Younger – Temporada 3

Younger – Temporada 3

Younger – Temporada 3

Series: Younger

3 Stars

Summary

Liza está en medio de un triángulo amoroso y no se decide. Además, verá peligrar su puesto de trabajo y su secreto a punto de descubrirse más de una vez.

Coder Credit

Cuando antes de estrenarse la tercera temporada supimos que “Younger” ya había sido renovada para una cuarta temporada, los fans nos alegramos enormemente. Sin embargo, con la renovación venía otra sorpresa: la tercera temporada se estrenaría apenas seis meses después del final de la anterior temporada.

Tengo la impresión de que, aunque habría sido terrible tener que esperar un año entero para ver sólo 12 capítulos de 20 minutos, quizás habría sido mejor. La tercera temporada, lejos de ser un completo desastre, ha resultado ser una sucesión de episodios sin un rumbo concreto y que más parece una temporada de relleno que una continuación de aquellas dos primeras temporadas.

Cuando en los últimos episodios de la anterior temporada se abrió un camino claro que conducía al triángulo amoroso entre Liza, Charles y Josh, quedaba la duda de si los guionistas serían capaces de hacer malabarismos con todos ellos. Porque en todas nuestras mentes aparecía una pregunta clara: Si Liza se decide por “escoger” a Charles, ¿qué será de Josh? La presencia de Josh en la serie está claramente ligada a ser el novio de Liza, sin ningún otro motivo con el que justificar su presencia. Si ellos dos rompen, ¿cómo podría seguir Nico Tortorella en la serie?

Creo que ese ha sido el gran fallo de esta temporada, crear una situación de la que no podían salir airosos. Algo parecido pasó en su día en la tercera temporada de “Homeland”: la incapacidad de dejar irse a un miembro del reparto nos dejó atascados en una sucesión de capítulos que no llevaban a ninguna parte. Aquí, la imposibilidad total de dejar marchar a Nico (ni siquiera temporalmente), nos ha llevado al problema más grave: los personajes son incapaces de tomar decisiones que son evidentes para el espectador y lo deberían ser también para sus protagonistas.

Durante toda la temporada tenemos a una Liza que no parece tener clara su vida, pero pese a que más o menos parece consciente de que no todo va bien, se ve incapaz de ponerle solución o de aceptar que debería tener una conversación seria con Josh. Así que tenemos a Liza que más parece seguir con Josh por no enfrentarse a sus sentimientos que porque realmente vea un futuro con el chico.

Esa ha sido mi impresión durante toda la temporada, pues hemos visto cómo las miradas y conversaciones cómplices con Charles aumentaban mientras que las escenas entre Liza y Josh parecían más vacías semana a semana (siempre desde la perspectiva de Liza, porque también es verdad que cada día Josh parecía más seguro de querer estar con ella). Esa incapacidad de Liza por enfrentarse a este dilema amoroso me frustraba cada vez más. Se supone que ella es la “adulta” de la relación y no ha querido enfrentarse en ningún momento a los sentimientos que tiene por Charles.

Lo que es peor, los guionistas llevan dando pistas desde la primera temporada de que algo va a pasar entre Liza y Charles, que hay una conexión realmente profunda entre ellos. Cuando por fin en los últimos episodios ocurre algo, aparte de ser en un mal momento y deshonesto por parte de Liza (y Charles para qué mentir), todo acaba desvaneciéndose con un simple “no, en realidad amo a Josh”. Pues hija, no lo has demostrado para nada en todo este tiempo y me parece bastante ridículo que durante una llamada lamentable de tu exmarido (por favor, destierren a ese hombre ya de la historia) en mitad de una pseudo presentación de un libro te llegue la iluminación de repente y te des cuenta de que sí, que Josh es tu amor.

Ridículo es quedarse corto, porque básicamente he estado una temporada pendiente del triángulo para acabar igual que empezamos: Liza mintiéndose a sí misma y tomando el camino más fácil (me niego a pensar que Liza no sienta nada por Charles cuando una simple subida de cremallera la puso como la puso, lo siento. Además, no nos olvidemos de los duelos de miradas con Radha, la novia durante unos episodios de Charles). O bien se está mintiendo o simplemente los guionistas querían tomarnos el pelo.

Mientras que la vida amorosa de Liza es un auténtico desastre, la de sus amigas no parece ir mucho mejor. Maggie sigue estando en la serie como apoyo a Liza, pero su relación de unos capítulos con Malkie nos vuelve a llenar de frustración porque Maggie vuelve al punto de partida. Y mientras Maggie parece incapaz de hacer funcionar sus relaciones porque no quiere comprometerse, de repente tenemos a Lauren que casi poco más y le falta casarse. Hablemos de un giro de 180º.

Sin ser necesariamente un mal cambio, durante unos capítulos Lauren no aparece para sólo al final tener un pequeño enfrentamiento con Kelsey en el que ésta acaba marchándose de su casa (recordemos que Kelsey seguía viviendo con los padres de Lauren). Quizás es Kelsey la que más ha madurado esta temporada, pero ni siquiera es un crecimiento demasiado digno de mención. Ha pasado de superar la muerte de Thad y tener alguna que otra incómoda escena con Chad, a salir con su “bad pancake” (la mejor teoría que nos ha dado “Younger” en mucho tiempo) y encontrarse con otra tortita podrida, porque al final Colin ha sido otro impresentable más en la vida de la joven. Y volvemos con Kelsey casi en el mismo punto de partida que al principio de la temporada.

Por lo menos, ha pasado lo que tenía que haber pasado hace tiempo y todos hemos cantado el aleluya: Liza, rota por el rechazo de Josh, se sincera por fin con su amiga y le cuenta que tiene una hija y 40 años. Lo malo es que así se acaba la temporada y tenemos que esperar una vez más a ver si esto realmente cambia la dinámica de la historia. Esperemos que Kelsey pueda perdonar a Liza porque si no, Liza va a quedar bastante sola sin su amiga y su novio.

Si la trama de Maggie es siempre bastante aleatoria, no hablemos ya de Diana. Parte de su encanto es esa absurdidad de sus historias, que nos arranca más de una carcajada, pero siempre tenemos ese miedo irracional de que todas sus conquistas van a acabar mal. Lo siento señor doctor, no me fío de usted. Veremos qué ocurre con esta pareja al año que viene, pues también nos han dejado a medias. Diana es parte fundamental de “Younger” y sin sus ocurrencias no sería lo mismo, así que en ese frente la serie no defrauda.

En resumen, una temporada que, visionada semana a semana, nos deja muchas risas y ganas de ver el siguiente, pero que en perspectiva, ha estado bastante vacía de contenido. Mucho me temo que o dejan de centrarse en el triángulo amoroso (lo cual me daría pena porque me gustaría que explorasen la pareja Liza/Charles) o “Younger” estará dando vueltas sobre sí misma un largo rato. Quizás me equivoque (ojalá) y consigan hallar un modo de hacer justicia con Josh y mantenerlo en la serie sin tener que estar ligado a Liza. Por lo menos ya hay alguien más que sabe el secreto de Liza y eso tiene que dar sus frutos.

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Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.

About Natalia Méndez

Tenía algo parecido a una vida hasta que arquitectura y las series me la arrebataron. Todo empezó con Xena. Y Urgencias. Y Mujeres Desesperadas. Fan incondicional de Nathan Fillion y Felicia Day.