Ártico: la humanidad frente al infierno blanco

Ártico

Ártico

4 Stars

Summary

En el Ártico, donde las temperaturas pueden bajar hasta los -70ºC un hombre (Mads Mikkelsen) lucha por sobrevivir. Cuando un accidente de helicóptero junto a él deja en grave estado a una mujer, sabrá que tiene que emprender un duro viaje si ambos quieren conseguir escapar del desierto blanco.

Coder Credit

Hace dos años el guitarrista brasileño Joe Penna comenzó en Islandia el rodaje del que sería su debut cinematográfico, Ártico. Para ello contó con uno de los actores escandinavos más conocidos mundialmente, Mads Mikkelsen. Tras diecinueve días el actor declaró que había sido el rodaje más difícil de su carrera y una vez vista la película no tenemos duda alguna de que fue así.

El Ártico es uno de esos lugares que parecen estar a prueba del hombre, de su colonización. El desierto blanco, donde las temperaturas pueden descender a -70 ºC, parece impermeable al tiempo y cualquiera que se atreva a adentrarse en él corre el peligro de no escapar jamás. En medio de la nevada inmensidad los restos de un avión que narran sin palabras un accidente ya lejano en el tiempo y un hombre que ha aprendido a sobrevivir. Entre ineficaces señales de socorro y pescas insuficientes, este hombre vive en una monotonía que aún así le permite superar cada día. Todo cambia cuando un día un helicóptero sobrevuela su área, el hombre consigue hacer que lo vean pero una tormenta provocará que el helicóptero se estrelle, matando al piloto e hiriendo gravemente a su mujer (Maria Thelma Smáradóttir), que lo acompañaba.

Una pequeña bombona de gas, unos paquetes de ramen y un mapa hacen que Mikkelsen se encuentre más feliz que nunca, en aquel lugar esos pequeños objetos son un auténtico tesoro. Pero a pesar de sus intentos sabe que la mujer no sobrevivirá mucho tiempo con la herida que tiene en el abdomen, por lo que Mikkelsen decide recoger sus escasas y preciadas pertenencias, atar a la mujer a un trineo y viajar hasta un centro de investigación estacional, un viaje aparentemente corto pero al que tendrán que enfrentarse a montañas imposibles, más tormentas, escasez de comida y hasta osos polares.

No hacen falta diálogos (no creo que se superen los 10 minutos de palabras de Mikkelsen, incluyendo sus gruñidos y gritos) para que Penna logre una de las mejores películas de superviviencia mejores hechas, más transparente en sus objetivos que 127 y menos inactiva que Cuando Todo Está Perdido. Lo hace, sobre todo, por el brillante tándem que forman Tómasson, director de fotografía de la película, y el propio Mikkelsen que hace el que probablemente sea el mejor papel de su carrera. Porque ante la ausencia de palabras todo el peso narrativo recae en las expresiones faciales del actor danés que consigue contar toda su historia, todo su dolor y toda su desesperación. Tómasson lo sabe y por eso sabe colocar la cámara frente al actor, pero sin olvidar el páramo que existe detrás y frente a él.

Además, ni Penna ni Tómasson parecen vanagloriarse en planos innecesariamente largos del Ártico. A pesar de estar ante uno de los territorios más bellos e inhóspitos del planeta, ambos saben que no hace falta grabarlo durante un minuto para que el público viva la misma angustia que su protagonista. Algo que no todos los directores de este tipo de películas parecen comprender.  Porque la película es angustiosa en sí, habrá momentos en los que ya gritemos de desesperación, volvamos la cabeza o incluso pidamos la muerte de sus protagonistas por tal de no verlos sufrir ni un minuto más. Pero ese es el sentimiento inherente a este tipo de películas, igual que el miedo es el de las películas de terror. Si no crees que puedas aguantarlo, quizás deberías probar en otra sala de cine.

El último punto fuerte de esta película es sin duda la motivación que se esconde detrás de este viaje, más allá de la supervivencia claro está. No conocemos el pasado del personaje de Mikkelsen, no sabemos que hace allí, si tiene familia que le echa de menos o amigos que se preguntan donde están.  No tenemos ni idea de si piensa en una persona ya sea por amor o por venganza cada vez que debe cavar un hoyo en el hielo. Tampoco su relación con Smáradóttir ha permitido que crezca entre ellos si quiera una amistad, no hablan el mismo idioma y sus interacciones se limitan a a comer y a comprobar el estado de salud de la mujer. Por eso cuando Mikkelsen empuja sin descanso el trineo donde va Smáradóttir, una y otra vez hasta el punto de cambiar el recorrido para ir por un camino más fácil -pero más largo-, lo único que hay detrás es humanidad. Es la humanidad la que tiene que luchar contra el infierno blanco, lo único que puede vencerlo. Curiosamente cuando Mikkelsen peca de egoísmo es cuando sufrirá uno de los peores percances de la película.

A veces olvidamos que nos hace humanos, parece que para ser buenos los unos con los otros tenemos que tener un vínculo especial que nos una. En este mundo egoísta cualquiera que ayuda al prójimo es prácticamente tachado de loco. Por eso Ártico no es solo una gran película sobre supervivencia, es una película que también recuerda que significa ser humano. 

     
The following two tabs change content below.

Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

About Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.