Vikings 4×18: Revenge

Vikings 4x18: Revenge

Vikings 4x18: Revenge

Series: Vikings

4 Stars

Summary

Con la gran armada en Kattegat llegó la hora de partir hacia Inglaterra. Pero antes, hay que conseguir el beneplácito de los dioses.

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Con la gran armada en Kattegat, es hora de partir. Pero antes y para asegurarse el beneplácito de los dioses, deben realizarse sacrificios. Uno de ellos, tan grande que implica no qué debe sacrificarse, sino ¿quién?

Ivar tendrá que sacrificar sus ambiciones de dirigir el ejército. A pesar de que crea que su padre le eligió, sus hermanos no están dispuestos a dejar a un loco psicópata dirigirles, y mucho menos Bjorn que desde que volvió del Mediterráneo está insoportable. Nunca jamás le hemos visto así, ni a su padre, ni quizás a ningún otro vikingo, tan prepotente y egoísta, por eso la pregunta clave es ¿qué ha cambiado en Bjorn? ¿Es la muerte de Ragnar suficiente motivo para explicar su cambio radical de comportamiento? 

Mientras tanto Hvitserk le confiesa a Ubbe que siempre amó a Margrethe pero que respeta su decisión como hermano mayor de casarse con ella. Sin embargo Ubbe parece más dispuesto a compartir que su hermano mayor y tras una preciosa boda (ha sido bonito volver a ver tradiciones vikingas tan típicas como las que rodean esta celebración) les dice a su esposa y a su hermano "No creo que sea justo que me quede a Margrethe para mí solo". Margrethe duda de si su marido podrá aguantar los celos, pero está claro que los vikingos tenían otra concepción del amor y del matrimonio. Ella les ama a los dos y así, los tres juntos pasaran la noche de bodas en la misma cama.

Ya hablé en The Great Army que Ubbe merecía algo más que repetir los pasos de Bjorn en cuanto a su trama principal, pero no, la respuesta no es que ahora tengamos una relación poliamorosa de tres y más con su hermano que ha pasado de tener cinco frases en siete capítulos, a basar su trama también en el amor de una mujer con la que no podrá casarse jamás. Pero a menos que Hirst tenga un as guardado bajo la manga, parece que estos dos serán el trasfondo de sus hermanos.

El amor no solo se ha quedado en esa cama, también ha llegado a Kattegat en en forma de princesa. La princesa por la que Harald juró convertirse en rey de Noruega está en la ciudad ¿quién no está en esos momentos en Kattegat? El vikingo casi se paraliza, pero cuando decide hablar con ella se entera que su princesa está casada... ¡y con un conde danés! Él, que ya era rey cuando se propuso en matrimonio, tuvo que sufrir el rechazo por "no ser lo suficientemente importante". Y así construyó toda su vida en torno a una promesa. La princesa le prometió esperarle, pero Harald ahora se encuentra solo y desolado.

Es la primera vez que vemos este lado de Harald. Con una gran actuación de Peter Franzén, descubrimos la otra cara del vikingo por excelencia. Harald nunca quiso lo mejor para su pueblo, o quería explorar otras culturas. El uso de la violencia venía determinado por sus ambiciones de poder que ahora se quedan en nada. A pesar de lo que le dice su hermano, no quiere herir a la princesa, es probable que en su corazón todavía tenga esperanzas de que caiga en sus brazos. Quizás y solo quizás, si conquista toda Noruega.

Y por fin llegó el momento del sacrificio. Mucho mejor que las batallas Hirst sabe manejar la espiritualidad en las escenas. Lagertha será la maestra de ceremonias del mayor sacrificio que hemos visto en esta serie, ¿el agraciado? el conde sueco que conocimos en The Great Army. Las luces, las expresiones todo es perfecto. El conde no tiene miedo, esta noche podrá cenar con los dioses. Pero habrá dos personas que se pierdan su sacrificio, Bjorn y Astrid seguirán con su tórrido romance. El simbolismo entre la muerte del conde y el sexo de Bjorn y Astrid es tan espectacular que hasta se acompasan las respiraciones. Muerte y sexo, en una sola escena que quizás nos hace preguntarnos si Bjorn y Astrid habrán generado vida mientras el conde la perdía.

A la hora de la despedida, Bjorn se despedirá con afecto de su madre y Astrid, pero apenas unas palabras para la que ha sido su compañera toda la vida. Obviamente es esto lo que más molesta en todo el asunto. Podemos comprender que conceptos tan cristianos como la fidelidad del matrimonio se ahuyenten de la cultura vikinga pero ¿por qué esa actitud con Torvi? ¿Qué le ha pasado a Bjorn con ella para comportarse así? Desde luego dudo que dos consejos que haya dado sean el motivo de todo este ajetreo.

Nos vamos a Inglaterra. Dos cosas importantes vamos a tener allí, por un lado un golpe sobre la mesa de Moe Dunford que reivindica no solo su calidad como actor sino el papel de Aethelwulf ¿se entrevé ya la sucesión en Wessex al igual que en Kattegat? Aethelwulf enfrentará a su padre por su comportamiento durante toda la vida, desde su crianza hasta su relación con Judith y acabará con un magnífico "¿me quieres?" Ha querido a Athelstan, a Ragnar, a Judith pero ¿y a su propio hijo? Ecbert no da una respuesta, puede que su hijo se equivoque y jamás haya amado a nadie salvo a si mismo. 

Harald y Aethelwulf han mostrado hoy que tras la violencia de sus personajes se esconde un gran dolor provocado por la falta de afecto, ya sea de una mujer o de un padre. Ingleses o vikingos, parece que ciertos problemas son universales.

Pero la acción está en Northumbria. El gran ejército vikingo ha llegado y Aelle está dispuesto a enfrentarse a él, pero primero la misa. Aelle es un hombre religioso, confía en que Dios esté de su lado. Pero no lo estuvo en su momento y no lo estará ahora. Debería haber oído a su hija, su ejército da vergüenza comparado con la cantidad de vikingos que se extienden en la colina. Los primeros planos de Bjorn (con sus hermanos detrás) y de Floki son impresionantes pero toda la preparación se estropea con un corte de escena que nos muestra ya a los vikingos arrastrando el cuerpo de Aelle.

Podemos suponer que se trata de una falta de presupuesto o que se guardan todas sus energías para la gran batalla de Wessex. Pero este corte ha supuesto que mientras la primera parte del capítulo esté perfectamente hilado, en esta parte haya que poner un gran remiendo.

Eso sí, después de que Aelle indique donde murió Ragnar y suplique por su vida, los vikingos no tendrán piedad. "He oído que vuestro Dios es un carpintero. ¿Adivina qué? ¡Yo también lo soy!" grandioso Floki en su momento estrella (frase ya para el recuerdo) que clava a Aelle, que será condenado a la peor muerte que conocemos, y por qué no decirlo, nuestra favorita: el águila de sangre. De nuevo (y salvo un rápido plano) Michael Hirst ha querido centrarse en el dolor, en el sufrimiento de Aelle al compás con la cara de curiosidad e intriga de Ivar.

A falta de dos capítulos para el final nos encontramos con una de las mejores tandas de episodios de la serie y está claro que grandes cosas nos esperan. Próxima parada: Wessex.

   
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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

About Beatriz Noria

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