‘Atlanta’ Temporada 2: cuando la comedia adquiere una nueva dimensión

Atlanta

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5 Stars

Summary

En la segunda temporada de Atlanta, Earn y Paper Boi intentarán dar un paso más en la industria musical. Sin embargo sus relaciones personales, sus propios problemas mentales y el racismo diario al que se enfrentan no se lo pondrán nada fácil.

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Cuando en 2016 ‘Atlanta’ llegó a nuestras pantallas, pocos esperaban que esta serie de “comedia” creada y protagonizada por Donald Glover subvirtiera los patrones hasta ahora establecidos en dicho género. Dos Globos de Oro y tres Emmys después, ‘Atlanta’ tenía un gran reto en su segunda temporada, consagrarse como una de las mejores ficciones del momento… y vaya si lo ha conseguido.

En verano del año pasado, Glover anunció que la segunda temporada tendría el subtítulo de “Robbin”, en una clara referencia a la ola de crímenes que asuela a la ciudad. Con semejante dato, muchos esperábamos una temporada más violenta y cruda que la primera, y al principio no nos equivocamos. La primera escena de la segunda temporada no es nada más y nada menos que un robo a mano armada de una tienda de comida rápida, con droga de por medio.

Sin embargo, lo que no esperábamos es el giro metafórico que Glover le dio a su serie. Conforme los episodios pasaban, quedaba cada vez más claro que los robos no eran solo materiales. Al inicio del segundo episodio, “Sportin’ Waves”, Alfred “Paper Boi” (Brian Tyree Henry) es atracado por su propio camello, pero poco después también le roban su dignidad cuando va a una nueva discográfica con su primo –formada en un 90% por blancos-. Allí, lo tienen casi como un animal de circo, el rapero negro que necesitas en tu discográfica para diversificar el mercado. La escena en la que le hacen grabar un anuncio para la radio y le “invitan” a hacerlo de forma más “guay”, es decir, más negra, es hilarante.

También lo atracan en el octavo episodio, “Woods”, por unos fans, en un capítulo que lo tiene a él como protagonista en un fascinante viaje a la conciencia del personaje. El episodio, que tiene lugar en el aniversario de la muerte de su madre (tanto la del personaje como la del actor), no es más que un reflejo de sus propios problemas mentales. Paper Boi se encuentra desorientado, con un triunfo que no le termina de llegar (a pesar de lo que puedan pensar los ladrones) y parece que poco en la vida le proporciona auténtico placer. Todo eso aderezado con el duelo y la tristeza de la pérdida materna. ¿Alfred o Paper Boi? En ese debate entre la vida mundana o el entretenimiento se encuentra el personaje que no para de recordar a su madre durante esta media hora. Parece que se adentra en otro mundo, como si de un héroe griego se tratase, pero para ver si Alfred sale distinto de su viaje a través del bosque todavía habrá que esperar.

Y por último le roban su tiempo en el quinto episodio “Barbershop”, probablemente el episodio más divertido de la temporada. Nunca antes las aventuras de un cliente y su peluquero habían provocado tantas risas, pero es que la combinación entre Henry y Robert Powell es espectacular.

Es precisamente Henry el culpable de la brillantez de la trama de Paper Boi esta temporada. Puede que no diga mucho, pero nunca antes una mirada a la ventana de un coche había expresado tanta desesperanza y desasosiego. Henry ha sido la auténtica estrella de la temporada, más que el propio Glover, porque pocos actores pueden expresar tantas sensaciones, tanto dramáticas como cómicas, con tan solo una mirada.

No ha sido el único personaje que ha sufrido un robo. El propio Earn se encarga de robar a Van (Zazie Beetz) sus ilusiones de formar una familia con él cuando en el cuarto episodio, “Helen”, rompen definitivamente –con un divertido Blackface de por medio-. En el séptimo, ‘Champagne Papi’ son otras personas las que le roban su ilusión de conocer al rapero Drake, todo envuelto en una crítica a las apariencias a través de las redes sociales.

A Earn (Donald Glover) le roban su ordenador en “North of the Border”, cuando se aloja con Darius y Al en casa de una fan. Pero también se roba así mismo de su relación tanto con Van como con Alfred, del cual se va separando más. Esto se debe, probablemente, a los aires de superioridad intelectual de Princeton que se gasta cuando habla con él sobre negocios y que acaban al final de la temporada en un despido esperado. Pero también le roban su dignidad cuando en el tercer episodio ‘’Money Bag Shawty”, una trabajadora del cine no acepta su dinero porque, claro, si un hombre joven negro tiene un billete de gran valor debe estar relacionado con alguna actividad ilegal. Earn se pasa todo el episodio tratando de impresionar a Van, pero al final su imagen no puede quedar más dañada y es curioso como en el siguiente episodio –aunque no consecutivos temporalmente en la trama- sea cuando él decida dejarla.

El sexto episodio,Teddy Perkins”, es probablemente uno de los mejores de la ficción televisiva de 2018. Desengranar todos los elementos de este episodio requeriría un artículo completo. Darius (Lakeith Stanfield) va a la casa de un extravagante hombre a por un piano gratis. Una premisa fácil que se convierte, sin duda alguna, en un episodio que tiene demasiados significados: por un lado está el abuso paterno y por otro el racial y político; ambos se unen en la historia de un padre que quería que sus hijos negros triunfaran una América blanca, a toda costa. Con Glover interpretando al propio Teddy, el episodio es toda una elegía a la cultura popular, con múltiples referencias a las películas de terror y a la música negra con más impacto de las últimas décadas (desde “Déjame Salir” y “¿Qué pasó con Baby Jane?” a Michael Jackson y Stevie Wonder). En forma de esta sátira social y de horror, Darius se convierte en el héroe de dos hermanos a los que les robaron su infancia.

Y por último tenemos el décimo capítulo, "FUBU", donde a un personaje que acabamos de conocer le roban la vida. Pocas series pueden permitirse dedicar un capítulo por completo a ninguno de sus personajes habituales, ya sean protagonistas o secundarios y ‘Atlanta’ es una de ellas. Stephen Glover (hermano de Donald) escribe el episodio extra de la temporada (la primera solo tuvo diez episodios mientras que esta consiguió once) para narrar la historia de dos jóvenes Al y Earn. Un día el joven Earn va a clase con una camiseta de la popular marca, al igual que otro de sus compañeros. Ambas camisetas, aparentemente iguales, tienen distintos detalles por lo que una de las dos debe ser falsa. Comienza así un episodio que pone la lupa en el bullying escolar y que acaba con Al consiguiendo convencer a los chicos de que la camiseta de su primo es la original. Por supuesto esto degenera en acoso al otro compañero, pero el giro dramático viene cuando al día siguiente la profesora anuncia que se compañero se ha suicidado. "FUBU" pone el foco y la crítica en el bullying pero también en las enfermedades mentales a temprana edad, como la depresión o el trastorno bipolar que probablemente sufría otra compañera de clase.

‘Atlanta’ ha conseguido también robarnos a nosotros, espectadores. Nos ha robado nuestra idea de cómo debería ser una comedia con jóvenes negros, porque pocas veces se tratan temas tan dramáticos como las enfermedades mentales o el racismo con el toque justo de comedia. Ese toque que hace que te rías pero a la vez tengas un terrible sentimiento por dentro. Pero también la serie ha cambiado la idea de cómo debe usarse un reparto en una serie. Porque sí, la segunda temporada de ‘Atlanta’ une a sus personajes en varios episodios, pero la mayor parte de ellos se centran exclusivamente en uno o dos máximo. Con un manejo perfecto del tiempo de cada personaje y el protagonismo que deben tener en pantalla, ‘Atlanta’ cambia las normas de su propio género.

Todo esto lo hace, como ya lo hiciera con la primera temporada, con un aspecto técnico inmejorable. La fotografía, el uso de las sombras para resaltar según qué momentos la negritud de los personajes, es perfecta.

‘Atlanta’ ha conseguido una de esas cosas que pocas veces se consiguen, reinventar un género, superar su primera temporada y encumbrarse como una de las mejores series de los últimos años. Probablemente tenga mucho que ver la involucración de Glover en cada uno de los distintos aspectos de la serie y el gran equipo –tanto técnico como actoral- que lo acompañan. Con todo esto, ‘Atlanta’ tiene el futuro más prometedor de la televisión actual y nosotros tenemos la suerte de poder verlo. Porque no debemos olvidar que el racismo, el clasismo, el machismo y la violencia inherente al sistema también son parte de la endiosada América.

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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

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