American Horror Story: Apocalypse, Ryan Murphy tenemos que hablar

American Horror Story: Apocalypse

American Horror Story: Apocalypse

2.5 Stars

Summary

Cuando el fin del mundo llega, un grupo de personas elegidas podrán sobrevivir en un bunker. Lo que estas personas no saben es que detrás de todo esto hay una guerra abierta entre el mismísimo Anticristo y las brujas, que tratarán de pararlo.

Coder Credit

El pasado 14 de noviembre la octava temporada de 'American Horror Story', 'Apocalypse', llegó a su fin.  Lo hizo perdiendo casi ciento cincuenta mil espectadores con respecto a la temporada anterior, algo poco sorprendente si consideramos que esta temporada tuvo la peor audiencia de toda su historia. ¿Está la antología en crisis? Os contamos que nos ha parecido la octava entrega de la serie creada por Ryan Murphy y Brad Falchuk.

Mi relación con ‘American Horror Story’ es complicada. La definiría como una relación de pareja: empezamos genial, nos enamoramos y luego la rutina y las peleas hicieron mella entre nosotros. Quizás nuestros amigos nos incitan a que rompamos la relación, que es mejor para ambos, pero yo siempre tengo la esperanza de volver a esos inicios mágicos. Incluso a veces hay pequeños momentos, caminatas o cenas, que me hacen pensar que sí, que esta vez funcionará.

La octava temporada de ‘American Horror Story: Apocalypse’ llegaba a mi vida en ese momento de darle un sexto intento a nuestra relación. Las expectativas estaban bajas (todavía tenía demasiado vivo el recuerdo del final de ‘Cult’) pero albergaba cierta emoción oculta, al fin y al cabo era el esperado crossover entre ‘Murder House’ y ‘Coven’. La primera fue la temporada que me hizo emocionarme con esta serie (el enamoramiento llegó en 'Asylum') y aunque a ‘Coven’ se le pueden criticar muchas cosas, fue una temporada diferente que tenía elementos muy interesantes.

Y ahí estaba yo, con mi pijama recién levantada viendo otro año más el primer capítulo de la serie. Entre el temor y la preocupación los minutos pasaron volando y cuando quise darme cuenta ya había acabado. Estaba tremendamente satisfecha, la trama parecía prometedora, los personajes de Sarah Paulson y Kathy Bates (sobre todo esta última) me parecían muy interesantes e incluso la trama romántica de Kyle Allen y Ash Santos me llamó la atención (y eso que ya sabemos de antemano lo mal que escribe este tipo de historias Ryan Murphy).

Luego llegó a escena Cody Fern dando vida al esperado y diabólico Michael Langdon. El actor, que ya me había enamorado en ‘The Assassination of Giani Versace: American Crime Story’, volvió a dejar claro que tiene un futuro prometedor en la industria.

Así pasaron los tres primeros episodios, sabía que era pronto para sentenciar pero lo que estaba viendo me gustaba. El giro inesperado del tercer episodio, en el que la mayoría de los personajes acaban de una forma u otra asesinados me dejó sin habla y más aún cuando vi entrar a por la puerta del refugio nuclear a Cordelia Goode, Madison Montgomery y Myrtle Snow dispuestas a revivir a (casi) todas las mujeres presentes.

A partir del cuarto episodio Ryan Murphy optó por tirar de flashbacks para contar la historia de cómo se había producido el apocalipsis, cuál era el papel de Michael y la relación de todo esto con las brujas. Era un movimiento obvio, que Murphy decidiera abandonar por completo la trama presente para volcarse en el pasado, pero aún así sorprendente.

No obstante, la idea funcionaba, sobre todo por conocer el odio entre los brujos y brujas –con esos toques feministas de Murphy que estableció un matriarcado en el mundo de la magia- o el trasfondo de personajes como el de Mallory (Billie Lourd). Pero también por ver en todo su esplendor el poder de Michael, que salvó del Hotel Cortez a Queenie o de los mismísimos infiernos a Misty. Con las siete maravillas realizadas, Michael iba a convertirse en el nuevo supremo, el Alpha, y ‘Apocalypse’ estaba en un punto muy bueno pero también crítico.

Llegamos entonces al ansiado sexto episodio, ‘Return to Murder House’ dirigido por la mismísima Sarah Paulson. El mejor episodio de la temporada nos llevaba de vuelta a la casa encantada más famosa de América y nos contaba, con una espléndida Jessica Lange, los orígenes de Michael. No solo eso, el capítulo nos brindó uno de los momentos más emotivos de la temporada: la reunión de Moira con su madre; y por si fuera poco todo eso, Madison tuvo tiempo para hacer de celestina y volver a unir a la pareja de Tate y Violet. Los jóvenes, que enamoraron a miles de adolescentes hace siete años, volvieron a fundirse en un beso destinado a hacer las delicias de los ahora veinteañeros que llenamos nuestras antiguas redes sociales (Tuenti incluido) con miles de montajes de ellos.

Hasta el sexto capítulo ‘Apocalypse’ no estaba siendo una temporada perfecta (¿me traéis a Misty con canción incluida para que no vuelva a aparecer?), pero estaba superando gratamente mis expectativas. Sin embargo, fue a partir de entonces cuando Murphy volvió a su senda habitual de no saber acabar sus temporadas. El temible Michael resultaba ser un niño pequeño y llorón que se dejaba engañar hasta por dos informáticos con demasiado tiempo libre. Los flashbacks, hasta ahora interesantes, empezaron a ser tediosos, con tramas demasiado largas que no avanzaban e historias que, en general, no interesaban o eran innecesarias para la construcción de la narrativa.

¿Era necesario un capítulo entero para contar como Michael acababa en una secta de poca monta que le llevaba directamente a conocer a Mutt y Jeff? ¿Cuántos minutos perdimos con la historia de los Romanov? La obsesión de Murphy por mostrar absolutamente TODO no resulta efectiva en una serie que, conforme iban pasando los minutos, nos hacía preguntarnos cuanto tiempo tendríamos para desarrollar su final. La respuesta estaba clara: Murphy planeaba resolver toda la trama presente en cuarenta y cinco minutos, pero a cambio nos prometía un gran enfrentamiento final entre las brujas y Michael por el control del mundo.

Admito que ese día estaba reacia a ver el final, no confiaba en Murphy que ya había usado la misma estrategia en más de una ocasión. Y al final tuve razón, el enfrentamiento se quedó en un previsible suicidio de Cordelia para que Mallory se alzara como suprema y pudiera realizar el hechizo que la llevara atrás en el tiempo y… atropellara a Michael. Todo lo que hay entre medio, incluido el cameo de Angela Bassett, resulta insulso y solo destinado a rellenar minutos para llegar al final que realmente Murphy quería mostrarnos.

Un final que reiniciaba todo el universo de 'American Horror Story'. Mallory volvía a la Academia de Brujas, salvaba a Queenie de ir al Cortez y aprendía a ser una gran bruja con Cordelia y Zoe. Eso sí, ya no había apocalipsis por lo que no hacía falta rescatar a Myrtle y Madison, a pesar de ser la que más había ayudado a combatir a Michael, parece ser que merecía pasar un rato más en el infierno.

Hasta ese punto el final estaba siendo anodino, pero al menos no dejaba casi ningún cabo suelto. No obstante, Murphy parecía decidido a hacer una de esas metáforas extrañas y devolvernos a la pareja de Timothy y Ashley, que se conocían de forma aleatoria, se enamoraban y tenían un hijo que, finalmente, volvía a ser la reencarnación del mal, niñera muerta de por medio. “El mal puede surgir también del bien” parece ser la moraleja que el creador de la serie quiere brindarnos, a pesar de que se haya repetido durante muchos años que el anticristo era una aberración antinatural y no un simple humano. Un sin sentido. Ni siquiera supimos por qué ellos dos habían sido elegidos para ocupar el bunker, pues parece que esa historia no interesaba. Y por si fuera poco, no olvidemos que todo lo que vivimos en el capítulo de Murder House tampoco ocurrió.

¿Ha sido ‘Apocalypse’ la peor temporada de ‘American Horror Story? No, pero es una muestra más del gran problema de la serie: no sabe acabar sus temporadas. Ya ocurrió en 'Freak Show' en el momento en el que asesinaron a Twisty, ocurrió en ‘Roanoke’ con un final feliz para todos y ocurrió sobre todo en ‘Cult’ cuando Murphy decidió abandonar la lógica de la serie y el protagonismo de Evan Peters para reinstaurar a su musa, Sarah Paulson, como único personaje importante de la serie.

Al final con ‘Apocalypse’ muchos estamos conformes, el “podría haber sido peor” es una constante de las conversaciones con mis amigas sobre el final de la serie. Pero fastidia que una serie con tanto potencial inicial acabe siempre provocando risas sarcásticas y sacudidas de cabeza tipo “esto no puede estar pasando”.

Ryan Murphy tenemos que hablar. Tenemos que hablar de cómo decidiste convertir ‘American Horror Story’ en una burla de lo que fue. Quizás sea culpa mía, que sigo esperando que la serie sea algo que hace mucho tiempo que ya dejó de ser. Quizás, mis amigos tengan razón y debamos tomarnos un tiempo, pero no voy a mentir, seguramente como una tonta volveré a darte una nueva oportunidad el año que viene.

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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

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