vuelva como agente del Ministerio pero Amelia rechaza su propuesta. Su sitio está en Barcelona. Su familia aún la necesita aunque queda bastante claro que de no ser por eso volvería sin pensárselo dos veces. Julián acompaña a Amelia hasta la puerta que la llevará de vuelta a su tiempo. La despedida entre ambos está llena de emoción, anhelo y esa tensión que ha caracterizado siempre la relación entre ambos. Un adiós dulce y a la vez amargo que contiene ese deseo de querer ser más que amigos acallado por el miedo de perder la amistad que ya tienen. Un adiós repleto de palabras y sentimientos inconfesables que nos deja, una vez más, pendientes de esta pareja. Deseando como ellos que esto no sea un adiós definitivo.

La última escena está reservada para Lorca. Es el gran protagonista junto a Amelia del regreso de Julián. La conexión especial que comparten ambos le ha permitido comunicarse con él durante todo este tiempo a través de los sueños compartidos. Esos sueños en los que le veíamos caminar incansable tras los pasos de Julián pidiéndole a su amigo que volviera con él. Por eso conmueve tanto volver a verles en el presente a ambos, compartiendo asiento en un concierto en los años 70. Un sentido agradecimiento de Julián a su amigo al que sabe que no podrá salvar del destino que le aguarda por mucho que quiera. El mejor regalo que puede hacerle es escuchar su poema “La Leyenda del Tiempo” cantado por Camarón. Una demostración de que, al final, termina ganando Lorca. Su obra ha trascendido al tiempo. Su mensaje vuela libre cuando otros intentaron acallarlo.  

El episodio de esta semana ha estado cargado de sentimiento. La gran ausente ha sido Lola Mendieta. Sin embargo, su ausencia apenas se ha notado. La fuerza de la trama y del resto de personajes es tal que no la hemos echado de menos. Ahora que Julián vuelve a estar en activo al 100% veremos mucho más baile de personajes en las patrullas y eso se agradece por el juego que puede llegar a dar. 

Una vez más, el Ministerio del Tiempo vuelve a demostrar por qué es una de las mejores series de este país. Lo mejor es que aún no lo hemos visto todo. La semana que viene tendremos a Velázquez paseándose por el Museo del Prado. Fantasía pura. 

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Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

About Marta Ramirez

Estudiante de Derecho de día y seriéfila de noche. Un día colgué la bata y el fonendo para probar la segunda carrera que más veces se ha retratado en TV. Aspirante a ser la nueva Ally McBeal

3 thoughts on “El Ministerio del Tiempo 4×03: Bloody Mary Hour

  1. Excelente episodio (como casi todos). Lorca está brutal, sería un acierto hacer sus apariciones más frecuentes, así como las de Amelia (podría volver a la línea del tiempo en la que se casó con Julián).
    También muy interesante la trama del siglo XVI, lástima que María Tudor fuese amargada y vieja cuando se casó con Felipe; si hubiesen tenido un hijo, éste habría heredado Inglaterra y el Imperio Español (menudo poderío).
    A esperar al próximo capítulo, vuelve Velázquez.

    1. Yo pensé lo mismo con respecto a Lorca. Desde que apareció por primera vez y se nos mostró esa conexión especial con Julián pensé que sería buena idea que tuviese apariciones mucho más frecuentes. Si te fijas, es una especie de guía espiritual para Julián, solo aparece cuando está en conflicto consigo mismo. Espero que lo volvamos a ver pronto, la verdad. Me niego a creer que esto es un adiós para siempre.

      Del mismo modo que me niego a creer que no volveremos a ver a Amelia. Siempre me ha dado la impresión de que su historia está incompleta. Esa línea temporal en la que estaban casados parece no haber desaparecido del todo y eso me da cierta esperanza. Esa despedida en la puerta entre los personajes, llena de anhelo, sueños y deseos incumplidos es bonita, sí, pero también amarga. Siento que falta algo. No se han dicho muchas cosas y creo que a esta historia aún le quedan cosas por contar. O al menos eso espero. Además, su personaje es uno de los mejores que ha dado la serie. Tiene muchísimas aristas y creo que aún no hemos terminado de verlas todas. Cuando se marchó la primera vez sentí que no pudiéramos tener tiempo para seguir descubriéndola. Espero que de aquí al final de la temporada vuelva a aparecer. Nos merecemos al menos un beso en condiciones y no meras imaginaciones.

      Me encanta la historia de María Tudor. Siempre me ha dado la impresión de que se etiquetó a su persona de “loca” o “extremista” con ese apodo de “la Sangrienta” y que apenas nos hemos molestado en explorar qué había más allá del personaje que tenía que ser para la historia, como si detrás de esa fachada no hubiera un ser humano con sus propios miedos, anhelos y manías. De alguna manera creo que se ha hecho algo de justicia con el personaje histórico al mostrarnos su lado más humano. Me chocó mucho de entrada la ligereza con la que se trató el matrimonio político, con Felipe empeñado en engendrar un heredero porque era lo que se esperaba de él y sin ocultar que no su esposa no le gustaba nada. Pero lo cierto es, que si nos paramos a pensarlo, probablemente la historia transcurrió de esa manera. Los matrimonios solo eran una herramienta política y los escarceos amorosos con amantes y personal de palacio estaban a la orden del día. Claro que en el cine y la televisión nos han acostumbrado a embellecer la historia para que sea más atractiva para el espectador pero no pude sino sentir lástima de María, al fin y al cabo, me dio la sensación de que simplemente quería mostrar su valía en busca de un amor y un cariño que siempre le fue denegado de alguna forma. Parece que nadie vio nunca más allá de su título. Si al final hubiera tenido un hijo con Felipe no tendríamos discusiones por Gibraltar, seríamos bilingües totales y desde luego nuestra situación en el mundo probablemenet sería distinta. Lo malo es que probablemente estaríamos bebiendo cerveza caliente y seríamos adictos al “fish and chips” y a las sopas de lata.

      El próximo capítulo promete. Tengo ganas de ver a Picasso y a Velázquez juntos en pantalla. La historia del pintor malagueño y todo lo que rodeó el Guernika es tremendamente interesante y tiene pinta de que va a ser un episodio que no nos dejará indiferentes. Además, Lola y Julián vuelven a verse las caras. Esos dos tienen muchas cuentas pendientes aunque Lola aún no lo sepa. !Qué larga se me hace la semana esperando!

      Muchas gracias por el comentario 🙂

  2. Efectivamente, María Tudor fue una persona que tuvo una vida muy desdichada: casi repudiada por su padre por ser mujer, separada de niña de su madre (posiblemente la única persona que le dio verdadero amor), enfrentada con su hermana Isabel por el trono cuando murió su hermano e incapaz de tener hijos (menuda presión sobre sus hombros).
    Del tema de Amelia y Julián casados, ¿Lola filtró esas fotografías? No me acuerdo, aunque apuesto a que sí. Fue en el último episodio de la primera temporada con Lorca, Buñuel y Dalí, “La leyenda del tiempo”.
    En cuanto al momento más gracioso de la serie hasta ahora, para mí estuvo en la conversación entre Charlton Heston y Menéndez Pidal a propósito de la película del Cid Campeador, sencillamente hilarante.

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