Así ha sido Titans, la mejor serie de DC del año

Una nueva serie de superhéroes ha llegado a la televisión para quedarse. En un momento en el que las ficciones centradas en los personajes de los cómics empezaban a ser multitud la nueva producción del universo DC no parecía augurar nada bueno. Es cierto que desde el principio dijeron que Titans iba a ser distinta, con más drama y menos aventuras plagadas de romances juveniles que las otras series que copaban la parrilla de la CW, pero había que ver los primeros resultados para opinar. ¡Y nuestra opinión no podía ser más favorable!

Por un lado se han quitado de un plumazo lo que ya empezaba a cansar de las ficciones del Universo Berlanti (Arrow, The Flash, Supergirl y Legends of Tomorrow), como son unos episodios que son sota, caballo y rey desde el inicio hasta el final de cada temporada. A esto se añaden demasiadas conversaciones que pretenden enseñar moralejas sobre la necesidad del héroe de hacer el bien y contar con el apoyo de sus amigos, pero que tras tanta repetición acaba perdiendo todo su sentido y empieza a ser incongruente (para necesitar tanto a los demás es sorprendente la cantidad de veces que el héroe les deja de lado), además de aburrir.

Pero, junto a este lavado de cara, por primera vez se ha visto lo que en principio uno esperaría del universo DC; esto es, un mundo inmerso en la oscuridad y la desolación y con personajes a los que es difícil ver sonriendo por todas las tragedias que han debido afrontar. De hecho, desde que se habló de la posibilidad de crear una serie protagonizada por los sidekicks de los héroes más grandes de DC esta fue precisamente la idea que se barajó. Y si alguien ha leído los cómics o ha visto la serie de animación Young Justice (¡y que el 4 de enero regresa con su tercera temporada!) sabe que los Titans era el grupo perfecto para crear una serie dramática donde las haya, ya que son unos héroes de lo más desgraciados.

Y efectivamente, si la idea era crear una serie donde las risas y las conversaciones emotivas al final de cada episodio no fueran la norma, con Titans lo han conseguido. Parte del éxito ha sido el elegir a Raven como el personaje principal en torno al que gira la trama de la primera temporada y quien se convierte en el nexo de unión de todos los héroes. Ello ha permitido darle un aspecto de lo más oscuro a la ficción, incluso con algunos toques sobrenaturales bastante tenebrosos, especialmente en los primeros episodios, y que ha sido perfecto para dejar claro que esta no iba a ser como las otras series de DC que conocíamos, acercándose más a lo que un cómic de este universo es en realidad.

Junto a este cambio de ambientación y con escenarios más reales y alejados de los platós, también necesario para diferenciarse de lo visto hasta ahora, otro hecho que ha contribuido a crear una serie tan redonda es un argumento que se desarrolla de manera lineal y a lo largo de los once episodios de la temporada. Así, en lugar de una larguísima temporada de 22 episodios de media pero donde la trama específica de esa temporada tan solo se desarrolla a lo largo de cuatro, siendo el resto "de relleno", en Titans los once episodios van contando lo que está ocurriendo poco a poco. Ello ayuda a que no se siga en todos ellos el mismo esquema de inicio, desarrollo y cierre, lo que acaba aburriendo si se repite una y otra vez, ofreciendo a cambio un desarrollo constante y en el que cada episodio tiene sus propias peculiaridades.

Así, los cuatro primeros sirvieron para presentarnos a Raven, Dick Grayson, Kory y Garth, pero donde no siempre aparecían los cuatro protagonistas y menos juntos, pues cada personaje tenía reservado su propio espacio para darles a todos su justa importancia. De este modo, a medida que íbamos conociendo a los héroes también íbamos recibiendo información sobre lo que le ocurría a Raven y, cuando por fin se juntan ya a mitad de la temporada, comienza un ritmo in crescendo en el que pasa de todo (y aparecen nuevos personajes) que consigue que esos episodios finales nos dejen siempre con ganas de más. Justo lo contrario a lo que, por desgracia, se puede ver en las otras series de DC, donde uno desea que llegue el final de la temporada para no seguir con esa tortura.

De este modo, más que una serie de once episodios, Titans es en realidad una película de casi once horas pero que no se hace para nada pesada. Aunque en defensa de las otras series de superhéroes hay que decir que este mayor ritmo conseguido en Titans también viene dado porque los protagonistas son un grupo, por lo que la trama no va a girar en torno a un héroe principal al que se le quiere dar un protagonismo excesivo, siendo el resto meros acompañantes para que el héroe destaque más. Aquí ocurre todo lo contrario y los cuatro héroes tienen su justa importancia, incluso los que solo aparecen en episodios concretos, contando además con la ventaja de que son muy diferentes entre sí, cada uno con sus peculiaridades, defectos y capacidades, lo que contribuye a que el ritmo no decaiga.

Así, aunque en un principio podría pensarse que el protagonista por excelencia sería Dick Grayson, pues él era el único héroe experimentado, ni más ni menos que el discípulo de Batman y además un detective (tanto cuando lleva la máscara como cuando está sin ella), por lo que era el más indicado para tomar todas las decisiones, la presencia de Raven lo cambia todo: una niña que no sabe qué le pasa exactamente pero sí sabe que ese algo no es bueno, ya que tiene la sensación de que dentro de ella hay una presencia oscura que, si deja libre, es capaz de matar. Algo que no es para nada tranquilizador y menos aún si acabas de enterarte de que la que creías que era tu madre y a la que acabas de ver morir, en realidad era una mujer cuya misión era mantenerte alejada de tu padre Trigon.

Todo este misterio y la presencia de fuerzas tenebrosas hacen que Raven llegue a tener más protagonismo que el propio Dick, quien rápidamente se fija como objetivo el protegerla de todas esas personas que, aún no sabe por qué, quieren secuestrarla.

Esta peculiar pareja y que en muchos aspectos recuerda a lo que el propio Dick vivió cuando Batman le acogió tras la muerte de sus padres, ya por si sola ofrece muchos puntos interesantes: por primera vez vemos el origen de Robin y de Raven fuera de los cómics, y además conocemos en profundidad a estos dos personajes, con sus puntos a favor y en contra, ya que cada uno arrastra su propia historia de fracasos.

Pero cuando aún no han podido decidir qué es lo que deben hacer aparecen nuevos personajes, Kory y Garth, que más distintos no podrían ser, lo que termina de crear una combinación maravillosa. Por un lado Kory, una muchacha que ha perdido la memoria y que discreta precisamente no es, ya que entre el peinado, los trajes que lleva y su espectacular figura es imposible pasar a su lado y no quedarse mirando, pero también una mujer que no se achanta ante nada y que cuando descubre que tiene poderes, lejos de esconderlos los usa para obtener respuestas, que es lo que realmente quiere.

Y por otro lado tenemos a Garth, el personaje más adorable de todo el grupo, ya que es imposible no querer a una persona que tan solo busca ayudar a los demás. Y cuando más adelante descubrimos su trágica historia y a los compañeros que ha tenido en algún momento de su vida, como es la patrulla de los condenados (The Doom Patrol) ese amor hacia Garth crece aún más, pues es increíble que habiendo estado rodeado de tanto dolor siga teniendo un corazón tan grande, siendo muchísimo el daño que podría causar con sus poderes.

Eso es algo que precisamente se ve más delante, cuando ya se han convertido en un equipo que debe enfrentarse a grandes peligros y toca vivir ese momento trascendental en la vida de todo héroe: elegir entre morir o matar para sobrevivir. Esto es algo que siempre trata de plasmarse en las series de superhéroes, el instante en que el héroe duda de sí mismo. Pero a diferencia de las anteriores ficciones de DC con personajes reales esta vez sí han conseguido transmitir ese instante en que el héroe llega a temerse a sí mismo. Eso es lo que se consigue al crear una historia con buenos cimientos y en la que vamos conociendo a los personajes poco a poco, aunque ello implique que los primeros episodios sean un poco más lentos, pues gracias a eso todo lo demás se va a desarrollar con lógica (tanto si es algo bueno como malo) y con todo el sentido del mundo.

Lo mismo ocurre con los personajes secundarios que han aparecido en esta primera temporada: Dawn y Hank (Halcón y Paloma), el resto de miembros de la Patrulla Condenada, Donna Troy (Wonder Girl) y Jason Todd (el segundo Robin). Lejos de tener apariciones esporádicas y cuyo único objetivo es el de mostrar al fan de los cómics otro personaje de ese universo, cada uno tiene su razón de ser. Y al igual que ocurre con los protagonistas principales, son presentados con respeto, como personajes complejos que también arrastran su propia historia y que, aunque al principio no la conozcamos del todo, al menos permite que les veamos como personas reales que también sufren y tienen sueños y que no están ahí simplemente para que el héroe de turno destaque más.

Ello ha hecho que no solo Jason Todd, el segundo Robin y cuya historia va ligada a la de Dick Grayson en muchos aspectos, tenga su protagonismo. De hecho, los que en un principio pensé que iban a ser unos personajes cuyo único sentido era mostrar una relación sentimental pensando en los fans de las historias románticas dentro del mundo de los héroes, han ofrecido algunas de las escenas más sobrecogedoras de toda la serie. Me refiero en concreo al noveno episodio de la temporada, en el que se cuenta cómo Dawn y Hank se conocieron y se convirtieron en Halcón y Paloma, y que tiene un dramatismo que jamás se había visto en las otras series de DC desarrolladas por Berlanti.

Es cierto que parte de ese buen hacer viene dado porque antes incluso de que se estrenara Titans ya se sabía que iba a haber una segunda temporada y al menos dos spin-offs, uno precisamente sobre Halcón y Paloma y otro sobre La Patrulla Condenada (se estrenará el 15 de febrero), por lo que ya se sabía qué historias se iban a desarrollar en sus respectivas series y lo que debía contarse de base en Titans para dar el pistoletazo de salida. Sin embargo, viendo la sucesión de spin-offs que ya se han hecho a partir de Arrow y donde aparte del cambio de traje y los nuevos personajes el resto es prácticamente lo mismo, era lógico pensar que la cosa no tenía por qué salir bien.

Pero eso también se ha conseguido en Titans gracias a que la parte de las relaciones personales y los "intereses románticos" de los héroes aquí no tienen tanta importancia. No deja de tener todo el sentido del mundo, pues cuando un héroe debe enfrentarse cada día a villanos para salvar a inocentes y tener mil ojos para que no le maten, como que hay poco tiempo para el romanticismo. Sin embargo, por lo visto en otras series de héroes parecía que lo más importante era que el héroe o la heroína tuviera su interés romántico, que copaba así la mayor parte del argumento, lo que hacía que una serie de superhéroes pareciera más una serie de amoríos adolescentes.

Eso no significa ni mucho menos que en Titans no haya parejas. Además de Dawn y Hank, a los que ya conocemos con una relación sólida, los seguidores del cómic saben que Dick Grayson y Kory acaban juntos, así como que Garth siempre ha estado enamorado de Raven. Sin embargo, en lugar de explayarse en ese posible interés romántico a base de una sucesión de escenas de tensión sexual no resuelta, seguidas de escenas de pasión irrefrenable o momentos de lo más románticos para que luego discutan y así volver a la casilla de salida una y otra vez, lo que han hecho ha sido juntarlos al inicio del todo (en el caso de Dick y Kory).

Esto permitió que los guionistas pudieran tachar esa parte de la historia rápidamente, pues los héroes tenían cosas más importantes en las que centrarse. No deja de ser lo lógico tratándose de un héroe, que sabe que cada nuevo día puede ser el último de su vida, lo que nuevamente otorga más fuerza y realismo a todos los personajes.

Por último, no quiero olvidarme de ese elemento obligatorio en toda serie basada en un cómic que se precie: los guiños al universo de los cómics de Batman y de los Jóvenes Titanes. Y aunque han tenido su protagonismo, también ha sido en su justa medida, sin darle una importancia excesiva para que no parezca que eso es lo más interesante de la historia (lo que es bastante triste para un grupo de héroes a los que les pasa de todo), pero para que el fan de este grupo pueda sentirse identificado y sonreír porque sí, por fin los Titans están teniendo su propia serie.

Ese momento en el que Dick muestra su agenda de móvil y uno se emociona al ver la cantidad de gente que hay ahí metida, empezando por Alfred, cuando Garth conoce a Jason Todd y pregunta que cuántos Robins hay, cuando se menciona el peculiar traje multicolor de Robin, el peor para pasar desapercibido en plena noche… Son muchas las ocasiones en las que el fan va a encontrarse con guiños  dirigidos expresamente a él, pero ello no va a impedir que los que descubren por primera vez la historia de los Titans se encuentren perdidos al no saber lo que está pasando. Algo fantástico si de lo que se trata es de crear una serie que permita que gente que no conocía a este grupo de héroes empiece a disfrutar de ellos.

Y es que en Titans descubrimos, conocemos y acabamos queriendo (y sufriendo con ellos) a un grupo de chicos y chicas que tienen una serie de particularidades y que deben decidir qué van a hacer con ellas. Algunos, los más jóvenes, tendrán que decidir si las van a usar para hacer el bien, si prefieren mantenerse escondidos para que no les hagan daño o justo lo contrario y gracias a sus habilidades puedan vengarse de todo ese daño que han sufrido a lo largo de su corta vida. Y otros, los que ya saben lo que es llevar máscaras, tendrán que decidir si merece la pena seguir ese camino del héroe, aunque ello les convierta en un tipo de persona que no quieren ser, pues saben que estar rodeados de tanto dolor acaba cambiando a la gente y no precisamente para bien.

Sea como sea sus caminos acabarán juntándose (junto al de otros héroes que están por llegar, empezando por Superboy) para hacer frente a un gran peligro que puede acabar con toda la humanidad. Una historia sorprendente que ha sido magistralmente desarrollada y que nos deja en el peor momento de todos, a punto de enfrentarse a Trigon, para tenernos con los dientes largos hasta que llegue su segunda temporada, que esperemos sea pronto.

The following two tabs change content below.

Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.

About Barbara Cruz

Periodista y escritora a tiempo completo. En los ratos libres veo de todo y leo cualquier cosa que caiga en mis manos. Nunca se sabe cuál será mi nueva obsesión.