Debris 1×01: Piloto

Debris 1x01: Piloto

Debris 1x01: Piloto

Series: Debris

3.5 Stars

Summary

Restos de una nave extraterrestre han empezado a caer a la Tierra y los efectos que esos fragmentos tienen sobre los seres humanos son insospechados. La presencia de esa tecnología puede marcar un antes y un después en el curso de la Historia, todo depende de quién la utilice. Y dos agentes secretos deberán encargarse de que caiga en buenas manos.

Coder Credit

Del creador de Fringe y Almost Human (J.H. Wyman) llega Debris, una nueva producción que ofrece todo lo que cabría esperar de este genio de la ciencia ficción: misterio, tecnología extraterrestre responsable de hechos sorprendentes y, de fondo, un escenario repleto de secretos en el que nadie cuenta todo lo que sabe.

Con todos estos ingredientes nos encontramos con un primer episodio en el que asistimos a una sucesión de hechos insólitos, con personas que atraviesan edificios como si fueran fantasmas, otras que flotan, otras que directamente desaparecen… Pero el espectador parece ser el único al que le sorprende todo lo que está viendo, ya que al equipo encargado de investigar esos casos se le ve bastante tranquilo. Como si para ellos no fuera nada nuevo.

La razón de esa aparente tranquilidad ante lo insólito responde a que Debris (fragmentos) no comienza por el principio; esto es, cuando a la Tierra acaban de llegar una serie de fragmentos pertenecientes a una nave alienígena. Por el contrario, hace ya más de seis meses que empezaron a caer esos primeros restos y más de tres años desde que se descubrió su origen: una nave no terrestre que iba a la deriva por el espacio.

Ese simple hecho hace que la confusión aumente considerablemente, pues ya no se trata solo de que la Tierra ha entrado en contacto con “algo” alienígena. Por encima de ello está que ya hay muchas personas que lo saben y que están interesadas en usar ese “algo”. Y dependiendo de cuál sea el motivo por el que quieran usarlo puede suponer un gran avance para la Humanidad o todo lo contrario.

Para asegurarse de que no acabe en las manos equivocadas se ha creado un equipo especial encabezado por Finola Jones, agente del MI6, y Bryan Beneventi, de la CIA. Eso sí, el hecho de que pertenezcan a grupos gubernamentales en los que el secretismo es la nota dominante no es lo único que acompañará a los dos agentes.

Y es que ambos arrastran sus propios secretos, de los que ya empiezan a darse pistas en el episodio piloto: él acaba de salir de su propio infierno personal, y no solo porque ha estado en Afganistán, mientras que ella está directamente relacionada con las primeras personas que entraron en contacto con la tecnología alienígena. Esto es, con esas personas que saben mucho más de lo que dicen y que es bastante probable que los estén utilizando para sus propios intereses.

Ello hace que la relación entre los dos agentes sea cuanto menos tirante, lo que no deja de ser un aliciente perfecto para esta ficción. ¿Cómo confiar en esa persona que sabe que le está ocultando información? O, casi peor ¿cómo puede fiarse del otro, si es de uno mismo del que no termina de fiarse?

Es de esperar que la respuesta a estas preguntas, junto a las muchas otras que se plantean en el primer episodio, se vayan desvelando a lo largo de la temporada. Porque está bien asistir a 45 minutos en los que no tienes ni idea de lo que está pasando, por lo que solo queda disfrutar y dejar que te sorprendan…

Pero si los enigmas empiezan a acumularse y no hay visos de que la cosa vaya a cambiar, lamentablemente, puede hacer que el espectador acabe cansándose y dándole la espalda a una ficción que, solo por este piloto, ya confirma la gran producción que tiene detrás.

Habrá que seguir atentos para ver su desarrollo…

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Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

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