‘Baby’, la no tan idílica vida en Roma

Este mes viajamos de nuevo, pero no nos vamos muy lejos: visitamos uno de nuestros países vecinos, Italia, donde una de sus series ha arrasado en Netflix como también han hecho a nivel internacional algunas nuestras. Este mes, protagoniza la sección de Series del Mundo 'Baby'.

La serie es una producción original de Netflix italiana de, de momento, tres temporadas (dos estrenadas y una en camino). Cada temporada tiene seis capítulos de 50 minutos y cuenta con un elenco mayoritaria y sorprendentemente joven. Y no joven de "son alumnos de instituto, pero se nota que tienen más de 25 años", joven de que los actores tenían entre 18 y 22 años cuando se estrenó la primera temporada de la serie.

'Baby', serie basada en hechos reales, se centra en los alumnos de un instituto caro y privado italiano. La mayoría son de familias de clase alta, pero no dejan de ser adolescentes: fiestas, clases sociales y jerarquías dentro del instituto, relaciones que se convierten en noticia y, por desgracia, acoso escolar. Pero no, 'Baby' no va sobre la vida en el instituto, aunque también forma parte del argumento. Va sobre escapar, respirar entre toda la basura que hay en la vida de algunos de los estudiantes.

O eso es lo que quieren Chiara (Benedetta Porcaroli) y Ludo (Alice Pagani), una con los padres separados, viviendo juntos por las apariencias, ignorándola y sin preocuparse demasiado por ella; y la otra viviendo con su madre, que se divorció de su padre de forma muy poco amistosa y que se gasta el dinero que él le da para pagar el instituto mientras a su hija la acosan en el colegio porque un imbécil de su clase publicó un vídeo sexual suyo muy explícito. Las dos chicas serán, junto a un nuevo alumno que parece conflictivo, Damiano (Riccardo Mandolini), las que dirijan la trama con su forma de "escapar": intentando desconectar de sus problemas en un club en la que el jefe las utiliza como reclamo y las lleva, poco a poco, a la prostitución.

Tiene algunas similitudes con 'Élite', pero las similitudes se quedan en que son estudiantes con secretos de familias ricas en un colegio pijo. 'Baby' se centra en un argumento menos frenético y rítmico y más crítico:  el mundo de la prostitución y, de alguna forma, la importancia de que los jóvenes no se sientan abandonados en un entorno en el que el protagonismo lo tienen los problemas de los adultos.

Como peces en una pecera, o esa es la metáfora que utiliza Chiara en el piloto para explicar cómo se sienten los adolescentes del instituto, a pesar de que deberían sentirse afortunados. La claustrofobia y la sensación de que falta el aire, que no se puede respirar dentro de la caja y la necesidad de encontrarse y autodefinirse a la vez que descubren las posibilidades y los potenciales errores. Esa es la base de 'Baby', la razón de la historia, de las decisiones que toman las dos protagonistas y de sus consecuencias.

Es muy característico que no tenga el ritmo que suelen tener este tipo de ficciones, porque es una serie lenta con tramas sólidas que avanzan despacio a lo largo de los 50 minutos de cada capítulo. No engancha porque pasen muchas cosas en muy poco tiempo, sino porque avanza y se complica, se va resolviendo y siguen, a la vez, pasando cosas, en tramas paralelas y subtramas, sin que se confundan entre sí y sin que pierdan relevancia las demás. Es casi casi como una biografía de los alumnos, el argumento se construye por sus vivencias, tanto de los personajes principales como de los secundarios, y es algo particularmente difícil, porque el peso recae en los actores. Y la mayoría no son actores que lleven diez años de carrera, pero consiguen que la serie funcione de maravilla. Son naturales, carismáticos y se empatiza casi desde el principio con ellos. Quizá destaca un poco más la actuación de Benedetta Porcareli, la actriz que interpreta a Chiara, pero el resto de actores están de sobra a la altura.

Respecto al argumento, la acción se desarrolla en Roma, pero no se ve en los planos la parte turística, lo que es de agradecer. Los planos cumplen su función con los espectadores: llevar al lugar donde viven los chavales, a sus calles y sus barrios, su instituto. No sirven de guía turística, sino de descripción visual del entorno de la historia. Y es una maravilla conocer la Roma cotidiana. También por contexto y por entorno, a pesar de que la serie está doblada, recomiendo verla en VOSE. Escuchar los diálogos en italiano (con muy buenas modulaciones por parte de los actores) traslada a la capital italiana, y pierde un poco de gracia si se ve doblada al castellano, aunque el doblaje es bastante decente y el argumento y los planos funcionan bien.

'Baby' es una serie que merece la pena ver. Primero por cultura, porque las series estadounidenses y británicas son diferentes a otro tipo de producciones y hay historias muy muy buenas fuera del dúo anglosajón. Segundo, porque hay muchísimo talento en otros países del globo, aunque no tengan premios internacionales. Y tercero, porque hay series que ganan cuando se ambientan en otro país, cuando confluyen el idioma, la ciudad y el reparto para construir un argumento que conmueve, intriga y enseña, y ese es el caso de 'Baby'.

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Andrea Arias

Empecé a perseguir historias con Castle y me topé con el mundo del cine y las series. Ahora, para mí, las buenas películas y series suelen tener un policía y un caso, o, en su defecto, un escritor sarcástico.

About Andrea Arias

Empecé a perseguir historias con Castle y me topé con el mundo del cine y las series. Ahora, para mí, las buenas películas y series suelen tener un policía y un caso, o, en su defecto, un escritor sarcástico.