Black Mirror 5×03: Rachel, Jack y Ashley Too

Rachel, Jack y Ashley too

Rachel, Jack y Ashley too

3 Stars

Summary

Rachel (Agourie Rice) es una joven de quince años que admira profundamente a una cantante de pop llamada Ashley O (Miley Cyrus). Un dispositivo innovador, convierte a una muñeca en una réplica de la artista y le hace sentir que puede ser amiga de su cantante favorita.

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Con la quinta temporada de "Black Mirror" ocurre un poco como con las películas nominadas al Oscar este año.

Había consenso en que no fue una edición de gran calidad en las películas. No había ninguna especialmente mala y todas resultaban bastante entretenidas, pero no eran películas que vayan a trascender en el tiempo. Lo mismo con los tres episodios que componen la quinta temporada de "Black Mirror", no se puede decir que estén mal, pero los olvidaremos bien pronto.

Y si hay algo que no podemos perdonarle a "Black Mirror" es que sea mediocre u olvidable. Desde sus inicios la serie tuvo como objetivo interpelar al espectador, impactarle e instarle a comenzar un debate. Era subversiva e incómoda, e incluso los episodios más luminosos (como San Junipero o Hang the DJ) resultaron sorprendentes y se han convertido en algunos de los favoritos del público.

Rachel, Jack y Ashley Too

Rachel (Angourie Rice) es una chica de quince años que acaba de empezar en un instituto nuevo. Es tímida y apocada y la gente no se lo pone fácil para hacer nuevos amigos. Su gran refugio es Ashley O, la estrella del pop cuya música y estilo de vida le alegran la vida. Y por supuesto, la estrella del pop es Miley Cyrus en un papel con claros paralelismos con su propia carrera.

Su hermana Jack (Madison Davenport) la mira por encima del hombro por obsesionarse con una tontería como esa, ella es un poco más mayor y prefiere darle a la guitarra eléctrica.

Ambas viven con su padre, un buen hombre que trabaja en control de plagas y que no sabe cómo ayudar a sus hijas a lidiar con la muerte de su madre. Hacen lo que pueden para seguir adelante con sus vidas, pero Rachel está continuamente triste porque se siente sola.

El lanzamiento de una muñeca-robot que emula la personalidad de Ashley O y que está programada para interactuar y reaccionar tal y como lo haría la estrella, hacen sentir a Rachel que es amiga de su propia ídola.

El capítulo funcionaría estupendamente como una película de Disney Channel protagonizada por Hannah Montana. Una alocada aventura en la que una fan y su hermana se unen para rescatar a su estrella de pop favorita, superando sus diferencias por el camino y consiguiendo un final feliz.

Porque sin decir nada ya os lo he contado todo. Es un capítulo simpático y entretenido, pero completamente fuera del universo "Black Mirror". El espectador de la serie está preparado para algo más y todos llegamos a pensar que el robot iba a convertirse en algo diabólico que arruinaría las vidas de las pobres chicas protagonistas. Que alertaría sobre los peligros de la información que tienen los dispositivos sobre nosotros y sobre las cámaras del portátil o el ordenador. Al fin y al cabo es un robotito aparentemente inofensivo que tiene cámara y almacena información, se sabe tu nombre, tus costumbres y tu localización, creo que Charlie Brooker podría haber generado una trama mucho más turbia que esta.

Por otro lado tenemos a Ashley O, la mayor estrella del pop del momento que lejos de su imagen ingenua y de chicle se esconde una chica que está harta de la imagen que proyecta y le gustaría componer otro tipo de música. ¿Os suena de algo? Pero una vez más la crítica se queda tibia y las culpas recaen sobre la tía de la cantante, una mujer que se hizo cargo de su sobrina cuando los padres murieron y al ver su potencial artístico la moldeó para convertirse en una estrella de la música. Vaya, una historia sobre un cantante con un despiadado manager, qué original.

El uso de las drogas para potenciar la creatividad y amansar el carácter puede que sea el planteamiento más interesante de la trama, pero pasan por encima de él de puntillas y solo sirve como golpe de efecto. Ashley se dio cuenta de que la estaban drogando para que fuera dócil o más productiva profesionalmente y descubrió que su propia tía estaba detrás de todo esto.

Tras descubrir lo que están haciendo con ella, la envenenan y termina en coma, lo cual no es problema porque gracias a las nuevas tecnologías pueden extraer de su mente composiciones que se le pasan por la mente en sueños y seguir sacando canciones. Sin embargo, y por un cortocircuito de la muñeca Ashley Too, Rachel y su hermana descubren lo que han hecho verdaderamente con la artista y emprenden un viaje en carretera para salvarla.

Un capítulo entretenido, simpático pero que no encaja nada en el universo "Black Mirror". Una reflexión interesante sobre cómo una sociedad cada vez más individualizada canaliza su soledad a través de los dispositivos electrónicos o las celebridades. Un bonito ejemplo de sororidad y una crítica feroz al universo Mr Wonderful y los peligros tras los mensajes vacíos como "cree en ti" o "puedes ser todo aquello que te propongas en la vida".

 
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Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.

About Beatriz Parra

Culpo a Jim Halpert de mis altas expectativas en cuanto a hombres. A Lost de mis altas expectativas en cuanto a compañeros de vuelo y a Leslie Knope de mis altas expectativas en cuanto a la vida. De lo demás al cine, que ha hecho de mí lo que soy.