12 Monkeys – Temporada 4 

12 Monkeys - Temporada 4 

12 Monkeys - Temporada 4 

Series: 12 Monkeys

5 Stars

Summary

El equipo tiene una última oportunidad para salvar el Tiempo, y parece que Cole es la clave para hacerlo. ¿Lograrán vencer al Ejército de los 12 Monos?

Coder Credit

Cuando una serie anuncia su última temporada, lo que los fans esperamos es que el final sea como mínimo, satisfactorio. 12 Monkeys ha logrado lo que muy pocas series consiguen: un final redondo y sorprendente, que contesta prácticamente a todas las preguntas que teníamos.

Si no habéis visto la serie o la temporada, abandonad ahora mismo esta página y disfrutad de ella sin spoilers. Para los demás, empecemos por recordar cómo habíamos dejado la serie hace ya más de un año.

Con la revelación de que Olivia era la Testigo y que parecía que la madre de Cole iba a tener importancia en la trama general (pues es la que le cuenta la historia sobre la serpiente que se muerde la cola), acababa la tercera temporada. Una temporada que nos preparaba para el último viaje y la resolución de todas las incógnitas sobre Cole, su madre y el papel de cada uno de los personajes en la historia.

Esta temporada se centra sobre todo en Cole: él es la clave de todo según los Primarios. Durante la mayoría de los capítulos creemos que Cole es el único que puede acabar con el plan del Ejército de los 12 Monos y al final se revela que es cierto... pero no como quisiéramos. Mejor vamos a empezar a analizar los capítulos semana a semana.

Primera semana —The End, Ouroboros y 45 RPM

El primer capítulo comienza con una voz en off repitiendo la historia de la serpiente y el demonio, tal y como le leía el padre de Cole a su hijo. En la Edad Media, vemos cómo un grupo de Primarios mueren quemados por (tal y como después nos enteramos) uno de ellos que los ha traicionado y se ha unido a Olivia. Además conocemos a Chorus, una joven primaria a la que su padre le deja un curioso objeto porque ahora es su deber guardarlo.

Este objeto conectará más tarde con la línea argumental de Jennifer, que está en Praga en 2018, y se dirige a una exposición precisamente a robarlo. La primera Jennifer que vemos es muy distinta a lo que nos tiene acostumbrados, una experta luchadora pelirroja que no tiene problemas en llevarse el objeto... excepto que todo lo que vemos está en la mente de Jennifer y la realidad dista mucho de como se la imagina ella. Pero bueno, lo importante es que Jennifer consigue llevarse el ouroboros y ser igual de genial que siempre, pues aunque las autoridades la persiguen, ella logra escapar y reunirse con el Cole del futuro, que la salva en el momento exacto antes de morir aplastada por un tren. Jennifer siempre al límite.

El alter ego de Jennifer

El resto del equipo está intentando escapar de las garras de Olivia. Para ello, deciden que van a mover toda la base a otro lugar gracias a la energía de Titan. ¿Lo consiguen? Sí, pero algunos mueren (Lasky y Whitley entre ellos) y otros se quedan atrás... como Deacon. Lo malo es que ahora necesitan volver al sitio de donde han huido para coger un elemento que les hará poder volver a usar la máquina del tiempo. Y aunque todo el mundo, incluida Cassie, se ha dado por vencida, Cole irá en busca de lo que necesitan... acompañado por Hannah.

Cuando llegan, se dan cuenta de que no han viajado solo en el espacio, sino también en el tiempo, pues vemos a Cole y a Ramse en su época previa a este lío: justo cuando Cole va a viajar en la máquina del tiempo por primera vez. Año 2043. Está bien ver a Ramse una vez más, es más, está más que bien ver trabajar juntos a estos dos de nuevo. Al final, resulta que todo lo que pasó en su día (que faltaba algo de energía principalmente) era porque ellos en el futuro lo hacían. En este segundo episodio, vemos una conversación cara a cara de la Katarina del pasado con la del presente, y una vez más, queda claro que están en un ciclo que se repite: la Katarina del presente le da la clave a la del pasado para que la máquina funcione. Ah, y me he olvidado de comentar que Katarina se está muriendo por haber estado expuesta a la radiación de la máquina. Yay. Todo va bien.

Cassie piensa que para acabar con todo esto, hay que acabar con el problema de raíz: es decir, hay que matar a Olivia cuando todavía tenían la oportunidad: en el pasado. Aunque la encuentra, al final no logra matarla: Olivia está embarazada y Cassie quiere ayudarla a escapar de todo el follón del Ejército de los 12 Monos. Pero lo que parece claro capítulo a capítulo, es que no pueden cambiar nunca (casi) nada de lo que hacen: están en un ciclo irrompible y nada de lo que hacen sirve para nada.

La esperanza está puesta ahora en lo que contenía el objeto que recuperó Jennifer. Cole logra abrirlo gracias a la historia que le contó su madre (es la clave) y dentro contiene una fecha y un lugar: Blackleaf, 11 de mayo de 1852. Ah, además, Deacon está ahora del lado de Olivia, porque lo dejaron atrás una vez más...

Olivia planeando maldades

Segunda semana — Legacy, After y Die Glocke

El cuarto capítulo comienza con un flashback a la época en la que Katarina y su marido trabajan para lograr crear una máquina del tiempo. Ahí conocemos a su ayudante, una chica que parece que tendrá algo de importancia... efectivamente, es la hija de Olivia, y siempre ha estado con ellos con una misión: recabar información para completar Titan.

Dejando esto de lado, lo primero que hacen Cole, Cassie, Hannah y Jennifer es viajar hasta la fecha que les señalaba el objeto: 1852. Allí, nada es lo que parece, pues hay elementos que no se corresponden con la fecha en la que supuestamente están. Además, está el padre de Hannah por allí y... ¡sorpresa! También está el Hombre Alto. Y, cómo no, hace acto de presencia Titan, y deciden que, aunque no puedan destruirla, intentarán evitar que se convierta en un arma.

Olivia quiere al padre de Hannah vivo porque cree que los ayudará (a la fuerza, claro) a terminar Titan, pero al final acaba muerto a manos de Deacon, que los ha seguido hasta allí. También nos enteramos de que Jennifer ha perdido sus poderes de Primaria, ya no oye voces ni nada importante. Sin poder evitarlo, porque quiere resultar útil, acaba bebiendo una infusión de esas de té rojo, que la reúne con el grupo de Primarios que vimos al inicio de la temporada y le dan una pista para localizar el arma que puede acabar con el Ejército: "Climb the steps, ring the bell (Sube las escaleras, haz sonar la campana)". Esta frase la escucharemos bastante durante los próximos capítulos. 

La verdad es que me encanta que viajen tanto por el tiempo

Cuando encuentran una coincidencia con la famosa frasecita en el año 1966, Cole y Cassie irán a ese año para ver si unos espías rusos tienen en su poder el arma que están buscando. Todo sale... no muy bien y al final Jennifer tendrá que acudir y salvarles el culo, junto al agente Gale, que logró salvarse en Berlín. En este episodio (el 4x05) hay varios saltos temporales dentro del mismo bucle y me sorprende lo bien que coincide siempre todo... y lo poco que pueden hacer para romper los ciclos que viven. Una y otra vez, se prueba que no hay manera de deshacerlos, de ahí que cada vez estén más desesperados por el arma que promete acabar con esto de una vez por todas.

Es también en este episodio cuando Cassie comienza a dudar de la misión: ¿no estaría bien vivir todos en el bosque rojo y revivir los momentos más felices una y otra vez en un mundo perfecto? El sexto capítulo es una joya, pues... ¿quién no ha querido que en alguna serie o película acaben matando por fin a Hitler? 12 Monkeys se atreve a hacerlo y, aún así, la historia no cambia demasiado... siempre hay alguien igual de malo que pueda reemplazar a Hitler y que lleve al mundo al mismo desastre que él.

Además, la misión les permite recuperar a Deacon, que no se había pasado de verdad al bando de Olivia y así, ¡el equipo está junto de nuevo! El premio a la mejor escena de la temporada es para Jennifer una vez más, que canta frente a un puñado de nazis el "U+Ur hand" de P!nk ("I'm not here for your entertainment!!!"), mientras el resto mata a otro puñado de nazis. Una gozada. Ah sí, y por fin consiguen la famosa campana de la frase, que tiene forma de cabeza de mono como no podía ser de otra forma. Eso sí, al final Deacon regresa con Olivia sin la campana pero con otro regalo: Katarina. Y es que han encontrado otro mensaje que señala hacia 1491, Hertfordshire, pero no tienen el poder suficiente para ir tan atrás en el tiempo y piensan usar Titan para lograr llegar hasta allí.

Jennifer es la estrella indiscutible de este episodio

Tercera semana — Daughters, Demons y One Minute More

El séptimo capítulo, llamado "Daughters", tiene como protagonistas a Hannah y a Emma, la hija de Olivia. Cada una de ellas ha nacido con un propósito y durante los 42 minutos nos presentan la vida de las dos y los paralelismos que existen entre ellas. Katarina ha enviado a Hannah al año 2007 para que viva su vida durante dos años, hasta que el 8 de marzo de 2009, abra la carta que le ha dado su madre.

En ella, Katarina le pide que busque a Marion Woods, la madre de Cole, con la única pista que tiene de ella: un sitio y un día. Antes de acabar el capítulo, vemos que... ¡Marion es el nombre que se puso la hija de Olivia cuando huyó de Titan y de todo! ¿Es Emma de verdad la madre de Cole? Antes de enterarnos de qué está pasando, vemos también cómo el plan de Katarina da resultado: le da "a regañadientes" a Olivia la fecha y el lugar al que quieren ir y así, el resto podrá seguir la señal de Titan y seguirlos hasta allí. La primera en irse es Jennifer, que se ofrece a ello, pero no tienen manera de saber si ha llegado a salvo...

En el siguiente capítulo, veremos que sí, que Jennifer ha llegado a salvo y que los otros la seguirán aun sin saber si está viva o no. También es en este episodio cuando vemos al Primario que traiciona a los demás y se une a Olivia, enlazando la escena de la quema por fin con la trama. Es en este sitio y lugar donde se encuentran las escaleras que tienen que subir para tocar la campana... pero la campana ¿ya está allí? Aunque Cole duda, Jennifer "tocará" la campana, es decir, unirá las dos y se producirá una paradoja, con su consecuente explosión.

Olivia y sus secuaces están por allí y pese a que los protagonistas han hecho lo que tenían que hacer, la Testigo los atrapa a todos. Desafortunadamente, vemos morir a Deacon... para siempre, pues aunque Cole logra salvarlos a todos con su chaleco viajero del tiempo, no le da tiempo de ir a por Deacon en un último viaje porque Olivia decide 'paradojizar' ese lugar, haciendo imposible que regrese nadie a ese momento exacto. ¿Quién creyó en la primera temporada que lloraría por la muerte de Deacon? Vaya viaje más interesante se ha pegado este personaje, mis felicitaciones a los guionistas.

Jennifer sufre cuando se da cuenta de que ha perdido sus poderes de Primaria

Mientras, en 2009, Hannah y Emma se van conociendo y descubren quiénes son cada una. Y parece que es demasiado tarde para todo, pues Titan está completo y Olivia creará una paradoja tan grande que destruirá el tiempo. Queda una última esperanza... la vieja Jennifer le da a la joven Jennifer una tiza amarilla y le dice que los símbolos y espirales de su cabeza no son aleatorios... así que Jennifer se pone a dibujar por todas partes ("If you give me yellow, I could paint the world!"... palabras de Jennifer de la primera temporada).

Los símbolos que ha dibujado Jennifer acaban siendo todos los lugares y tiempos a los que ha viajado Cole, excepto por uno: dos días antes de que se libere el virus que dio comienzo a todo. ¿Y qué hacen? Pues claro, ir allí, al aeropuerto JFK, con la intención de detener a quien sea que libere el virus. La serie regresa así al principio, recordándonos cómo empezó todo, con la mitad de un cadáver que era el origen del virus y nos hace pensar en todo tipo de cosas (¿quién no pensó que Cole iba a resultar ser ese cadáver?).

Mientras se dan cuenta una vez más de que el ciclo es irrompible y al final son ellos (en concreto Cassie) los que liberan el virus porque si no no tendrían manera de viajar en el tiempo (porque es la razón por la que se construye la máquina), Hannah y Marion siguen sus vidas en 2009 porque no pueden regresar al presente al habérseles roto la inyección. Tras un accidente, Marion muere. ¿Espera, qué? ¿No era Marion la madre de Cole? PUES NO. Al final, resulta que es Hannah la madre de Cole, que adopta el nombre de Marion y vive un tiempo de felicidad al lado del padre del protagonista, al que abandona y deja con el bebé que ha tenido.

Hannah se queda sola en el pasado durante 9 años en total, hasta que Cole y Cassie la encuentran en el Emmerson. Ella le cuenta a Cole que su madre morirá protegiéndolo, pero no le cuenta que es ella en ese momento, eso lo sabremos más tarde cuando efectivamente, Hannah muera en brazos de Cole en el aeropuerto al protegerlo de una bala. Demasiadas muertes llevamos ya, y todavía falta que muera Katarina que cada día está peor del envenenamiento por radiación.

Será un duro golpe para Cassie tener que liberar el virus

Cuando se dan cuenta de que siguen sin saber qué tienen que hacer para romper el bucle, Katarina da con la respuesta: los Primarios crearon la máquina para borrar a Cole de la existencia, y para ello, tienen que borrarlo de todos los sitios y lugares en los que estuvo. Cole es el demonio de la historia, él es la causa de que el ciclo exista, así que sin él, el tiempo volverá a su cauce y no habrá pandemia ni Ejército de los 12 Monos. ¿Fácil, no?

Cuarta y última semana — The Beginning 1 y 2

Y por fin llegamos a los dos últimos episodios, que cierran la historia de manera prácticamente redonda. Sí, se podía haber profundizado más en el Ejército de los 12 Monos y sus seguidores, pero con solo cuatro temporadas, la verdad es que creo que podemos decir que no hay ningún episodio de relleno y que en cuanto se separa de los eventos de la primera temporada, es decir, del virus y su liberación, la serie coge ritmo y nos sorprende episodio tras episodio.

Al principio del episodio doble final, vemos una vez más a Athan: está hablando con Katerina, parece que justo es el momento en el que Katerina se hace con la base en la que dará comienzo el Proyecto Splinter. Athan le dice algo curioso: "Cuando dudes entre salvar a siete mil millones de personas o a una, salva a una".

Ahora sabemos también por qué no no había funcionado el Proyecto Splinter hasta que entró Cole en juego, claro: Katerina había usado su ADN, el que comparte con su nieto. Así se crearon los viajes en el tiempo, gracias a Cole, el demonio, el primer viajero del tiempo. El equipo sabe que debe borrar a Cole de la existencia si quieren que todo lo que han hecho sirva para algo, pero hay disparidad de opiniones, como no podía ser de otra forma.

Cole tendrá que hacer un último sacrificio

Aquí es cuando entran en juego las dudas de Cassie; mientras que Cole ha aceptado bastante bien el hecho de que va a desaparecer del todo, su novia no lo tiene tan claro... se podrá hacer otra cosa ¿no? Pero primero que nada, y ahora que las cartas están sobre la mesa, Cole tendrá que ir yendo de tiempo en tiempo y lugar en lugar a todos los sitios en los que apareció el Cole del futuro.

Y otro problema más, para ejecutar el código que hará que Cole desaparezca en cuanto entre en la máquina, se necesita demasiada energía que no tienen... y otra vez necesitarán Titan para ello, y algún que otro conocido rescatado del pasado, como ¡Ramse y Deacon! Que regresan para el tramo final una vez más. Impagable la escena en la que Cole y Ramse se dirigen en coche hacia Titan con la banda sonora de Dirty Dancing, así como volver a oír el "Don't you forget about me" cuando reaparece Deacon.

El equipo se separa en grupos, cada uno con una misión. Al final, tras asistir a varias luchas, entre ellas una entre Cassie y Olivia en la que gana Cassie (¡¡¡¡al final era Olivia el cuerpo mutilado origen del virus!!!!), Cassandra tiene la oportunidad de detener Titan y el plan de Olivia, pero duda porque no quiere que Cole desaparezca... Gracias precisamente a Cole, que le habla a través de un montón de piedras que los separa, Cassie detiene a Titan y el mundo no se convierte en un bosque rojo.

Ahora llega lo difícil. Cada uno tiene que volver a su línea temporal y cuando ya no quede nadie, Cole se introducirá en la máquina para borrarse. Las despedidas son todas duras de ver, e incluso vemos morir a Katarina, pero parece que no hay otra solución: Cole sube las escaleras y ejecuta el programa. Así, sin muchos aspavientos más.

Hasta les da tiempo de vestirse de cowboys

Cole ha desaparecido del mundo. La vida continúa, la pandemia nunca aparece y todos viven sus vidas con normalidad (sí, incluso los que habían muerto, ¡están todos vivos!). Menos Cassie, que se niega a haber perdido a Cole y regresa incluso al Emmerson para ver si alguien más lo recuerda. Pero no hay manera. Cuando ya pensamos que la serie acaba, y comenzamos a aceptar que el sacrificio mereció la pena... ¡sorpresa!

James Cole aparece en una playa junto a Jennifer. ¿Qué ha pasado? Pues que Katarina hizo caso de la recomendación de Athan y modificó el código que eliminaría a Cole para que el Tiempo lo "escupiera" en un lugar tras haberlo borrado de las líneas temporales. Y así tenemos nuestro final feliz: Cole se reúne con Cassandra y ¡fueron felices y comieron perdices! ¿O no? El último plano enfoca una hoja roja que cuelga de un árbol... ¿estamos viendo algo real o es simplemente un sueño del bosque rojo?

El creador y showrunner de la serie, Terry Matalas, lo tiene claro: el Tiempo le debía una a Cole y él elige el final feliz. Si sois unos amargados y preferís creer que Cassie nunca apretó el botón para parar a Titan (nunca la vimos hacerlo), podéis elegir ese otro final. Lo que está claro es que, semana tras semana, 12 Monkeys nos ha dado la oportunidad de sorprendernos y disfrutar de este viaje cíclico tan especial y satisfactorio, pese a que era algo frustrante ver que todo lo que hacían era un ciclo perfecto que no podían romper.

No creo que haya una serie de viajes en el tiempo que esté tan bien planeada como esta; sabemos incluso que desde que ficharon a la actriz que interpretó a Hannah, esta sabía que era la madre de Cole, pese a que el resto del reparto no lo supiera. Sin duda, 12 Monkeys es una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos años, y es una pena que no haya tenido más repercusión mediática y audiencia, pues estoy segura de que podría haber continuado durante un par de años más manteniendo la misma calidad que lo hizo en todas sus temporadas.

El Hombre Alto tienta a Cassie... es cosa vuestra decidir lo que hizo ella al final

Echaré de menos la frase más repetida de la serie: Initiate Splinter Sequence! y a Jennifer, uno de los mejores personajes de la historia de la televisión. En realidad, echaré de menos a todos... sí, incluso a Deacon. Cada personaje ha recorrido su camino a lo largo de las cuatro temporadas y es sorprendente lo mucho que han cambiado y se han desarrollado. Lo bueno es que ahora podemos rever toda la serie y estar atentos todos los detalles, para disfrutar aún más de su visionado. ¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Qué más habríais comentado sobre la serie que se me haya olvidado? ¡Nos leemos! Y recordad, disfrutad del presente.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.