’13 Reasons Why’: ¿Se ha hecho justicia para Hannah Baker?

13 Reasons Why (Por Trece Razones)

13 Reasons Why (Por Trece Razones)

2.5 Stars

Summary

El juicio contra el Liberty High por el suicidio de Hannah Baker comienza. Clay tratará de reunir pruebas para condenar a Bryce y comenzará entonces a recibir unas fotografías muy perturbadoras.

Coder Credit

Fue la serie más tuiteada del año pasado. '13 Reasons Why' (‘Por Trece Razones’) estrena su segunda y polémica temporada en un día que un nuevo tiroteo en un instituto de Estados Unidos deja 10 muertos. La temporada era polémica desde el mismo momento en el que se anunció, ¿era necesaria? Si la historia de Hannah ya se había contado, ¿por qué más capítulos? Netflix decidió contestar a esto de forma tajante, había que hacer justicia para Hannah. Un juicio que pusiera en el punto de mira a un instituto negligente y a unos adolescentes que acosaron a una chica hasta la muerte. Pero tras ver los trece nuevos capítulos de la serie nos preguntamos, ¿se ha hecho realmente justicia para Hannah Baker?

Puede que esta sea una de las reviews más difíciles a las que me haya enfrentado. La primera temporada de la serie generó un debate en las redes sociales acerca de su utilidad o propósito. Las críticas contra la serie no hacían más que aumentar, al mismo tiempo que las llamadas a centros de atención al suicidio o las críticas de colegios de psicólogos que no podían creer lo que había hecho la serie. No había punto medio o la apoyabas o estabas en su contra y no os voy a engañar, yo soy del segundo grupo. Mostrar el suicidio en una serie de forma “liberadora” no hacía más que potenciar ciertos estereotipos sobre el mismo, estereotipos que de ninguna forma ayudaban a aquellas personas que podían estar pasando por una situación similar a la de Hannah.

Pero esta no es una crítica de la primera temporada. ’13 Reasons Why’ parece que pilló el mensaje, hizo numerosas campañas de concienciación e incluso en el primer episodio de la nueva temporada salen los actores advirtiendo del contenido de la serie y los espectadores a los que está dirigida.

Así que nos encontramos con una temporada que gira, no en torno a unas fotografías como nos hicieron creer en los avances, sino en el juicio de Hannah Baker (Katherine Langford), en rellenar los huecos de la historia que no conocíamos y en ver como los chicos y chicas del Liberty High seguían con sus vidas.

El juicio se desarrolla sobre las siguientes bases: la abogada defensora quiere demostrar que Hannah era una chica complicada, con antecedentes familiares de enfermedades mentales y que el instituto no puede hacerse cargo de lo que le sucede a sus estudiantes cuando están en casa. La acusación, por su parte, quiere probar que Hannah pidió ayuda hasta en dos ocasiones, una de ellas insinuando claramente que había sido violada por un compañero de clase. Durante los trece episodios vemos como algunos de los chicos que protagonizaron las cintas de la anterior, modifican la historia en su beneficio –o en beneficio de Bryce-, como Marcus; otros que cuentan la verdad a pesar de sus consecuencias, como Courtney que ha sido una de las pocas que realmente ha ayudado a Hannah en su juicio, a pesar de haber sido de los personajes más criticados de la primera temporada; y otros que aunque lo intentan pero, o bien les puede la presión, o bien la defensa le da la vuelta a sus palabras, como Clay, Jessica o Justin.

Pero, ¿ha servido de algo el juicio? Según las palabras de la propia Hannah a Clay toda historia tiene dos versiones. Algunas de estas historias han protagonizado algunos de los momentos más bonitos de la temporada, como saber que Hannah y Zach pasaron el verano juntos, que ambos perdieron la virginidad el uno con el otro y que solo fue la cobardía del jugador de béisbol lo que los separó. Es uno de esos capítulos que por un segundo te hacen olvidar la crudeza de la serie, la calma que precede a la tempestad.  Sin embargo, la mayor parte de las historias que se han contado han aportado más bien poco tanto a la trama en general cómo al propio juicio.

Desde la primera temporada ya sabíamos que Hannah era una chica complicada. No, no era la víctima perfecta, pero ¿acaso existe ese concepto? Estaba claro que la defensa seguiría esa estrategia, pero lo que no esperaba de la serie es que dejara tantas dudas sobre cómo era realmente Hannah. Con esto me refiero, por ejemplo, a que se descubre por fin que es lo que le pasó a Hannah en su antiguo instituto, que no es nada más y nada menos que ella misma acosó a otra compañera. ¿Era esto necesario? ¿Era necesario destrozar aún más la imagen de Hannah? Con esto lo que se consigue es realmente enturbiar la imagen de un personaje que ya fue bastante polémico en la primera temporada, ¿era Hannah una exagerada? “¿estaba bien de la cabeza?” Puede que toda historia tenga dos versiones, pero '13 Reasons Why' no debería olvidar que esto no es una polémica normal, estamos hablando de una víctima. El #YoSiTeCreo que inundó las calles tras la polémica sentencia a la mal llamada Manada, se difumina en un… ¿y si…? No, cuando hay una muerte de una adolescente la única historia que importa es la suya.

Y entre toda esta campaña de descrédito hacia Hannah Baker, tenemos a una madre coraje. Liv (Kate Walsh) ha sido el auténtico alma de esta temporada. No solo la actuación de Walsh era de lejos la mejor, sino que nos sobrecogía con cada una de sus apariciones y nos hacía recordar que aquí no se estaba juzgando a Hannah, sino a aquellos que la obligaron a coger unas cuchillas y encerrarse en su baño.

Puede que el retrato de Hannah durante el juicio no haya sido el más adecuado, pero uno podría argumentar que eso es lo que sucede en la vida real. De acuerdo. Entonces quedaba la última esperanza, que la sentencia fuera favorable. Pero no, el jurado popular no consideró que el instituto Liberty fuera culpable de la muerte de Hannah Baker y cuando al fin Bryce consigue ir a juicio por la violación de Jessica le caen… tres meses de libertad condicional. ¿Dónde se quedó entonces la prometida justicia? No sirven las excusas de que esto pasa en la vida real, '13 Reasons Why' tenía la oportunidad de mandar un mensaje claro a la sociedad:  ya basta. Basta de mirar hacia otro lado, basta de que los hombres y los poderosos se salgan con la suya, si permites el bullying continuado hacia una chica o la violas serás castigado.  Pero no, Bryce irá a un instituto mejor y el Liberty High sigue con su supuesta política cero contra el bullying. Así que te pregunto directamente a ti Netflix, ¿y la justicia para Hannah Baker? ¿y la justicia para Jessica? ¿y para todas las chicas violadas por el equipo de béisbol que os habéis encargado de enseñarnos?

No todo van a ser críticas a la serie. El trasfondo de esta temporada ha sido el consentimiento. Se ha hecho mucho hincapié en el “solo sí es sí” y en el que nunca una mujer puede ser culpable de su propia violación.  Esto que ha tenido como eje general a Jessica y Chloe –la nueva novia de Bryce- llega a su máxima expresión en una de las mejores escenas de la temporada, probablemente la mejor, que en pocas semanas preveo que inundará todas las redes sociales. Hablo del momento en el que Jessica sale a leer su declaración y van apareciendo todas las mujeres de la serie contando sus propios casos de acoso, abuso sexual o violación. Porque tal y cómo se dice en el episodio anterior, no hay ni una sola mujer que no haya vivido uno de estos episodios. Escuchar las experiencias de estas mujeres de su propia boca provocan una mezcla perfecta tristeza abrumadora e ira ciega, que es lo que los creadores querían conseguir. También quiero mencionar el momento en el que Justin le hace ver a Clay que Hannah solo había besado a un chico, se había acostado con otro y se había "pillado por un tercero", tres chicos que le estaban generando una imagen de guarra y puta, mientras él que se había acostado con decenas de chicas era "más hombre" y un "héroe" para sus amigos. Porque sí, el patriarcado es así y las cosas son distintas para las chicas.

Las fotos, que se suponía serían el principio de algo más, solo han servido para reforzar esta trama, que podría haber sobrevivido sin ellas. Eso sí, nadie más se pregunta como Justin, mejor amigo de Bryce  no sabía nada sobre “El Club"? ¿En serio? Eso sí, más sentido tenía esa trama que la compañera de Liv, una madre que también perdió a su hija tras sufrir acoso y que ha sido más un estorbo en la trama que una ayuda. ¿Se marcha al final porque no puede aguantar que Hannah haya acosado también? Lo dicho, la segunda temporada de '13 Reasons Why' no ha hecho más que ensuciar más –si cabía- la historia de Hannah.

Esa era la única historia que importaba desde el principio, la historia de una víctima que al final de la temporada se olvida. Cuando en la historia final se ve a casi todos los chicos que protagonizaron las cintas abrazados, sentimos lástima por todo lo que han sufrido. No estoy diciendo que haya que castigarlos a todos, pero desde luego esta temporada ha borrado el propósito original de la serie: TODOS Y TODAS formaron parte del acoso que llevó a Hannah a una depresión y que posteriormente acabaría con su vida tras ser violada. Por supuesto, no quiero comparar lo que hizo Bryce con el resto, pero al centrarse esta temporada en los acosadores, la historia de la víctima, la historia de Hannah se olvidado.

Y mientras todo esto sucedía, Tyler ha experimentado el desarrollo más interesante de la serie. Su relación con Cyrus y el grupo punk del Liberty hacen que el chico por fin se sienta aceptado. Sin embargo ambos inician una especie de vendetta personal contra todos aquellos que les han hecho daño –y a Hannah- Pero la serie estaba dejando caer que Tyler siempre quería ir a más. Tras una de estas insinuaciones y el chivatazo de su amigo, Tyler acaba siendo redirigido a un programa especial. No vemos que le pasa allí, pero vuelve al Liberty con nuevo peinado y una actitud de querer mejorar su estancia. Sin embargo, Tyler tendrá que enfrentarse primero el rechazo de la hermana de Cyrus y luego el de su propio amigo que ya no quiere saber nada de él. Pero nada de esto se compara con lo que viene a continuación. Montgomery y dos chicos más del equipo de béisbol acorralan a Tyler en el baño y tras acusarle de haberles dejado sin temporada le golpean en repetidas ocasiones y le violan con un palo de una fregona en la escena más dura de la temporada.

Esto desencadena lo que muchos esperábamos desde el final de la primera temporada. Tyler se arma con su rifle y un par de pistolas y se planta en el baile de primavera para provocar una masacre.

Afortunadamente, Clay consigue convencer al chico de soltar las armas, que huye en el coche de Tony de la policía. Hubiera sido una terrible coincidencia que al final la masacre se hubiera producido, pero ¿por qué alargar esto hasta el último segundo? Todo el mundo sabía lo que Tyler acabaría haciendo desde que en el último capítulo de la primera temporada se viera el arsenal que tenía. Su contacto con las armas no disminuyó durante toda la temporada, ni tampoco su intención. '13 Reasons Why' no nos ha sorprendido con el final, sino más bien con los motivos que han llevado a ello. De nuevo, la serie considera que solo un evento realmente traumático –como una violación- puede provocar esto, cómo si el acoso que ha sufrido Tyler durante dos temporadas no fuera suficiente argumento. Señores creadores de la serie, al igual que muchos suicidios derivan de una depresión surgida a raíz del bullying, muchas masacres también, y no, la violación no siempre está presente.

No, '13 Reasons Why' no ha hecho justicia para Hannah pero tampoco nos ha sorprendido con la trama de las polaroides o la de Tyler. La serie sigue abriendo debates interesantes entre la sociedad, pero no los concluye como debiera. Aunque supongo que esta será una opinión tan polémica como lo fue la primera temporada.

Eso sí, el final de la segunda temporada parece augurar una inevitable tercera, en la que ya no encajo de ninguna de las formas a Hannah Baker. ¿Será cierto entonces que la historia de Hannah Baker se olvidará entre tantas desgracias del Liberty?

The following two tabs change content below.

Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

About Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.