Vikings 4×14: In the Uncertain Hour Before the Morning

Vikings 4x14: In the Uncertain Hour Before the Morning

Vikings 4x14: In the Uncertain Hour Before the Morning

Series: Vikings

4 Stars

Summary

Aslaug se enfrenta por fin a Lagertha después de que esta atacase su poblado. Ragnar y Ecbert se encuentran tras muchos años y tras un largo debate el rey norteño tendrá una petición para el de Wessex.

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Cuando dijimos que la segunda mitad de Vikings llevaba un ritmo vertiginoso, no nos equivocamos. Parece que todo aquello que no nos contaron en la primera mitad se explora ahora de una forma más directa, sin tantas sutilezas. En In the Uncertain Hour Before the Morning vamos a enfrentarnos a uno de los momentos más claves de Vikings y tan solo es el cuarto episodio de esta segunda mitad...

Cuando Two Journeys acabó, dejamos a Aslaug colocándose su manto y cogiendo la espada de su padre para dirigirse al encuentro de Lagertha, que acababa de atacar la ciudad. Tal y cómo se se plasmaba la situación había dos posibilidades, la lucha o la rendición. El momento era tenso y el choque se produce, sin embargo parece que la reina opta por una tercera vía, rinde la ciudad sí, pero a cambio de que la deje marchar de Kattegat sana y salva al lugar que los dioses quieran.

La petición va precedida del típico intercambio de acusaciones que se esperaban en este momento. Lagertha la llama usurpadora y la acusa de haberle robado su hogar y su marido al que supuestamente le habría embrujado, a lo que inteligentemente Aslaug contesta que ella no le robó nada. Previsibles acusaciones e incluso quizás un poco decepcionante que Lagertha haga las acusaciones de brujería en este momento, cuando nunca antes lo ha mencionado en la serie. Pero parece que está dispuesta a aceptar el trato y Aslaug se marcha con una sonrisa en su rostro, pero de repente esta sonrisa se congela y para nuestra sorpresa vemos que Lagertha le ha disparado una flecha en la espalda, matándola. 

Es el momento pues de hacer memoria del personaje de Aslaug. La hasta ahora reina llegó a Vikings como una gran princesa, hija de un gran guerrero y que incluso tenía poderes adivinatorios. Ragnar cayó rendido a sus pies y muchos espectadores (por no decir el 99%) la odiaron por el mismo motivo que Lagertha, que ya se había convertido en uno de los personajes favoritos. Aslaug fue vista como la rompehogares, la princesa que no lucha y que solo sirvió para dar más hijos a Ragnar cuando Lagertha ya no podía darlos. El problema nace cuando Aslaug se queda reducida a eso desde un principio y los guionistas son incapaces (o no quieren) de darle un desarrollo oportuno.

No, Aslaug no tiene la culpa de que Ragnar abandonase a Lagertha, asumidlo ya. Y no, Aslaug no era una guerrera, pero ¿acaso lo es Helga? ¿odiamos a Helga por ello? Aslaug podría haber tenido una trama muy interesante: cómo reina, como administradora y como vidente. Hubo atisbos, muchos pensamos que se convertiría en el azote de los cristianos cuando vimos a aquel pobre peregrino entrar en Kattegat y al que ella le hace pasar un suplicio; además su relación con Harbard siempre dejó claro que tenía una vinculación especial con los dioses, pero se quedó en nada. Tampoco obtuvimos nada de sus visiones que se quedaron prácticamente en un conjunto de anécdotas, y por supuesto no tuvimos a la reina en su cargo de administradora mientras el rey se marchaba. La oposición Lagertha contra Aslaug se ha construido para que no tengamos duda alguna de cual era nuestra favorita, la perdedora estaba predeterminada.

Aslaug no ha tenido el desarrollo que merece, pero tampoco la muerte. Una muerte por la espalda, ¿en serio Lagertha? tras un diálogo tan predecible era la despedida más injusta que hemos tenido para un personaje vilipendiado por todos lados y del que al final lo único bueno que obtenemos, parece ser que son sus hijos.

 Hablando de sus hijos, era el momento preciso para ver algo más de sangre y vitalidad en Ubbe y Sigurd, los primeros en recibir la noticia. Quizás la muerte de Aslaug no haya sido en vano y estos dos niños con una trama tan vacía hasta ahora jueguen un papel fundamental. Pero solo Ubbe se altera y lucha hasta sus últimas fuerzas al ver a Lagertha sentada en el que era el trono de su madre. Sigurd, como siempre, totalmente inútil, apartado y planteándose que su madre jamás les quiso, que solo amaba a Ivar. Puede que la historia de los hijos de Ragnar haya empezado, pero este relato por ahora no incluye a Sigurd.

En Wessex no había dudas de lo que íbamos a ver. Hace muchos años dos reyes se encontraron en una situación de enemistad y al mismo tiempo admiración mutua. Ecbert y Ragnar eran dos reyes muy distintos y sin embargo muy similares, con las mismas ambiciones y estaban llenos de esperanzas para ellos mismos y su pueblo. Sin embargo ahora estamos ante dos viejos reyes, dos viejos amigos que discuten sobre asuntos como porque uno ha tardado tanto en ir a ver al otro o incluso en la mera existencia de Dios.

Las charlas de Ecbert y Ragnar son un auténtico deleite. Siempre lo han sido. Las dudas de Ragnar sobre el Valhalla, Ecbert confesando que fue él quien ordenó a su hijo destruir el poblado vikingo... absolutamente todo es perfecto. La sutileza de las palabras, los dardos envenenados. Son en definitiva, como he dicho, dos viejos amigos que se reencuentran tras mucho tiempo, esas personas que podrían llevarse horas hablando hasta de los granos de arena. Pero había una conversación pendiente, una que ambos debían afrontar. Después de que Ragnar viese a Magnus y renegase de su paternidad (pues no señores, a pesar del pelo rubio y los ojos azules, Kwenthrith y él jamás tuvieron sexo, o eso afirma él para desgracia del pequeño que es obligado a marcharse de la ciudad),  la visión de Alfred, el hijo de Athelstan, tendrá sensaciones muy distintas. El niño parece transmitir cierta calma de la que el monje transmitía y así Ecbert y Ragnar se enfrascan en un debate sobre el monje, sobre los sentimientos de ambos por él y sobre su muerte.

Todo este debate concluye en un Ragnar pidiendo ser asesinado y le pide a Ecbert que le entregue al rey Aelle para que cuando sus hijos le venguen, que lo harán, lo hagan sobre este rey. Ecbert parece dudar, quizás no quiera perder a otro amigo, a otro hombre con el que debatir sobre todo y más, a lo cual Ragnar concluye con un "No tengas miedo"

Vikings se encuentra en un punto crucial y puede que en un momento transcendental para su futuro. ¿Estamos ante el final del rey Ragnar? ¡Contadnos todas vuestras impresiones!

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Beatriz Noria

Empecé a ver Perdidos y ya no paré... Con Como Conocí A Vuestra Madre conocí lo mejor y lo peor de este mundo. Adicta a cualquier pantalla que emita series o películas. Mientras cargan, trato de estudiar algo.

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